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lunes, 16 de noviembre de 2009

Las noticias actuales sobre la creación de un plan de incentivos al carbón nacional, han dado paso a una nueva guerra dialéctica entre el ministro de Industria, Miguel Sebastián y los diferentes grupos energéticos pertenecientes al sector minero, renovable y productores eléctricos en general. El gobierno ha presentado un Real Decreto para fomentar el uso y consumo del carbón nacional en el que se garantiza un incentivo fijo a cada una de las nueve centrales térmicas españolas por megavatio hora producido.

Este hecho se ha visto desencadenado por la caída de la demanda eléctrica y el alto coste de las emisiones de CO2 sumado al descenso de los precios de los combustibles en los mercados internacionales como consecuencia de la crisis económica, lo que hizo que las empresas se decantaran por el uso de gas natural y carbón importado (hasta un 60% en 2008) en lugar del autóctono. La demanda ha caído casi un 40% en 2008 lo que ha provocado una sobreproducción del sector que se acumula en los parques de las centrales, con un stock de 8 millones de toneladas. El coste previsto rondará unos 200 millones de euros (57,32€ por megavatio hora) sumados a los 1500 previstos para 2009 por el ejecutivo.

El carbón de origen nacional es un combustible de mediana-baja calidad que emite grandes cantidades de CO2 a la atmosfera en su combustión que aumentarían en 25 millones de toneladas anuales tras la obligación de quemar 27 millones de megavatios. Con este aumento en la cantidad de emisiones no se entiende como se espera llegar a cumplir el plan de reducción marcado en Kioto si no es a base de talonario.

Nuestro carbón, nos guste o no, es de poca eficiencia energética y poco competitivo, que ha provocado que el carbón nacional se acumule en los almacenes. Según el experto Pedro Linares (Organización industrial de la Universidad Pontificia de Comillas), explica cómo “sería mejor pagar a los mineros para que no hagan nada o para que mantengan la mina abierta pero sin extraer carbón, o para que lo almacenemos o lo exportemos” en perjuicio de otras tecnologías más limpias. Además no reduce la dependencia energética nacional, ya que tan sólo el 16% de la electricidad fue producido por el carbón autóctono y en lo que va de año ya ha caído un 19,93%.

Según el Partido Popular y las centrales eléctricas advierten de que el decreto del carbón elevará el déficit y la tarifa de la luz en la próxima revisión trimestral de enero y no están dispuestos a ver con pasividad cómo se interviene el mercado y se provoca un prejuicio económico. Las empresas dan por hecho que tras la aprobación del decreto del carbón difícilmente se podrá cumplir con el objetivo de 3.500 millones de euros de déficit en tarifa para 2009. Los grupos ecologistas, como Green Peace, también se suman a esta causa para evitar el subsidio ya que “se basa en supuestos falsos, supone un parche que no evitará la inevitable desaparición de un sector no competitivo como el carbón, perjudica al medioambiente y a la lucha contra el cambio climático, no favorece la creación de empleo, aumenta los costes totales del sistema eléctrico, rompe con las reglas del mercado, perjudica a las energías renovables y es contrario a la normativa europea”.

Por su parte, Victorino Alonso, presidente de CARBUNIÓN, comenta que “es de risa creer que el carbón acabará con un mercado que ya está intervenido, donde las eléctricas han sido muy beneficiadas y que desde que se alcanzó el acuerdo ya están modulando su discurso. Es imprescindible mantener un mix bien diversificado que es una de las principales virtudes del sistema eléctrico español”.

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miércoles, 11 de noviembre de 2009

Nuevamente desayunamos con la noticia de un nuevo batacazo de la industria del biodiesel y es que ya nadie se extraña de estos titulares tan catastrofistas. El artículo editado hoy en el diario "El correo" explica como se ha ido deshinchando la gran expectativa creada en torno a los llamados biocarburantes de primera generación por diferentes factores, tales como la importación de biocarburantes desde terceros países y la desacreditación que han ido sufriendo sobre su teórica sostenibilidad, sobre su posible reducción de combustibles de origen fósil o su capacidad para disminuir de manera significativa la emisión de gases de efecto invernadero.

