Las Enfermedades de Transmisión sexual siguen aumentando año tras año, esto indica varias cosas: que no se utilizan medidas de prevención, o no se utilizan adecuadamente, que ha aumentado el número de contactos sexuales y/o de parejas sexuales, que se diagnostican mejor porque la gente acude al médico, etc.
Cuando un médico diagnostica en consulta una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS), a parte de tratar al paciente, tiene que explicarle que hay que poner tratamiento a todos los contactos sexuales del mismo porque sin esta extensión del tratamiento la enfermedad correspondiente se seguirá transmitiendo y probablemente vuelva a contagiar, de nuevo, al propio paciente.
¿A que lo dicho parece fácil? Pues nada más alejado de la realidad.
Si el paciente tiene pareja estable y ha contraído la enfermedad fuera de esta relación el conflicto puede dar al traste con la misma; si el paciente ha contraído la enfermedad en un “club de alterne” (por decirlo de alguna manera) poner en tratamiento a tod@s las trabajador@s del mismo, ahora puede ser más o menos fácil, pero hace unos años era misión imposible.
Si el paciente no tiene pareja estable la comunicación a los contactos será tan fácil o complicada como la promiscuidad de la persona infectada y todo ello sin contar que confesar que has transmitido una de estas enfermedades antes llamadas vergonzantes”, como mínimo, da un poco de corte.
Leyendo la revista “PLos Medicine” encontré un artículo que propone una solución, que a mi me parece, de lo más imaginativa y efectiva, porque supone eliminar la mayoría de obstáculos más o menos pudorosos y culposos para comunicar a tus posibles contactos que les has podido contagiar una ETS. Daré unas pinceladas sobre el asunto y os pondré el enlace del artículo completo.
En el artículo se refieren preferentemente a homosexuales o a hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, pero yo creo que es extensible a todas las personas que no utilizan medios de protección para prevenir las Enfermedades de Transmisión sexual.
El Departamento de Salud Pública de San Francisco (EEUU) y los Servicios de Información Sexual en Internet (ISIS) han puesto en marcha, desde 2004, un servicio de notificación electrónica totalmente anónimo mediante el cual los afectados pueden recomendar a sus contactos esporádicos que se hagan la prueba de la ETS correspondiente sin necesidad de dar la cara ni de pasar el mal trago por teléfono.
Consiste en un programa llamado “inSpot” que incluye un modelo de tarjeta de notificación más o menos curiosa y una serie de mensajes, a escoger, para poner en la misma. Por ejemplo: “lo siento”.
En esa tarjeta, junto con el mensaje escogido, le comunicas el tipo de enfermedad contagiada. Este servicio por e-mail además ofrece información sobre los distintos tipos de ETS y los centros a los que se puede acudir a realizarse la prueba.
Estos son los modelos de tarjetas
Desde su puesta en marcha en 2004, más de 30.000 personas han enviado unas 49.500 postales electrónicas para comunicar a alguien su posible exposición a una ETS.
De todas estas comunicaciones, un 15,4% hacía referencia a la gonorrea, un 14,9% a la sífilis, un 11,6% a la clamidia y el 9,3% al VIH. El 48,8% restante tenían que ver con otras infecciones de transmisión sexual.
El servicio inSPOT se divide en dos partes:
- 'tell them' o cuéntaselo
· el usuario elige la tarjeta que quiere enviar,
· el mensaje que quiere poner y
· la enfermedad sobre la que desea advertir
- 'Get Checked' o hazte la prueba
· que proporciona la información sobre las ETS y los locales a los que se puede acudir
El artículo (en suahili, claro) es: “inSPOT: The First Online STD (ETS en inglés) Partner Notification System Using Electronics Postcards” y sus autores son: Deb Levine, Andrew J. Woodruff*, A. Rain Mocello, Jaime Lebrija, Jeffrey D. Klausner
¡A ver cuando tenemos este tipo de iniciativas tan ingeniosas!
Consuelo Ibáñez Martí
Médico salubristas