“Cada vez, los alumnos de secundaria llegan peor preparados a mis clases de la universidad”. Esta opinión, que probablemente firmarían la mayoría de los profesores universitarios, conviene ser contrastada con la opinión de los interesados, los propios alumnos. Veamos lo que nos dicen…
Ahora que se modifica la LOU, se debate sobre el sistema de acceso de los nuevos profesores, de si hay memoria económica o no, de la tremenda endogamia universitaria, etc, etc, pero no he leído nada sobre algo que me sorprendió hace unos días cuando cenaba con cuatro alumnos universitarios.
Los cuatro eran de carreras distintas, unos empezando y otros casi acabando pero todos ellos con calificaciones brillantes; haciendo balance del curso coincidían en lo mediocre que eran la mayoría de sus profesores. Curiosamente coincidían todos ellos en alabar a algunos de sus profesores de secundaria especialmente si los comparaban con sus actuales profesores universitarios. Ya sé que cuatro alumnos no es un número significativo pero es que comentaban que esta opinión estaba bastante generalizada entre sus compañeros.
Pobres alumnos, según parece mal preparados en secundaria y con profesores universitarios mediocres, absentistas (“jetas”, en sus propias palabras) o dedicados a otros menesteres más que a la docencia. Que me perdonen aquellos buenos profesores, que los hay, pero sí que les pediría que desenmascaren a los que no lo son. Todo el mundo los critica en privado pero casi nadie lo hace en público ni toma medidas, o al menos eso es lo que decían mis cuatro compañeros de cena.