Por más que se hayan presentado estudios a favor de la sostenibilidad de los biocarburantes, como el realizado por el CIEMAT "Análisis de Ciclo de Vida de Combustibles alternativos para el Transporte" o los estudios editados por APPA "Biocarburantes y Desarrollo Sostenible: Mitos y realidades" y "Nuevos indicios sobre la escasa incidencia de los biocarburantes en la evolución de los precios de las materias primas agrícolas" . Pero siempre nos acordamos de que es un tipo de energía renovable que arrasa con bosques, que afecta a zonas de alta biodiversidad o con gran capacidad de reserva de carbono y que estimulan la subida de los precios de los alimentos provocando hambrunas desmesuradas. Nada más incierto. Como ejemplo, os dejo una noticia donde se puede ver como el sector alimentario lleva realizando estas acciones desde hace bastante tiempo y que han encontrado en los biocarburantes su chivo expiatorio.

La realidad es que los biocarburantes son la única opción viable para la disminución de la dependencia de combustibles de origen fósil de procedencia exterior, contribuyendo decisivamente a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (entre un 35 y 50% antes del 2017) y otros contaminantes, incluyendo en este cálculo tanto las emisiones que puedan derivarse directamente de los cambios del uso del suelo como las de óxido de nitrógeno procedentes del uso de fertilizantes.

La realidad es que según las últimas estimaciones realizadas por la Comisión Europea señalan que el cumplimiento del objetivo de obligatoriedad del 10% para 2020, será posible dedicando un máximo de 12 millones de hectáreas de tierras en la UE, el 10% del total, donde España es uno de los países de la CEE que mayor porcentaje posee de tierras en desuso. No olvidemos que la ambición de los biocarburantes no es cubrir el 100% de la demanda de los combustibles, sino tan sólo una pequeña cantidad.

La realidad es que estas estimaciones se verán reducidas con la llegada de los denominados biocarburantes de segunda generación, como los derivados de la explotación de microalgas, del uso de residuos agrícolas-forestales-industriales, de cultivos energéticos non food..., que reducirá el espacio de tierra necesaria para su producción además de no competir con el sector alimentario.

7:01 | gestionado por Fernando Gómez Hermoso | Enviar comentario (0)

La palabra "ecología", a priori, no debería ir ligada a "negocio", pero tristemente en la mayoría de los casos es así. Hay un gran número de empresas privadas y gobiernos que han visto en la explotación de los términos ecología, medio ambiente o sostenibilidad, un filón de oro donde orientar sus iniciativas empresariales y políticas. Esto no debería ser así, porque lo que no se dan cuenta, es que sin medio ambiente no habrá ningún negocio que realizar.

Toda esta introducción viene a relacionar un artículo que os paso a continuación y que ya había leído con anterioridad, pero que aprovechando este espacio divulgativo, espero poder compartir:

http://www.greenpeace.org/raw/content/espana/reports/declive-acelerado-de-las-reser.pdf

Este artículo promovido por Green Peace, viene a explicar como la codicia, el capitalismo feroz y las políticas retrogradas, pueden disfrazarse de verde y promover sus proyectos con una fachada de sostenibilidad y ecología.

A raíz de la crisis de las vacas locas, donde el comercio de grasas y aceites se vio fuertemente afectado, empresas dedicadas a los cosméticos, higiene, alimentación y en último término los biocarburantes, han encontrado en el aceite de palma un perfecto sustituto para sus productos. Hasta aquí todo correcto. El problema surge cuando las plantaciones de palma aceitera se da en lugares con una gran importancia ecológica, como es el caso de los bosques de turberas de Indonesia y Malasia, que concentran una gran cantidad de carbono inmovilizado durante cientos-miles de años y que puede pasar a la atmósfera en forma de dióxido de carbono. Estos bosques están siendo brutalmente deforestados, tal y como denunció ya en 2007 Green Peace, para la implantación de cultivos de palma y el desarrollo de una industria ligada a su refino. Sólamente la destrucción de estos bosques con una extensión similar a la de Extremadura, puede emitir 14,6 gigatoneldas (GT) de CO2, el equivalente a las emisiones mundiales en un año.

