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domingo, 02 de marzo de 2008

Desde que leí el libro Era medianoche en Bhopal, escrito por Dominique Lapierre y el periodista Javier Moro (Editorial Planeta, 1ª ed. marzo de 2001), un minucioso relato de la tragedia, me impresionó tanto que empecé a buscar documentación para preparar un post presentando esa catástrofe humana, sanitaria, química y medioambiental, acaecida en la ciudad de Bhopal, en el centro de la India, en la noche del 2 al 3 de diciembre de 1984.



En Terra se la califica como El mayor envenenamiento químico del siglo XX, cito su introducción a continuación:

Era una noche tranquila (2 y 3 de diciembre 1984) de hace veinte años que se convirtió en un pavoroso magnicidio. El nombre de Bhopal ya sólo significa la peor tragedia industrial del siglo XX, en el corazón de la India, cuando la población más pobre de esta ciudad se vio sorprendida por un mortífero gas letal escapado de la factoría de pesticidas situada a las fueras. Algunos hablaron en su momento de un trágico accidente. Otros ya habían advertido de forma continuada que la factoría de Union Carbide de Bhopal no reunía las condiciones de seguridad para fabricar el pesticida Sevin para el cual debían almacenarse cantidades ingentes de un gas tan inestable como tóxico: el isocianato de metilo. A pesar de que se habla de que fueron hasta 30.000 las personas que perdieron la vida y de más de medio millón de afectados, esta tragedia todavía no ha llegado a los tribunales para exigir responsabilidades. Además la empresa responsable ya no existe legalmente pues fue absorbida por Dow Chemical.

La lección de Bhopal, así como la de otros desastres ecológicos que se han cebado vidas humanas como Seveso (1976) o Chernobil (1986), no pueden dejarnos impasibles.  


A continuación, he encontrado un documento muy completo preparado por Protección Civil de Andalucía del que voy a ir resumiendo, lo que me parece más trascendente de esa catástrofe, con la tranquilidad de que el que quiera acceder al documento completo puede hacerlo desde el enlace que he colocado arriba.

 

La ciudad de Bhopal es la capital del estado de Madhýa Pradesh, uno de los más pobres de la India. En la madrugada del 3 de diciembre de ese mismo año, una fábrica de pesticidas propiedad de Union Carbide sufrió un escape de 42 toneladas de isocianato de metilo, provocando la muerte de miles de personas y dejando un reguero de más de medio millón de afectados.

La multinacional norteamericana Union Carbide,  a mediados del siglo XX, extiende su producción a la fabricación de herbicidas, pesticidas y otros productos para la agricultura.

Hasta mediados de los años 50, las plagas de las cosechas hacían estragos en el mundo. Uno de los pocos mecanismos eficaces de defensa con que contaban los agricultores era el DDT, potente contra los pulgones y otros parásitos pero nocivo para el hombre, ya que el DDT era tóxico, tanto por ingestión como por contacto, y había comenzado a ser prohibido en numerosos países.  Faltaba encontrar un sustituto eficaz, barato e inocuo. En esta línea de trabajo, Union Carbide crea el SEVIN en 1957.

Este pesticida cumplía con todos los requisitos anteriores: económico, eficaz contra las plagas más comunes y completamente inocuo para el hombre y el medio. Sin embargo, el proceso de fabricación implicaba el empleo de unas sustancias altamente tóxicas como la monometilamina (o metilamina anhidra) y potencialmente letales como el gas fosgeno. La reacción de estos gases entre sí forma el isocianato de metilo (MIC), que es la base de la producción del SEVIN y una de las sustancias más inestables y peligrosas de la industria química.

En la década de los años sesenta, India era un mercado potencial de 400 millones de campesinos. El gobierno tenía intención de aumentar el rendimiento de la producción agrícola y los plaguicidas eran parte fundamental de este objetivo. Establecer una fábrica de pesticidas en la India ofrecía una doble ventaja: abastecer rápidamente a la demanda y contribuir al desarrollo tecnológico y económico de la nación. Es así como Union Carbide se introduce en el mercado indio, construyendo en 1967 una pequeña fábrica en Bhopal para la formulación del concentrado de SEVIN, que se importaba de Estados Unidos. Esta fábrica estaría controlada por la subsidiaria Union Carbide India Ltd.

