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miércoles, 16 de enero de 2008

Me animo a preparar este post porque la mitad o más de las personas que vivimos en climas templados estamos padeciendo los procesos catarrales que nos corresponde.

NO SE CONFUNDAN, algunas personas están padeciendo una gripe, pero la mayoría de nosotros estamos simplemente padeciendo uno de los catarros que nos tocan este año. En mi caso es el primero del año 2008 pero el último del año 2007 fue la primera semana de septiembre. La vacuna de la gripe es efectiva para procesos cuya etiología es el virus de la gripe, pero es absolutamente ineficaz para procesos cuya etiología son los virus del catarro. Solo para abrir boca les diré que hay cinco familias cinco de virus que producen catarro.

Catarro o resfriado común es un término que se utiliza normalmente para designar una entidad nosológica pero que en realidad representa un grupo de enfermedades causadas principalmente por miembros de cinco familias de virus. Los virus de estas familias poseen propiedades bioquímicas distintivas que determinan sus diferentes comportamientos patogénicos y epidemiológicos.

 

Como entidad clínica, el resfriado común es un síndrome catarral leve y autolimitado que representa una de las causas principales de morbilidad aguda y de consultas médicas. También es una causa importante de absentismo laboral y escolar. Un pequeño porcentaje de resfriados se complican con infecciones bacterianas de los senos paranasales y del oído medio que requieren tratamiento antibiótico.

 

De acuerdo con las primeras observaciones acerca de su naturaleza contagiosa, durante mucho tiempo se pensó que el resfriado era provocado por agentes infecciosos bacterianos. Fue en la década de 1950 cuando se conoció la etiología específica de los resfriados con el aislamiento de varios virus respiratorios nuevos en cultivos celulares. Éstos fueron: virus parainfluenza rinovirus, virus sincitial respiratorio, enterovirus, (el virus coxsackie A21 . El último grupo de virus responsables de resfriados comunes corresponde a los coronavirus y fue comunicado por primera vez en la década de 1960.  Desde entonces no se han hallado nuevos virus causales de resfriado, aunque la causa específica de algunos resfriados todavía se desconoce. Otros virus respiratorios, tales como el virus influenza y los adenovirus, pueden producir el síndrome del resfriado común pero generalmente se asocian con una enfermedad más severa que a menudo compromete el tracto respiratorio inferior. Incluso algunos enterovirus provocan coriza. El grupo de rinovirus, son responsables de aproximadamente un 40% de los resfriados en los adultos.

 

No obstante, la etiología de aproximadamente un tercio a una cuarta parte de los resfriados observados en el adulto sigue siendo desconocida. En los niños los resfriados son provocados por los mismos virus que en los adultos y en una proporción aproximadamente igual, pero la cantidad total de resfriados que se diagnostican por lo general es menor. Con este panorama etiológico no es de extrañar que los resfriados sean muy frecuentes, y a esto hay que añadir que las reinfecciones no son raras o incluso frecuentes, sobre todo en el grupo de los coronavirus.

¡OJO¡ no se ha mencionado el virus de la gripe porque no estamos hablando de gripe sino únicamente de catarros.

 

Los virus respiratorios presentan una distribución universal. Las epidemias anuales de enfermedad del tracto respiratorio superior se observan en los meses más fríos del año en áreas de clima templado y durante la estación de las lluvias en el trópico. En climas templados la estación de las enfermedades respiratorias comienza en la primera quincena de septiembre. Las tasas de incidencia aumentan bruscamente en el curso de algunas semanas y luego permanecen elevados hasta la primavera en que empiezan a bajar, siendo la incidencia más baja durante los meses de verano.