Grandes grupos alimentarios, cosméticos y productores de biocarburantes (a los que trato de defender, pero que en ocasiones como estas tengo que denunciar), son los responsables, no sólo de la emisión de enormes cantidades de CO2, sino también de grandes espacios arbolados, ecosistemas vulnerables, reservas naturales y suelo orgánico. Las turberas en Indonesia están legalmente protegidas cuando exceden los tres metros de profundidad, aunque en la actualidad se pueden encontrar zonas deforestadas para su uso en cultivos de palma con 3,5 metros en incluso 8metros. Que puede mover a estos grupos o empresas privadas a realizar semejante salvajada?? La respuesta está clara.

En la actualidad es muy fácil colgarse la etiqueta de "eco" o "verde", pero en la mayoría de los casos no es más que un nuevo método de MARKETING.

6:14 | gestionado por Fernando Gómez Hermoso | Enviar comentario (2)

martes, 03 de noviembre de 2009

A diferencia de los cultivos terrestres, las microalgas crecen extremadamente rápido, ya que comúnmente pueden doblar su biomasa dentro de las primeras 24h. Los tiempos de duplicación en la "etapa exponencial de crecimiento" es de 3,5h aproximadamente. Dependiendo de la especie, las microalgas producen diferentes tipos de lípidos, hidrocarburos y otro tipo de moléculas complejas.

Los métodos utilizados para la producción de microalgas a gran escala son los sistemas abiertos de "raceway ponds" y cerrados o "fotobioreactores". Veamos en qué consiste cada uno:



Raceway ponds:

Sobre este tipo de tecnología se ha experimentado desde 1950 y existe una extensa experiencia en su ingeniería. Las mayores instalaciones de producción de biomasa basadas en este método, ocupan áreas de unos 440.000 m2 (Spolaore et al., 2006).

Los sistemas raceway constan de un circuito de bucles y canales por donde circula el cultivo y mezclado mediante una rueda de paletas (paddlewheel) que homogeniza los nutrientes y los microorganismos. El flujo es guiado alrededor del sistema de bucles por deflectores (baffles) dispuestos en los canales. El material del que son construidos suele ser hormigón o tierra compactada y recubiertos con plástico blanco que mejora la captación luminosa por parte del alga.

Durante el día, el cultivo es alimentado de manera continua por la parte inicial, donde la rueda de paletas comienza a generar el flujo. La retirada de desechos y microorganismos se lleva a cabo al final del recorrido por la parte trasera de la rueda. El sistema de rueda que genera el movimiento posee un tiempo de operación de 24h, para evitar de esta manera la sedimentación del cultivo.

El enfriamiento del sistema se logra simplemente por evaporación, siendo este aspecto una de las ventajas que posee sobre otras tecnologías, aunque la perdida de agua puede llegar a ser muy significativa. Debido al intercambio gaseoso que realizan este tipo de sistemas con la atmósfera, el uso de dióxido de carbono es mucho menos eficiente que en el caso de fotobioreactores.

La productividad se ve afectada por la contaminación de otras especies de algas no deseadas o de microorganismos que se desarrollan con nuestra alga en cuestión. De forma general, la concentración de biomasa en sistemas abiertos permanecen a niveles bajos debido a que el cultivo está pobremente mezclado y los haces luminosos no pueden acceder a la "zona ópticamente oscura".

La generación de biomasa a partir de microalgas y la extracción de aceite para la producción de biodiesel ha sido estudiado y evaluado de manera muy extensa en los sistemas abiertos raceway ponds. Los Raceways son sistemas menos caros que los fotobioreactores debido a su menor coste de construcción y operación, aunque la producción de biomasa también es menor.


