Enviado el domingo, 23 de octubre de 2005 12:17
Los viejos maestros hablaban de motivación y de lecciones ocasionales. Y no estaba mal traido el asunto. Que la prensa habla de la gripe aviar, pues vamos a hablar de los virus y su relación con el resto de los seres vivos. Que dan el Premio Nobel de Medicina a quienes descubrieron la relación entre una bacteria y la úlcera estomacal, pues dediquemos algunas jornadas a las bacterias y a la salud. Y no digamos nada del reciente eclipse, o del choque provocado de un satélite con un cometa, o de los tornados que campan a sus anchas por el Caribe, o de los envíos de naves a Marte. Podríamos dar un curso completo sólo con las noticias que van surgiendo. Sin embargo, la realidad es bien distinta. Si impartes Ciencias en segundo de la ESO, aparte de ir con la lengua fuera para conseguir llevar a fin el programa, "no toca" hablar de virus, bacterias, exploración espacial.... Y como he dicho antes, no puedes hacer un hueco a todo lo que surge. Y si es en primero, no puedes hablar de velocidades aprovechando que Alonso ha sido campeón del mundo, porque "tampoco toca". ¿Es mucho pedir que los currículos sean más abiertos y menos cargados? Me gustaría conocer opiniones al respecto.
Enrique Sánchez