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lunes, 18 de agosto de 2008

Como siempre veamos lo que nos dice nuestro manual de cabecera: El Control de las enfermedades transmisibles en el hombre. 18º edición. American Public Health Association, 2004

 

La Anisaquiasis es una parasitosis del tubo digestivo humano que suele manifestarse por dolor abdominal de tipo cólico y vómito. Se adquiere por la ingestión accidental de larvas de nematodos ascarioides pertenecientes a la familia Anisakinae, presentes en los peces de mar crudos o tratados inadecuadamente. Las larvas móviles penetran en la pared del estómago y producen ulceración aguda, con nauseas, vómitos y dolor epigástrico, acompañados a veces de hematemesis. Pueden migrar en sentido ascendente y fijarse en la orofaringe provocando tos. Si llegan al intestino delgado pueden formar un granuloma eosinofílico y los síntomas pueden ser confundidos con una apendicitis o enteritis regional. A veces penetran en la cavidad peritoneal y en ocasiones afectan al colon.


Agentes infecciosos

Larvas de nematodos de la subfamilia Anisakinae, de los géneros Anisakis simplex como Anisakis Pseudoterranova decipiens.

 

Anisakis simplex

 

 

 Anisakis

Distribución

La enfermedad se presenta en personas que ingieren pescados de agua salada, calamares o pulpos crudos o tratados inadecuadamente: congelados, salados, marinados o ahumados. Esto es frecuente en Japón donde se han descrito más de 12.000 casos por la ingesta de sushi y sashimi, los países escandinavos por consumo de gravlax, los países latinoamericanos de la costa del Pacífico por ceviche y los Países Bajos por arenque verde en escabeche.

Además la incidencia de anisaquiasis en el mundo está aumentando a causa de la creciente popularidad de los platos de pescado crudo.

 

Reservorio

Los Anisakinae están ampliamente distribuidos en la naturaleza, pero solo los que son parásitos de los mamíferos marinos representan un peligro importante para el ser humano.

 

Ciclo del parásito:

Los anisákidos utilizan mamíferos marinos, como las ballenas, delfines o focas como hospedadores definitivos y en el transcurso de su ciclo vital pueden infestar a una gran variedad de especies pesqueras de consumo habitual. Las larvas infectivas se sitúan en la pared intestinal, peritoneo y algunos órganos de la cavidad abdominal del pescado, aunque los anisákidos pueden desplazarse activamente desde el aparato gastrointestinal para encapsularse en la musculatura del pez.

El hombre se intercala en el ciclo del parásito actuando como un hospedador accidental.

 

 

Ciclo del parásito

 

Modo de transmisión

Las larvas infectantes viven en los mesenterios abdominales de los peces, una vez muerto el pez emigran a la musculatura del mismo. Cuando el ser humano consume pescado crudo infectado, las larvas vivas son liberadas en el estómago por la digestión y entonces pueden penetrar en la mucosa gástrica o intestinal

 

Periodo de incubación

Pueden presentarse síntomas gastrointestinales a las pocas horas de ingerir el pescado. Si las larvas emigran al intestino delgado o grueso los síntomas tardan en aparecer de días a semanas, dependiendo del tamaño y ubicación de las larvas.

 

Período de transmisibilidad

No hay transmisión directa de persona a persona

 

Susceptibilidad

La susceptibilidad es universal

 

Formas de manifestarse la enfermedad

  • Una vez ingeridas, si emigran a orofaringe, pueden ser expectoradas en un plazo de 48 h.
  • Otra posibilidad es que la larva penetre inmediatamente en la mucosa del estómago. A las pocas horas aparece un dolor intensísimo en la parte alta del abdomen, acompañado de náuseas y, ocasionalmente, de vómitos, que semeja abdomen agudo.

Diagnóstico:

  • mediante la observación directa durante la endoscopia digestiva alta,
  • la delimitación del contorno de los gusanos en los estudios con contraste radiológico o examen histopatológico del tejido de biopsia.

 

En manos expertas, es preferible la primera técnica, ya que la extracción de las larvas introducidas en la mucosa logra resolver el proceso.

 

  • Además, las larvas pueden llegar hasta el intestino delgado, donde atraviesan la mucosa y provocan una respuesta granulomatosa eosinófila. Los síntomas aparecen entre una y dos semanas después de ingerir la comida contaminada y consisten en dolor abdominal intermitente, diarrea, náuseas y fiebre, que recuerdan a las manifestaciones de la enfermedad de Crohn. El estudio con bario sugiere el diagnóstico, que se confirma mediante la resección quirúrgica curativa del granuloma en el que está incluido el gusano.
  • El potencial alergénico de determinadas proteínas de los anisákidos puede producir, además de los síntomas gástricos, un episodio alérgico de gravedad variable en personas sensibles tras la ingestión de pescado parasitado.

Los huevos de Anisaki no se encuentran en las heces, ya que las larvas no maduran en el ser humano.

 

Métodos de control

  • Evitar la ingestión de pescado de mar mal cocido. Las larvas de Anisaki presentes en los peces de agua salada se destruyen mediante cocción a 60°C durante 10 minutos, congelación a –35°C o temperaturas menores durante 15 horas o la congelación por medios habituales a -23ºC  durante siete días, o congelación comercial instantánea, pero, en general, no mediante la salazón, el marinado o el ahumado en frío del pescado.
  • Eviscerar los pescados lo más pronto posible para evitar que las larvas migren al músculo
  • Examinar al trasluz los productos de la pesca donde puedan verse parásitos.

 

Tratamiento

No existe tratamiento médico; si es posible, deberá intentarse la extracción quirúrgica o endoscópica.

 

Consuelo Ibáñez Martí, médico salubrista

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