# re: El 23-F y los alumnos de Bachillerato
24/02/2006 10:26 por
Es muy interesante añadir la url a este tipo de post..Gracias
# re: El 23-F y los alumnos de Bachillerato
24/02/2006 10:37 por
CARTAS
Cartas al director
El 23-F y mis alumnos de bachillerato
Cuando llegué a mi centro de trabajo el 23-F conecté el ordenador y entré en la página web de El País; leí atentamente el editorial titulado "Hace 25 años" y realicé una impresión de 25 copias del texto, que repartí entre mis alumnos de Historia de España de segundo curso de bachillerato. La reflexión sobre los hechos de aquel día era un imperativo ético e historiográfico; mis alumnos están entre los que entonces aún no habían nacido.
El editorialista decía que "para esas generaciones, las imágenes del 23-F que conocen por televisión -un hombre con tricornio y pistola entrando en el Congreso al grito de "todo el mundo al suelo"- no sólo les resultan anacrónicas, sino grotescas." Mis alumnos no suelen leer la prensa (no es un reproche); por ello les facilito el trabajo. Al comentar el texto fui descubriendo, para mi asombro, la ignorancia mayúscula que tenían sobre el tema.
Bastantes habían visto las imágenes por televisión, pero no las entendían, les faltaban las claves para interpretarlas. Además, la mayoría no conocía el significado de las palabras "anacrónico" y "grotesco". Con estos problemas de vocabulario es difícil hacer entender algo, pero tampoco creo que los adjetivos empleados expresen correctamente su opinión, pero éste es otro tema. La cuestión de fondo es que para la mayoría de ellos el 23-F no les parece nada; el tema no les interesa, sus preocupaciones y sus centros de interés son otros. También me sorprendió que muy pocos habían hablado del tema con sus padres. Unos cuantos destacaban los aspectos de película de aventuras de las imágenes emitidas por la televisión, como si realidad y ficción se fusionasen en una realidad virtual ambigua.
Sin embargo, hubo uno que dijo que había hablado con su padre; éste le había contado que entonces estaba haciendo la mili y que había pasado miedo, mucho miedo, hasta el punto de llegar a temer por su propia vida. Cuando este chico explicaba el testimonio de su padre, un silencio revelador nos envolvió a todos. Nadie dijo ni añadió nada, no era necesario. Todos entendimos que aquel 23-F de hace 25 años algo importante había pasado. Estos chicos son jóvenes pero han tenido tiempo de aprender que el miedo no suele ser gratuito. Quizá no entiendan lo que significa "anacrónico" o "grotesco" pero saben reconocer cuando un testimonio, aunque no sea directo, palpita verdad, esa verdad que ellos mismo no son capaces de discernir en las imágenes de un televisor.
Albert Ghanime Rodríguez
Fuente: El País