El Instituto Naional de Estadística ha sacado a la luz un dato estremecedor, en España hay un 20% de pobres, exactamente el mismo porcentaje que hace 10 años. Ante el dato caben muchos análisis pero la sociedad lo ha deglutido con indiferencia, como una calamidad más. No ha habido polémica como con la LOE o el Estatut, a fin de cuentas "seguimos igual", es el mismo porcentaje, perfectamente asumible y además no nos concierne directamente al 80% restante.
Solo un ciudadano, que yo sepa, y no la innumerable cohorte de filósofos e intelectuales que nos rodean (la mayoría no han dicho ni pío), ha sacado a la luz la "trampa" que encierra el dato. Dice, y muy clarito, Emilio Iglesias en una carta al País:
"Algo no me cuadra: en 1995 había 40 millones de españoles, en 2005 somos 45 millones; me sale un millón de pobres más. Crueles matemáticas que hablan de porcentajes, no de cifras totales".
Y es que ya lo dijo Winston Churchill, con mucho cinismo, "Las únicas estadísticas de las que me fío, son las que manipulo".
Ojalá que este sencillo problema de matemáticas se pudiese plantear en muchos institutos y colegios de España.