Cuando se habla de Salud Pública se tiende
a identificarlas con grandes temas:”Plan para la eliminación del sarampión”,
Erradicación de la Polio, etc. Por eso cuando aparecen proyectos modestos como
del que vamos a hablar aquí tienen mucho más mérito, se trata de estudios
pegados a la realidad y que buscan prevenir problemas que no tardarán en
presentarse.
Cuando leí el artículo: La
procesionaria del pino puede ser una amenaza para la salud, me vinieron a
la memoria las graves urticarias que hace algunos años tuve que atender de
urgencia y, que en un primer momento, me desconcertaron. Unos días después
encontré el vínculo que las unía: eran familias que habían pasado el domingo en
una zona con pinos y la urticaria había sido provocada por la oruga procesionaria
del pino.

Procesionaria del pino
Por eso que se pueda considerar un problema
de Salud Pública el que los hábitat naturales de la procesionaria estén
desplazándose hacia el norte debido a los cambios en las temperaturas y se
desarrolle un proyecto llamado “URTICLIM” para estudiar este fenómeno y
proponer soluciones.
Se ha constituido
un grupo de estudio formado por Alain Roques, del Instituto Nacional de
Investigación en Agricultura, de Francia, y coordinador
del proyecto Urticlim, en el que participan diez equipos franceses y dos
españoles del servicio de Inmunología del Hospital Carlos III, de Madrid, y del
servicio de Alergología del Hospital Río Hortega, de Valladolid.
Nido de procesionarias
En el enlace podéis leer el artículo
completo: La
procesionaria del pino puede ser una amenaza para la salud. El artículo
publicado en Diario Médico explica:
El cambio
climático está produciendo un aumento de la población de procesionarias del
pino y de las zonas que pueden habitar.
"Las
procesionarias del pino han pasado de ser una peste del bosque a una amenaza
sanitaria debido a su progresión hacia las áreas urbanas.",
La oruga
procesionaria es un insecto mediterráneo
principalmente conocido por defoliar los pinos. Sin embargo, también puede producir reacciones alérgicas en humanos y animales.
Su área endémica se está expandiendo hacia el norte
de Europa. "En Francia se ha
producido una progresión de 85 kilómetros en los últimos
20 años, con una aceleración significativa de 55 kilómetros en los últimos
10".
El grupo español se está
centrando en el estudio de la sensibilidad humana a las neurotóxinas que desprenden las procesionarias y la duración
de la actividad alergénica. "Las orugas, además de su actividad
tóxica, contienen alérgenos. Estamos estudiando la frecuencia de la
sensibilidad de las reacciones en diferentes poblaciones y describiendo los
alérgenos más relevantes de estos insectos.
La literatura científica
establecía la existencia de reacciones tóxicas o irritativas producidas al
contacto con la oruga. Al comenzar el trabajo
"observamos que había pacientes que reaccionaban de forma diferente en las
mismas condiciones de exposición e incluso con contactos mínimos. Esto ocurría
con especial frecuencia en pacientes con exposiciones repetidas, por motivos
profesionales como los piñeros, ganaderos, albañiles, que trabajaban en zonas
de pinares, o bien en población que vivía en zonas residenciales con pinos
infestados de procesionaria".
El equipo español comenzó a
investigar las diferencias de las reacciones para ver si había mecanismos alérgicos
implicados. "Concretamente en esos grupos de población encontramos un
porcentaje de alérgicos muy elevado, incluso mayor que los que padecían un
mecanismo únicamente tóxico".
Los problemas que
puede producir la oruga se extienden también al ganado y las mascotas. En el caso del ganado la
reacción que produce se confunde a menudo con la enfermedad de la lengua azul,
lo que conlleva su sacrificio.
"Los datos
meteorológicos desde los años ochenta muestran un aumento en la temperatura invernal
de más de tres grados". Varios estudios demuestran que la larva no
sobrevive por debajo de los 16 grados bajo cero. Además, es necesario que
"durante el día la temperatura en el nido sea superior a 9 grados y por la
noche la ambiental supere los 0 grados. Si estas dos condiciones se producen,
la larva se alimenta continuamente y sobrevive".
Así se explica que la población y el radio de acción de la procesionaria vayan
aumentando. Según Roque, "las previsiones estiman que París
estará colonizado en 2025, con todas las consecuencias de alergias en humanos
-especialmente para los niños, que pueden jugar con la larva sin saber que es
urticante- y otros problemas en las mascotas, que generalmente son sacrificadas
después de ser inyectadas con el veneno. El alcance para España puede ser
parecido".
Este proyecto conjunto, que
tendrá una duración de cuatro años, quiere estudiar la relevancia de los
alérgenos en Francia y España, determinar nuevas
estrategias naturales para combatir al insecto, estudiar si se han producido variaciones
en la oruga en las zonas colonizadas frente a las endémicas, y valorar si hay
variaciones en las proteínas alergénicas y en la respuesta animal y humana en
función de las diferentes áreas de acción de la procesionaria
Es importante
también "que la población aprenda las medidas de prevención", entre
ellas cómo deshacerse de los nidos sin recibir el veneno, y que los pacientes
alérgicos sean conscientes del peligro de padecer una reacción anafiláctica.
- Wikipedia
define la urticaria como: enfermedad de la piel caracterizada por
lesiones cutáneas
edematosas,
de contornos geográficos y con halo eritematoso, generalmente evanescentes
y cambiantes. Las lesiones se denominan habones y son la consecuencia del
edema y vasodilatación de la dermis superficial. La urticaria va acompañada,
generalmente, de prurito.
§
Según Medline:
La urticaria son ronchas rojizas y a veces pruriginosas en la piel. Suele ser
provocada por una reacción alérgica. Las
reacciones alérgicas provocan en el cuerpo la liberación de sustancias químicas
que hacen que la piel se inflame y se formen las ronchas. La urticaria es muy
común. Suele desaparecer espontáneamente, pero si el caso es serio, es posible
que se requieran medicinas o una inyección. En
raras ocasiones, las reacciones alérgicas pueden causar una inflamación
peligrosa en las vías respiratorias y dificultar la respiración, lo que
constituye una emergencia médica.
Consuelo Ibáñez Martí, médico
salubrista