Fotobioreactores:

A diferencia de los sistemas abiertos, los fotobioreactores permite el cultivo de una única especie de microalga durante un tiempo prolongado. Son idóneos para producir una gran cantidad de biomasa algar.

Los fotobioreactores tubulares consisten en una serie de tubos transparentes consecutivos, normalmente fabricados de plástico o vidrio. Es sobre estos tubos donde a luz incidirá sobre las microalgas para la realización de la fotosíntesis. Generalmente poseen un diámetro limitante de unos 0,1m o menos, debido a que un mayor rango impediría la entrada de luz a las zonas profundas ya que es necesario que la densidad del cultivo sea muy elevada para conseguir un alto rendimiento de biomasa. El colector solar o tubos son orientados para maximizar la captura de luz solar. De forma habitual, la disposición de los tubos solares están colocados en paralelo y colocados sobre el suelo.

Otro sistema de organizar los tubos solares es de forma horizontal, paralelos unos a otros en forma de valla, para lograr de esta manera un aumento del número de tubos activos para un área determinada. Además la orientación siempre será Norte-Sur.

La superficie del suelo es a menudo pintado de color blanco o recubierto de plástico para incrementar la reflectancia o albedo, aumentando de esta manera la cantidad de luz recibida por los tubos. Existen otras variantes de fotobioreactores (Molina Grima et al., 1999; Tredici, 1999; Pulz, 2001; Carvalho et al., 2006), pero no son los que normalmente se usan.

La iluminación artificial de los fotobioreactores es una técnica existente, pero demasiado caro en comparación con la luz natural. Sin embargo se ha estado usando para la producción a gran escala de biomasa, particularmente en el caso de productos de alto valor añadido.

La sedimentación de la biomasa en los tubos se previene mediante el mantenimiento de un flujo turbulento elevado. El flujo será producido por una bomba mecánica (de fácil diseño y operación, aunque puede producir daños en la biomasa) o por bomba de burbujas (de menor flexibilidad y requerimiento de una fuente de aire).

La fotosíntesis genera oxígeno, por lo que a altos niveles de irradiancia se pueden lograr concentraciones mayores de 10g O2/m3, pudiendo llegar a inhibir el proceso fotosintético (retroalimentación negativa). Además, en estas condiciones, el exceso de oxígeno y luz solar pueden producir daños por fotoxidación de las células. Para prevenir estos factores, los niveles máximos de tolerancia del oxígeno disuelto no deben sobrepasar el 400% del valor de aire saturado. El oxígeno no puede ser eliminado del interior de los tubos del fotobioreactor. Este hecho limita la distancia de recorrido del cultivo ya que debe ser periódicamente enviado a la zona de desgasificación, donde el oxígeno será secuestrado mediante una corriente de burbujas de aire. De forma general, un tubo no debería exceder los 80 m de recorrido, aunque la distancia exacta depende de varios factores incluyendo la concentración de la biomasa, la intensidad luminosa, el flujo y la concentración de oxígeno en la entrada del tubo.

Durante el recorrido del cultivo a través de los tubos, el pH se verá incrementado por la consumición de dióxido de carbono, por lo que se deberá regular la entrada del gas tanto en la zona del desgasificador como en otros puntos a lo largo del tubo, con el fin de prevenir la limitación de carbono y un aumento excesivo del pH.

Los fotobioreactores precisan de un enfriamiento durante las horas de luz, además de que en la noche también es necesario un cierto control de la temperatura. Por ejemplo, la pérdida de biomasa producida por la noche puede ser reducida mediante la disminución de la temperatura durante estas horas. Los métodos más usados para producir el enfriamiento del cultivo serían el uso de intercambiadores de calor localizados en el desgasificador, uso de agua pulverizada directamente sobre los tubos.

