Científicos de la Universidad de Stanford han desarrollado un sistema de Inteligencia Artificial que permite a helicópteros robóticos aprender unos de otros a volar y realizar complicadas maniobras aéreas. El resultado de este sistema, son una serie de helicópteros autónomos que realizan complejos shows aéreos para el deleite del público.
El sistema inteligente desarrollado por la gente de Stanford aprende cómo volar mediante la observación del vuelo de helicópteros dirigidos por expertos pilotos de aeromodelismo. Mediante esta observación, el robot-helicóptero es capaz de aprender a volar mejor que muchos otros helicópteros autónomos o dirigidos por expertos, siendo capaz de hacer maniobras arriesgadas como loops y multitud de piruetas.
Para los científicos, un helicóptero en vuelo es un sistema inestable que requiere entradas constantes para no caerse al suelo. Desde este punto de vista, el software para control de estas máquinas voladoras suele presentar retos interesantes ya que, tal y como comenta Oku, el piloto que colabora con el equipo de Stanford, "el helicóptero no quiere volar, parece estar esperando el momento de estrellarse". Todo esto muestra la complejidad de desarrollar un sistema que, no solo sea capaz de mantener en vuelo un helicóptero, si no que sea capaz de aprender de la mera observación.
Desde un punto de vista técnico, el helicóptero está equipado de acelerómetros, giroscopios y magnetómetros, así como sensores de posición, dirección, orientación, velocidad, etc. Todos estos sensores permiten obtener todas las variables necesarias para que el sistema inteligente sea capaz de responder a su entorno.
[Fuente original en inglés:
Stanford News Service]
[Traducción y adaptación:
José Carlos Cortizo]