La buena acogida del producto hace necesario incrementar la producción, lo cual anima a la multinacional americana, con el apoyo del gobierno indio, a ampliar las instalaciones de Bhopal, que llegarían a ocupar 7 hectáreas de terreno. Teniendo en cuenta las características climatológicas de la India, 2.000 toneladas de SEVIN serían suficientes. Sin embargo, el Ministerio de Agricultura indio les otorga un permiso para fabricar hasta 5.000 toneladas de pesticida, en contra de la opinión del técnico encargado Edward A. Muñoz. La fábrica de Bhopal contaría para ello con tres cisternas de MIC.

 

Aunque la fábrica no contaba con todas las medidas de seguridad previstas en el proyecto inicial, su primer director se había encargado de que las existentes se cumplieran estrictamente. A pesar de ello, entre 1976 y 1982, se producen varios accidentes importantes. En 1976, las aguas residuales de Union Carbide contaminan las aguas de unos pozos cercanos provocando la muerte de varios animales que abrevaban en ellos. Dos años después, en 1978, un incendio calcina la unidad de alfa-naftol, provocando la alarma de la población. En 1981 fallece un obrero por inhalación de gas fosgeno, después de desprenderse de la máscara protectora antes de que el gas se disipara. Por último, en 1982, 25 obreros resultan intoxicados al inhalar también gas fosgeno tras una avería en una bomba. En este caso, los obreros deambulaban por las instalaciones sin ningún tipo de medidas de autoprotección.

 

Las ventas de Union Carbide decaen a finales de los setenta, cuando  una sequía arruina las cosechas. En 1976, la producción de SEVIN se reduce a la mitad y durante 1982 Union Carbide India Ltd. deja de vender 2.308 toneladas, lo que significa menos de la mitad de su capacidad de producción. Con el paso de los años, la filial continúa acumulando pérdidas, hasta que la empresa matriz obligada a reducir los costes de la fábrica de Bhopal diseña un plan de viabilidad:

  • Más de la mitad de los empleados son despedidos y en mayor proporción los técnicos y obreros especializados, con contratos más elevados.
  • Sus funciones son asignadas a obreros no especializados y con poco o ningún conocimiento de química y seguridad.
  • Se reducen costes de mantenimiento de las instalaciones  recortando el presupuesto para la compra de material. Con ello disminuye la calidad de los elementos, aumentando  su período de explotación hasta su aprovechamiento máximo, en detrimento de la seguridad.
  • Por último se toma la decisión de parar la planta. A partir de 1983, la fábrica de Bhopal sólo se pondría en funcionamiento en función de la demanda del mercado. Con las paradas de la planta se paraban también los sistemas de seguridad: se apaga el sistema de refrigeración de las cisternas de MIC, se desactiva la torre de descontaminación y se apaga la llama de la torre incineradora.

 

Se unen por tanto tres factores que desencadenan la tragedia del 3 de diciembre de 1984:

§         Carencia de personal técnico especializado

§         Corrosión de los materiales y equipos

§         Desactivación e inutilización de las medidas de seguridad

Se decreta el cierre de la fábrica en el verano de 1984. Del plan de viabilidad se pasa al plan de desmantelamiento y se comienzan a barajar los posibles países destinatarios de los equipos de la fábrica que aún se encuentran en un estado aceptable. Cuando sucedió la catástrofe aún no se había concretado esta operación.

 

El día de la catástrofe era el 3 de diciembre de 1984. Muchas familias bhopalíes habían elegido esta noche por sus buenos augurios para celebrar los esponsales de sus hijos. Coincidía con la celebración de un concurso poético al que acudía numeroso público procedente de toda la región, toda la ciudad estaba engalanada y mucha gente disfrutaba de la noche fuera de su hogar. Más de un millón de personas se hallaban en Bhopal aquel día.

