Enviado el lunes, 19 de enero de 2009 18:54
Adaptive A. I. Inc. se fundó en el año 2001 con el objetivo de investigar, desarrollar y comercializar soluciones dentro del campo de la inteligencia artificial. Durante estos 8 años, han desarrollado una tecnología basada en
AGI (Artificial General Intelligence), "inteligencia artificial general", que pretende ofrecer soluciones completas e integradas abordando casi todas las facetas del campo de la IA. En Enero de este año presentaban su primer producto,
SmartAction, un gestor automatizado para 'call-centers' capaz de automatizar de forma exitosa (o al menos es lo que nos venden) casi todas las llamadas recibidas. El campo de aplicación no parece el más espectacular para un conglomerado de tecnologías como las que hay detrás del sistema (lingüística, cognición, procesamiento del lenguaje, gestión del conocimiento, etc.) pero parece totalmente adecuado en cuanto a 1) el gran número de call-centers existentes y, por tanto, clientes potenciales y 2) los elevados beneficios que ofrece la automatización de las llamadas, tanto por tiempo total por llamada como por el ahorro de costes en personal. Si SmartAction cumple las espectativas en este campo de aplicación, sus aplicaciones a otros campos son inmediatas, favoreciendo todo tipo de comunicación hombre-máquina.
El atender llamadas en un 'call-center' no parece una tarea complicada, de hecho muchos humanos la realizan a diario sin necesidad de una formación específica. Sin embargo, para esta tarea, los humanos aplicamos una gran cantidad de tareas innatas en notrosos, como son el procesamiento del lenguaje, la capacidad de razonamiento, la memoria, capacidades de gestión del conocimiento, etc. para poder mantener conversaciones inteligentes, pseudo-inteligentes o, al menos, productivas. La gente de Adaptive A.I. han desarrolado un motor llamado LiveAGi que gestiona el flujo de la conversación, el estado meta-cognitivo (grado de sorpresa, humor, etc.), y determina cuándo se necesita un mayor grado de clarificación o la asistencia de una persona. Su inteligencia artificial también le permite aprender nuevas habilidades y conocimientos, en lugar de tener que estar totalmente preprogramados.
Para conseguir una mejor interacción por voz, su tecnología de reconocimiento de voz está totalmente integrada con el "cerebro" AGI para proveer beneficios bidireccionales: el gestor de conversación se modifica dinámicamente para adaptarse al contexto de la conversación, mientras que el motor cognitivo analiza todas las hipótesis posibles para los mejores significados y resuelve la ambigüedad. Y es que, hasta las tareas más simples que hacemos, requieren de un nivel de inteligencia sorprendentemente elevado, y no nos damos cuenta de ello hasta que trabajamos en su automatización.
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