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lunes, 19 de octubre de 2009

Por norma general podemos afirmar que la producción de biomasa a partir de microalgas es más cara que la obtenida mediante el cultivo de especies tradicionales terrestres. La explotación de cultivos terrestres posee un rango de producción que ha sido mejorado durante miles de años mediante su uso alimentario. Tanto la maquinaria como las labores culturales se encuentran totalmente adaptadas y muy evolucionadas. Pero, son los organismos fotosintéticos terrestres los más eficientes desde el punto de vista fotosintético??


El crecimiento fotosintético requiere luz, dióxido de carbono, agua y sales inorgánicas. Las plantas tradicionales desarrollan diferentes sistemas tisulares que desarrollan diversas funciones. La energía transformada en las zonas verdes (hojas y en ocasiones tallos) tiene la principal función de garantizar la supervivencia de la planta y para ello se concentra en mayor cantidad en los frutos-semillas, por lo que gran parte de la energía asimilada se "perderá" en desarrollar el resto de los tejidos. Sin embargo, en el caso de las microalgas, se puede afirmar que será toda la superficie del organismo el que realice la función fotosintética, obteniendo un mayor rendimiento en la transformación de la energía lumínica a energía química. Esto coloca a las microalgas en la base de la cadena trófica, transmitiendo la energía al resto de escalones.

Un crecimiento medio de las microalgas precisa una serie de elementos inorgánicos que constituirán la célula. Los elementos denominados esenciales incluyen nitrógeno, fósforo, metales y en algunos casos silicio. Unos requerimientos mínimos nutricionales podrían ser estimados usando una aproximación a la formula molecular de su biomasa:

CO 0.48 - H 1.83 - N 0.11 - P 0.01

Los nutrientes como el fósforo deben ser suministrados en exceso debido a que la mayoría de las formas en las que se encuentra están en forma de complejos metálicos, por lo que no todo el fósforo es bioasimilable. El agua del mar suplementada con fertilizantes comerciales nitrogenados y fosforados con una pequeña cantidad de otros micronutrientes es comúnmente usado para el desarrollo de microalgas marinas (Molina Grima et al., 1999)


La biomasa de microalgas contiene aproximadamente un 50% de carbono de base seca (Sanchez Mirón et al., 2003). Todo este carbono deriva del CO2 atmosférico. Una producción de 100 Tn de biomasa de algas ha fijado de media 183 Tn de dióxido de carbono. El CO2 debe ser suministrado de manera continua durante las horas de luz y controlado mediante sensores de pH que minimizan las pérdidas por exceso de inputs y regulan la acidez. Para la producción de biodiesel, el uso de CO2 procedente de plantas que usan recursos fósiles para la obtención de energía, posee un gran potencial debido a que está generalmente disponible y tendría un bajo o nulo coste (Sawayama et al., 1995; Yun et al., 1997)

Teóricamente, el biodiesel procedente de microalgas puede poseer un balance de CO2 neutro, siempre y cuando la energía necesaria para la producción y el procesamiento del alga viniera de la combustión del propio biodiesel y del metano producido en la digestión anaerobia del residuo de biomasa generado tras la extracción del aceite.

La producción de biomasa a gran escala usa generalmente cultivos continuos durante las horas de luz, en el que la inclusión de medio de cultivo fresco en cantidades constantes y la retirada de microalgas es un proceso continuo. El aporte de nutrientes cesa durante la noche, mientras que la mezcla y homogenización del cultivo debe ser continuo, para prevenir la sedimentación de la biomasa. Aproximadamente un 25% de la biomasa producida durante el día se pierde en horas de oscuridad debido a la respiración celular. Dicho porcentaje depende de los niveles de luminosidad en los que el alga ha crecido, la temperatura del cultivo y la temperatura de las horas donde no hay luz. Los métodos utilizados para la producción de microalgas a gran escala son los sistemas abiertos de "raceway ponds" y cerrados o "fotobioreactores"

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jueves, 15 de octubre de 2009

Ahora sí, ahora no. El gobierno cede a la presión del sector energético renovable y anulará la petición de derogación de "pre-registro" aprobado la semana pasada en el senado. Esto quiere decir que no se hace nada y se dejan las cosas tal y como estaban. Y no es que se estuviese mucho mejor en la situación previa a esta iniciativa, pero en este caso, es peor el remedio que la enfermedad.