 

La fábrica de Bhopal estaba parada. Unos obreros realizaban tareas de limpieza con agua a presión en el interior de unas canalizaciones de isocianato de metilo. Fuera de las instalaciones y pegadas a sus muros dormían miles de personas en chabolas

 

En el interior de la fábrica continuaba la limpieza, sin tomar las debidas precauciones. El agua inyectada en las tuberías de MIC circulaba arrastrando impurezas adosadas a las paredes del tubo así como cristales de cloruro de sodio y restos metálicos. Pero los operarios no habían estancado el conducto y el agua junto con los desechos se filtraron al interior de la cisterna, que contenía 42 toneladas de MIC. Conectadas a ella había otras dos cisternas, que contenían otras 20 y 1 toneladas de la misma sustancia. El agua, los cristales de cloruro de sodio y los restos metálicos en contacto con el MIC provocaron una violenta reacción exotérmica del líquido, que pasa rápidamente a estado gaseoso con desprendimiento de calor. En cuestión de segundos, la presión en el interior de la cisterna pasa de 0,4 a 10,8 kilogramos por centímetro. El acero con que está construida la cisterna aguanta bien la presión, pero el gas busca salida y la encuentra en las válvulas de seguridad, que estallan por efecto de la sobrepresión y se produce la fuga tóxica.

Dos columnas de gas,se proyectan hacia el cielo. Los bomberos son incapaces de abatir la nube con agua pulverizada, ya que el chorro de las mangueras no cobra suficiente altura, y los sistemas de seguridad de la fábrica están apagados o inutilizados. la nube tóxica se hace cada vez mayor y el viento del norte la impulsa hacia el sur... hacia la ciudad. El supervisor ordena la evacuación del personal de la fábrica en la dirección contraria al viento y ninguno de los empleados, salvo él mismo, resulta afectado por la emanación de los gases.

Debido al aumento de temperatura y la violenta reacción del MIC, éste comienza a descomponerse en varios gases muy tóxicos, incluso letales: fosgeno, monometilamina y ácido cianhídrico (cianuro). Todos ellos tienen una densidad superior a la del aire, por lo que se mantienen prácticamente a nivel del suelo. El viento empuja esta nube tóxica y la dirige hacia el sur, hacia los barrios de chabolas, la estación de ferrocarril, una fábrica de cartonaje, la estación de autobuses, la central eléctrica y la ciudad vieja de Bhopal; según algunos medios de comunicación, la nube sobrevoló unos 40 kms2 de la ciudad. De inmediato sucumben a centenares las especies animales: gatos, perros, vacas, búfalos y pájaros.

En cuanto a las personas, los primeros en morir son los habitantes más imposibilitados: ancianos, inválidos y niños. Las calles se cubren de cadáveres y de gente desesperada por huir, intentando respirar. Uno de los gases más letales liberados en el accidente fue el ácido cianhídrico; el cianuro bloquea de forma inmediata la acción de las enzimas que transportan el oxígeno hasta el cerebro, provocando la muerte por insuficiencia respiratoria. La gente cayó fulminada y así se puede observar en imágenes grabadas de la época, con las calles verdaderamente alfombradas de cuerpos sin vida.

 

EFECTOS SOBRE LA SALUD

El isocianato de metilo ataca a los sistemas respiratorio y circulatorio, con síntomas similares a los de un ataque de asma. La inhalación continuada durante unos minutos del isocianato de metilo provoca la muerte por quemadura química de los pulmones del que lo inhala. En dos días ya habían sido hospitalizadas entre 2.000 y 3.000 víctimas en situación crítica; unas 1.200 persona, según fuentes médicas, habían muerto, y otros 200.000 habitantes habían resultado afectados de consideración.

200 médicos junto con cinco toneladas de material sanitario procedentes de Bombay y Nueva Delhi habían sido enviados a la ciudad.

En las primeras horas, más de 20.000 personas abandonaron la ciudad. Esta huida provocó numerosos heridos en accidentes de tráfico.