 

No todos los virus atacan a la vez: por ejemplo: Las epidemias por rinovirus se producen a principios del otoño y entre mediados y fines de primavera mientras que los coronavirus producen enfermedad sobre todo durante el invierno. Estudios con un virus específico, el rinovirus tipo 15, demostraron que el enfriamiento de voluntarios no aumentó la susceptibilidad a la infección y al desarrollo de enfermedad, lo que implica que los efectos del frío sobre el huésped no explicarían por sí mismos el patrón estacional de los catarros. No cabe duda que la convivencia de los niños y niñas durante el período escolar, y el mayor hacinamiento de la población en lugares cerrados durante los meses más fríos son factores que favorecen la propagación de los catarros.

 

Foto Ángel Ezpeleta; Guatemala

 

Además, la humedad relativa ambiental podría representar un factor importante para la supervivencia de los virus. En general los virus con cubierta sobreviven mejor en condiciones de baja humedad relativa ambiente (presente en los meses más fríos), mientras que en el caso de los virus sin cubierta sucede lo contrario. Generalmente, un adulto padece como promedio 2 a 4 catarros por año y un niño, 6 a 8. Los adultos que conviven con niños padecen más resfriados que los adultos no expuestos a niños.

 

 

TRANSMISIÓN

 

El mayor reservorio de virus respiratorios está representado por los niños de corta edad. La propagación del resfriado se produce principalmente en el hogar, y en la escuela'(colegios y guarderías)

 

Guardería Municipal

 

Los niños adquieren nuevas cepas virales de sus compañeros de escuela, las llevan a sus hogares y las transmiten a otros miembros de la familia. El período de incubación es de 1 a 3 días.

Los mecanismos naturales para la transmisión de los virus causantes de resfriados no se han establecido con certeza. Algunas vías posibles de contagio son las siguientes:

1) contacto directo con secreciones infecciosas en la piel y en las superficies ambientales,

2) partículas voluminosas de secreciones respiratorias transportadas brevemente en el aire atmosférico,

3) cúmulos de gotitas infecciosas suspendidos en el aire y

4) una combinación de los mecanismos mencionados antes.

 

El período de máximo contagio es entre el segundo y cuarto día del inicio de síntomas. Extremen en este período las medidas de prevención que son muy sencillas.

 

 

SÍNTOMAS y DIFERENCIA CON LA GRIPE

 

Fiebre: en el catarro común cursa normalmente sin fiebre, aunque en niños pequeños o personas inmunodeprimidas, puede haber un aumento de temperatura, mientras que en la gripe siempre está presente, con temperaturas entre 38-39ºC que duran 3-4 días

 

Congestión nasal y Rinorrea: en el catarro aparece siempre y sobre todo en niños, puede acumularse moco en la zona de los oídos, apareciendo molestias por desequilibrio de presiones entre el exterior y la trompa de Eustaquio. Si se acumula gran cantidad de moco y se sobreinfecta da lugar a una otitis media. En la gripe la congestión nasal y la rinorrea, sólo aparece en algunos casos

 

Tos: en el catarro la tos es frecuente siendo una tos seca y suave. En la gripe la tos es muy común y puede ser algo más fuerte.

 

Dolor de cabeza: en el catarro común aparece en ocasiones mientras que en la gripe casi siempre está presente.

 

Dolores musculares y articulares: en el catarro común pueden aparecer de una manera muy leve y no siempre, mientras que en la gripe siempre están presentes y en ocasiones pueden ser bastante intensos.

 

Cansancio generalizado: en el catarro suele ser moderado y en la gripe suele ser intenso desde el principio de la enfermedad y durar unas 3 semanas.

 

EL CATARRO NO TIENE TRATAIENTO ESPÉCIFICO Y DURA UNA SEMANA

 

 

PREVENCIÓN

 

Lavarse bien las manos y utilizar pañuelos desechables y tirarlos cada vez que se usen. El lavado frecuente de las manos constituye una clara medida preventiva del catarro.

 

 

 

Tápense la nariz al toser y al estornudar y utilicen pañuelos desechables

 

Practique un aislamiento relativo durante el período de máximo contagio

 

 

 

Isabel Méndez

Socióloga Salubrista y en este momento padeciendo un catarro común.

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