Estas cosas pasan en todos los sectores de la sociedad, ya sean científicos, tecnológicos e incluso sociales, donde la clase política no escucha las ideas y pretensiones de las personas directamente implicadas y que más saben del asunto en cuestión.

En teoría, si no hay sorpresas hoy en el Congreso, el pre-registro de renovables, ideado por Industria, seguirá existiendo. Este pre-registro se creó en el Real Decreto-Ley 6/2007 para ordenar el crecimiento de renovables. Todos los nuevos proyectos deben acudir a inscribirse a Industria. Si tienen la documentación en regla, les inscribirá (aunque se superen los objetivos marcados para 2010, por ejemplo, 20.155 megavatios en eólicas). Así podrán cobrar las primas actuales. Los que no estén inscritos, tendrán las nuevas primas que fije una futura legislación.

Para aquellas personas que no sean conocedoras del tema, está idea surgió desde el colectivo formado por CIU, PSOE y el Ministerio de Industria:

Tanto PSOE como CiU creen ahora que la iniciativa en el Senado fue "un mal paso". "Todos lo hemos complicado mucho", admitió a EXPANSIÓN el portavoz de economía de CiU en el Congreso, Josep Sánchez Llibre. "Oyendo al sector nos hemos dado cuenta de que queremos dar marcha atrás", reconoció.

Ahora no es cuestión de echarse la culpa unos a otros (aunque lo harán), sino de seguir buscando medidas que faciliten una mayor inclusión de la energía renovable en el mix energético nacional, cumpliendo de esta manera las perspectivas marcadas en las políticas energéticas.

Animo.

6:05 | gestionado por Fernando Gómez Hermoso | Enviar comentario (0)

miércoles, 14 de octubre de 2009

Estos últimos días se puede observar un gran número de noticias que reflejan el malestar que ahonda en el sector de las renovables, donde los más afectados en este momento son los que dedican su energía al sector de la termosolar. Las modificaciones en el régimen de tarifas, perdidas de subvenciones, inclusión del registro de preasignación y más actual, la rebaja del fondo para tecnología y ciencia (I+D) hacen de España un país con una serie de huecos legales que puede ser aprovechado por terceros países como Estados Unidos. Ya ocurrió algo parecido con la financiación desleal que sufría el biodiesel procedente de Estados Unidos y que generó un problema de Dumping (ahora parece que será el biodiesel procedente de Argentina el que pueda entrar en España a menor precio que el nacional)

Todas estas idas y venidas pueden traer consecuencias en forma de batalla entre los sectores renovables de ambos países:


El cambio normativo introducido la semana pasada por el Senado en renovables, y que se prevé que mañana complete el trámite definitivo en el Congreso, está provocando daños colaterales con dimensiones impredecibles, entre ellas las diplomáticas.Todas las asociaciones están pidiendo, en mayor o menor medida, que el Gobierno corrija la inseguridad y aclare el futuro marco normativo. Algunas, como la de la industria termosolar, Protermosolar, han ido un paso más allá y han amenazado con demandas por daños y perjuicios al Ministerio de Industria.Es precisamente en termosolar donde se están produciendo los mayores problemas, que podrían derivar en fricciones institucionales de España con países como Estados Unidos.

La energía termosolar ha atraído a España a grandes grupos de energías limpias e industriales internacionales, como Solar Milennium o Man Ferrostaal, ambos germanos. Pero destaca, sobre todo, el gigante Florida Power & Light (FPL), por sus implicaciones empresariales e institucionales. Todos estos grupos están en Protermosolar, tal como se puede comprobar en la página web oficial de la asociación. FPL quiere hacer de la energía termosolar su puerta de entrada en España, con un megaproyecto de entorno a 100 megavatios en Extremadura y con inversiones valoradas en 600 millones de euros.