Desde los primeros momentos, el hospital Hamidia, se convirtió en el principal centro receptor de víctimas, pero quedó inmediatamente colapsado. Los médicos de guardia del Hamidia movilizan a todos los estudiantes de medicina, a voluntarios y a otros médicos de la región. En total 3.700 médicos llegaron a atender a las víctimas durante los primeros días y semanas.

Mientras se atiende a los afectados con aplicación de oxígeno y enjuagues con agua, las primeras autopsias revelan que uno de los agentes agresores es el cianuro, uno de los gases en que puede descomponerse el MIC. Los daños a la salud inmediatos y posteriores generados por esta sustancia fueron muy severos.

Se ha calculado que la toxicidad de la nube era 500 veces superior al empleado por los alemanes en las cámaras de gas y 150 veces superior al gas mostaza. Muchos quedaron ciegos o sufrieron la destrucción del olfato, oído o tacto. Otros sucumbieron a efectos secundarios neurológicos, inmunológicos, cancerígenos, etc. Muchas mujeres en estado de gestación sufrieron abortos espontáneos y otras que dieron a luz en los meses siguientes, o incluso generaciones después, alumbraron hijos con malformaciones congénitas. El accidente de Bhopal provocó también daños genéticos y hormonales. Entre ellos las mujeres continúan padeciendo trastornos del ciclo menstrual con patologías tales como metrorragias, menorragias y amenorreas. Hay mujeres que nunca han tenido la regla y por el contrario, mujeres que, habiendo tenido la regla anteriormente, dejaron de tenerla (amenorreas); otras sufrieron menstruaciones profusas y prolongadas en sus períodos habituales (menorragias); otras llegaban a tener hasta cuatro y cinco reglas en el mismo ciclo menstrual (metrorragias).

La nube tóxica de Bhopal provocó también daños en los pulmones, hígado, riñones y aparato digestivo.

La catástrofe se cobra entre 16.000 y 30.000 muertos y más de medio millón de afectados. Sólo en la primera semana murieron entre 6.000 y 8.000 pesonas. Una cuarta parte de la población expuesta a los gases venenosos se ha convertido hoy en enfermos crónicos, de los cuales 50.000 han quedado con incapacidad laboral absoluta para el desempeño de cualquier tipo de trabajo.

 

Conmemoración de un aniversario 

 

EFECTOS MEDIOAMBIENTALES

  • Animales domésticos de todo tipo perecieron en la catástrofe: caballos, perros, gatos, vacas, búfalos, aves, etc, que convivían en los mismos espacios que el ser humano, por lo que centenares de cadáveres de estas especies quedaron esparcidos por las calles de Bhopal. Horas y días más tarde, sus cuerpos se descomponían a la intemperie, lo que suponía un doble riesgo para la población superviviente: la posible aparición de una epidemia de cólera y el consumo de carne animal infectada.
  • El medio ambiente también recibió un severo impacto. Según Greenpeace, en 1999 siguen contaminadas las aguas de los pozos y la tierra por metales pesados y contaminantes orgánicos persistentes (COPs) y, sin embargo, 5.000 familias siguen bebiendo agua contaminada sin ningún tipo de control o prohibición. La presencia de sustancias tóxicas es 682 veces mayor que la dosis máxima aceptable. Dada la situación, las autoridades indias distribuyen periódicamente agua potable a la población, pero no en cantidad suficiente como para evitar el consumo indiscriminado de los pozos contaminados.

 

LA RESPONSABILIDAD DEL ACCIDENTE

Las fuerzas de seguridad arrestan a seis altos directivos de la fábrica de Bhopal, entre ellas a su Director, al Presidente de Union Carbide India Ltd., y al Director General de esta filial. Cinco días más tarde también es arrestado su Presidente, A todos ellos se les acusa de homicidio por negligencia, homicidio involuntario, responsabilidad solidaria y otros delitos que suman más de siete en total, pero de los que aún no han sido juzgados.

 



Consuelo Ibáñez Martí médico salubrista y epidemiólogo

8:54 | gestionado por Consuelo Ibáñez | Enviar comentario (1)