Nuestros alumnos están un poco hartos del mensaje repetido hasta la saciedad del exceso de consumo energético y de sus consecuencias ambientales. Creo que esa estrategia aun siendo bienintencionada es errónea. Sin embargo, proponerle la siguiente actividad puede despertar su curiosidad e interés: ¿Tienes 100 esclavos a tu disposición? Un norteamericano de a pie consume unas 8 tep (toneladas equivalentes de petróleo) al año y un español "solo" unos 4 tep, pero que le supone disponer de lujos equiparables a los que les podrían proporcionar unos 100 esclavos/as. ¿Qué patricio romano o qué noble de la Edad Media podían permitirse ese lujo? Para confirmar ese dato tan sorprendente, los alumnos calculan su potencia muscular (subiendo su propio peso a una altura de un par de pisos y midiendo la altura y el tiempo), el trabajo que podrían realizar en 8 horas de jornada "de esclavo" y compara con el consumo de los 4 tep. Así valorarán mucho más la tecnología y la ciencia que nos permite una mayor calidad de vida, a la vez que se puede abordar el debate sobre las terribles desigualdades entre los países desarrollados y los del Tercer Mundo. ¡Se admiten sugerencias!