Fuentes del sector advierten que Florida Power no se quedará parada a nivel institucional tras el jarro de agua fría que está sufriendo en termosolares, especialmente teniendo en cuenta su procedencia de EEUU, un país donde la mediación institucional, vía lobby, está al orden del día y es algo natural


Veremos a ver qué ocurre.

5:25 | gestionado por Fernando Gómez Hermoso | Enviar comentario (0)

martes, 08 de septiembre de 2009

Saludos Bloggeros. Este post será el inicio de una serie, que espero disfrutéis, sobre las microalgas y su cultivo para la producción de energía, además de las tecnologías existentes de explotación, que están haciendo de estos microorganismos una nueva fuente de materia prima renovable .


Microalgas, estado del arte (1.- Introducción)

Las microalgas se definen como organismos unicelulares fotosintéticos que abundan en aguas dulces, salobres y ecosistemas marinos de toda la tierra. Estos organismos al igual que la plantas, son capaces de utilizar el CO2 y la luz solar para generar complejas biomoléculas necesarias para su supervivencia. Un tipo de moléculas sintetizadas por algunas especies son los lípidos neutros o triacilgliceroles (TAG´s), que bajo ciertas condiciones de stress pueden acumular una cantidad importante de lípidos (más del 50% de su peso celular en seco).

La biodiversidad de las microalgas es enorme, con decenas de miles de especies que han sido descritas y con más de 10 millones existentes aún por catalogar. Se clasifican en procariotas (cianobacterias o algas verdeazuladas) y eucariotas.

Existen diferentes aspectos que hacen de la producción de biocombustibles a partir de algas un interesante campo donde investigadores y empresarios han depositado su atención:

- Alta productividad por hectárea, en comparación con los cultivos tradicionales
- Materia prima basada en usos non-food
- Uso de tierras no productivas o no arables.

- Utilización de un amplio rango de tipos de agua (dulce, salobres, marinas y residuales)
- Producción de varios tipos de biocombustibles y subproductos valorizables.                                             

Existe el consenso general de que se deben considerar aún muchas cuestiones dirigidas al I+D, necesarias para llevar a cabo una comprensión fundamental de las tecnologías de escalado, para producir biocombustibles de una forma sostenible y económica suficiente para competir con los productos basados en el petróleo. Para acelerar este sector sería necesario establecer un banco de cepas de acceso directo con información sobre sus rendimientos, crecimiento, limitaciones..., evitando de esta manera la duplicación de esfuerzos que en muchas ocasiones se producen entre instituciones de investigación.

Las investigaciones llevadas a cabo durante los últimos 50 años han demostrado que las microalgas son capaces de producir una amplia cantidad de intermediarios químicos e hidrocarburos que ofrecen la posibilidad de sustituir los productos derivados del petróleo o del gas natural. Tres componentes principales pueden ser extraídos de la biomasa de las microalgas; lípidos (incluyendo triglicéridos y ácidos grasos), carbohidratos y proteínas. La bioconversión de estos productos en alcoholes, metano, hidrógeno, ácidos orgánicos y la conversión catalítica de parafinas, olefinas y compuestos aromáticos, hacen de la explotación de las microalgas una verdadera industria de biorefinería.

Las microalgas juegan un importante rol en la capacidad productiva global. Aunque producen solamente el 0,2% de la fotosíntesis de la biomasa, se estima que aproximadamente realizan la fijación del 50% del carbono orgánico global y que contribuyen entre el 40-50% a la oxigenación de la atmósfera.

Bajo las limitaciones de las tecnologías actuales, las algas pueden convertir el 15% de la radiación solar disponible mediante fotosíntesis (PAR-photosynthetic available radiation) o aproximadamente el 6% de la radiación incidente total. En contraste, los cultivos terrestres, poseen una eficiencia de conversión fotosintética menor. Por ejemplo, la caña de azúcar, uno de los cultivos terrestres más productivos, no superan en ningún caso el 3,5-4% de PAR.

