Recomendaciones del
Center for Diseases Control (CDC) sobre el Herpes Zóster ( culebrilla)
En el post
anterior cuando hablaba de la Varicela
y el Herpes Zóster no me acordaba de que
cuando pasaba consulta en tierras extremeñas al Herpes Zóster le llamaban culebrilla.
Por eso ha sido
una agradable sorpresa cuando he recibido las recomendaciones del CDC para esta
temporada y entre las mismas encuentro este texto que me hace recordar el
término culebrilla.
Como las casualidades no existen, puede que
sea importante que traslade este artículo aquí.
Así que
vamos a hablar de cómo protegerse del Herpes Zóster o culebrilla.
Patogenia:
La mayor parte
de las personas toman contacto con el VVZ durante la infancia, aunque no siempre
tengan varicela
(porque tengan un cuadro subclínico). El sistema inmunológico elimina el virus del organismo, aunque éste permanece latente en los ganglios
nerviosos (los ganglios dorsales de la raíz, a la salida de los nervios de la médula
espinal). También permanece latente en otros ganglios nerviosos del
organismo, como el ganglio de Gasser del trigémino u otros de los pares
craneales en la cabeza.
Generalmente,
el sistema inmune mantiene el virus inactivo. Cuando se deteriora el virus se reactiva y se replica en las neuronas,
y forma nuevos virus que circulan a lo largo del axón
hacia el área de piel inervada por ese ganglio (dermatoma).
Una vez ahí, el virus puede causar inflamación
de la piel con formación de ampollas.
El dolor característico del herpes zóster se
produce por irritación de fibras sensitivas en el nervio infectado.

Lesión característica del Herpes Zóster
Se han descrito numerosos factores como posibles o probables desencadenantes de la
reactivación del VVZ. Todas ellas cursan con una disminución de la
capacidad del sistema inmune para continuar manteniendo el virus en estado
latente. Entre estos factores se encuentran la
edad, el estrés emocional severo, enfermedades graves, inmunosupresión
y corticoterapia.
Manifestaciones
clínicas:
Picores,
hormigueos
y dolor
que puede llegar a ser extremo, todo ello en la zona del nervio afectado, donde
aparecerá la erupción cutánea. Este
dolor puede presentar múltiples características, como punzante, urente,
picante... y se suele desarrollar en brotes agudos y exacerbaciones.
La fase posterior constituye el desarrollo
del característico rash cutáneo. Las lesiones comienzan como manchas eritematosas
que pasan a vesículas distribuidas en dermatomas,
comúnmente en un patrón que simula un cinturón y sin pasar la línea media del
cuerpo. No suelen afectarse más de tres metámeras. Las regiones más comunes son
la región media del tórax (desde D3 a L2) y la zona oftálmica de la cara. Las
vesículas se van transformando en ampollas llenas de un fluido seroso, son generalmente
dolorosas. Ocasionalmente, el contenido de las vesículas puede ser
hemorrágico (sanguinolento), y estallar en un plazo de 7 a 10 días. Cuando esto
ocurre, resuelven con cicatriz e hiperpigmentación.

Vesículas
Protéjase de la
culebrilla (herpes zóster): vacúnese
Se calcula que una de cada tres personas en
Estados Unidos contraerá Herpes Zóster (culebrilla)
en algún momento de su vida. Esta enfermedad representa un riesgo más elevado para las personas mayores
de 60 años. La vacunación es la única
manera de reducir el riesgo de contraer culebrilla y los dolores duraderos que
puede conllevar.
Complicaciones:
- neuralgia
postherpética
- problemas en la vista
(cuando afecta el ojo)
- neumonía,
- problemas auditivos,
- ceguera
- inflamación cerebral
(encefalitis).
- En casos muy poco
frecuentes, la culebrilla también puede causar la muerte.
¿Es contagiosa
la culebrilla?
Las ampollas
son contagiosas por contacto directo (en general en los primeros 7 días), y
pueden pasar de una persona a otra. Si el VVZ pasa de una persona con herpes
zóster a otra que nunca ha tenido contacto con el virus, el cuadro que le
produce es una varicela.
El virus no se contagia a través de la
respiración, la tos o el contacto casual. Por ello, la
enfermedad sólo es contagiosa en fase ampollosa, y no en las fases
prodrómica, cicatricial o post-herpética.
La culebrilla es causada por el virus de la Varicela zóster
(VVZ), el mismo que produce la varicela.
El año pasado, cerca de un millón de
estadounidenses presentaron esta afección. La enfermedad
representa un riesgo más
elevado para las personas de edad avanzada; cerca de la mitad de todos los
casos de culebrilla ocurren entre hombres y mujeres mayores de 60 años.
¿Cómo se puede
reducir el riesgo de contraer culebrilla?
La vacunación es la única manera de reducir el riesgo de
contraer culebrilla y los dolores duraderos que puede conllevar. Los adultos de 60 años o más pueden recibir una dosis única
de la vacuna contra la Varicela.
Algunas personas de este grupo de edad
deberán esperar para vacunarse, o no ponerse la vacuna, si tienen ciertas
afecciones médicas, especialmente un sistema inmunitario débil. Más información
(en inglés) Shingles (Herpes
Zoster) Vaccine.
Personas que no deberían ponerse esta
vacuna:
- Personas con
alergia a alguno de los componentes de la vacuna tales como gelatina,
neomicina, etc
Alteraciones del Sistema inmune como:
- HIV AIDS (SIDA) u otras alteraciones del sistema
inmune
- Tratamiento
con medicamentos que afecten al sistema inmune como esteroides,
- Tratamiento
del cáncer con radiación o quimioterapia
- Cáncer de medula
ósea, leucemia o linfoma
- Tuberculosis activa no tratada
- Embarazo o futuro embarazo, las mujeres no deben quedarse
embarazadas hasta 3 meses después de haber recibido la vacuna
Para obtener más información sobre la
culebrilla y la vacuna contra la culebrilla consulte About the Disease
(en inglés).
Información adicional de la vacuna en Prevention of Herpes
Zoster: Recommendations of the Advisory Committee on Immunization Practices
(ACIP) (15 May 2008/57(Early Release);1-30) (en inglés).
Esta página fue
actualizada el 27 de mayo de 2008
Versión en
español aprobada por CDC Multilingual Services - Order #5347Fuente del
contenido: Centro Nacional de Inmunización y
Enfermedades Respiratorias (NCIRD)
El contenido es
propiedad de: Centro Nacional
de Marketing en Salud
El URL de esta página es: www.cdc.gov/spanish/especialesCDC/Culebrilla/
Consuelo Ibáñez
Martí, médico salubrista y epidemiólogo