Ahí se muestra la dialéctica desde el principio: un arte que pareciera
enseñar que no hay mayor hecho de relevancia que los errores.
Por una especie de cuerda parece andar el hombre ante el conocimiento: sigilosos
y precavidos son todos sus movimientos.
De alguna manera el ser humano se convence ante esto que todo lo que conoce
no será precisamente lo que acabe creyendo como cierto. Es más, trataría hasta
de convencerse que todo aquello que percibe es falso, bajos ciertas premisas
que habría que investigar.
Esto evidencia la necesidad de que existan varios elementos psíquicos. Uno
es la realidad y el otro es el sujeto mismo. El sujeto es pasivo ante la
realidad y todo lo que quisiera hacer el sujeto es para y con la realidad.
Este fenómeno se ha venido muchas veces a llamar "proyección",
sobre todo en psicología. El sujeto, que a través de unas normas "ha
conocido", quiere para sí "manipular" ese elemento de la
realidad.
Pero tanto importante como todas las condiciones como al final "se
conoce", son las premisas previas o los factores que determinan en qué
grado es posible el conocimiento, la información que manejara al final el
sujeto.
Estas premisas a veces parecieran seguir también leyes lógicas, pero no sabríamos
predecir la naturaleza de estas leyes mas allá de lo que el ser humano puede
percibir. He aquí que el ser humano se movería en el campo Gnoseológico.
Común parece tomar todo falso por norma. En verdad pareciera cierto
que aquello que conoce el hombre no es igual que lo representado propiamente,
pero me pareciera demasiado radical de ahí deducir, de alguna manera, que todo
conocimiento se opone a otro.
Bajo esta premisa epistemológica, el ser humano solo podría conocer aquello
que percibe como diferencia, pero si hablamos de opuestos, las propiedades serán
solo y cuando las contrarias que se tratara de conocer.
Si de alguna manera tratamos de decir que todo aquello que percibamos es
falso, caemos de por si en una falacia, en una inconsistencia lógica. Remediar
esto puedo suponer una larga exposición y hasta una vida entera.
Es a mi opinión ya regla del pensamiento tratar con formas iguales y formas
diferentes, que en contenido no revela su existencia, si no en sus propiedades,
porque su existencia ya es probada tácitamente.
Esto se sugiere de la misma forma que algo tiene una propiedad, debe ser
algo (por ejemplo, "el coche es gris"). A nadie se le podría sugerir
la existencia de algo "gris", si tomamos solo la propiedad “gris".
Sería algo indeterminado, un concepto abstracto, en tanto tomado en el contexto
de un sujeto si revela de su existencia, y de ello se pueden deducir mas
proposiciones.
Previo a conocer es en qué condiciones el ser humano conoce. El ser humano además
de un ser científico, como se podría decir, es un ser gnoseológico. El determina
en qué condiciones se pretende conocer y cuales serán las reglas usadas para
que ese conocimiento se pueda dar.
Un saludo.