En este nuevo campo de obtención de energía primaria, existe como en la mayoría, una serie de barreras técnicas, económicas y regulatorias que deben ser solventadas para lograr el desarrollo de una industria a gran escala basada en los biocombustibles de origen renovable.

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lunes, 31 de agosto de 2009

En la actualidad, se puede afirmar que no existe un mercado maduro de biomasa que permita garantizar con antelación el suministro a largo plazo de las Plantas de Biomasa. La cadena logística de suministro no está definida con certeza, ni en cuanto al coste, ni en cuanto a los componentes de la misma y la dispersión de la propiedad de la biomasa complica la consecución de contratos de garantía de suministro.

Los “cultivos energéticos” son aquellas especies y variedades vegetales, herbáceas o leñosas, cuyo principal objetivo es la producción de biomasa con fines energéticos. Esto supone un nuevo enfoque de la agricultura denominada “Agroenergética”. Las principales propiedades de estos cultivos son:

· Especies y variedades específicas seleccionadas para la producción de biomasa
· Valoración por el contenido energético de la biomasa producida
· Balance energético positivo
· Mejor balance medioambiental por requerir menos inputs
· Posibilidad de utilizar con fines energéticos, toda la biomasa cosechable.
· Posibilidad de reciclar los elementos minerales producidos en los centros de transformación, para abonar los campos de cultivo.

Actualmente los cultivos energéticos son ya una realidad en algunos países, principalmente en Brasil y Estados Unidos, que centran la producción de caña de azúcar y maíz, respectivamente, para la obtención de etanol para carburantes de automoción. En Europa también se está desarrollando esta actividad, siendo en la actualidad el etanol de remolacha y los ésteres derivados de aceites vegetales los biocarburantes de mayor desarrollo. Asimismo, los cultivos leñosos (chopos, sauces…) y herbáceos (sorgos, cereales…) de corta rotación para aplicaciones térmicas (calor y electricidad) se están desarrollando en algunos países del centro y norte de Europa.

Según la propuesta de la Unión Europea, 45 millones de toneladas equivalentes de petróleo deberían proceder de cultivos energéticos y producidos en 10 millones de hectáreas de tierras comunitarias para el 2010 (Libro blanco de las Energías Renovables). Un total de 40 Mtep pertenecen a otros tipos de biomasa, tales como residuos madereros, agrícolas y forestales, ganaderos, industriales, lodos de depuradoras y la fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos (FORSU). Es decir, los cultivos energéticos representan la mitad del total de la biomasa como fuente de energía.

Nuevas aplicaciones tecnológicas como la biogasificación de biomasa para la obtención de gas metano o la producción de biocarburantes de segunda generación mediante cracking catalítico, sumadas a las ya existentes de gasificación y combustión, hacen del uso de cultivos energéticos una materia prima potencialmente importante para la consecución de los objetivos marcados en el PER (Plan Nacional de Energías Renovables) donde se expone que la biomasa deberá aportar un 60 % del total de energías renovables en 2010.

La agroindustria que se está generando paralelamente al desarrollo de ciertas energías renovables, tales como la biomasa y los biocarburantes, hace que los instrumentos tradicionales usados en las labores culturales de sembrado, segado, empacado…, precisen de ciertas mejoras para adecuarlos a las características que estos nuevos cultivos poseen. Las diferencias de estos nuevos cultivos energéticos serían:

· Mayor densidad de siembra y plantas por hectárea.
· Mayor altura y porte (> 4 metros)
· Mayor diámetro del tallo y contenido en celulosa, por tanto, tallos más duros
· Mayor grado de humedad.
· Uso de especies y variedades específicas, tales como el sorgo, maíz, girasol y cereales de invierno forrajeros cultivados en condiciones especiales, pero con el fin de obtener biomasa.

La mecanización de los cultivos energéticos aún no se ha resuelto de manera satisfactoria no habiéndose desarrollado suficientemente la maquinaria específica, sobre todo a lo que se refiere a la recolección. La maquinaria utilizada hasta ahora es la convencional utilizada en cultivos similares que se debe ir adaptando para aumentar su eficiencia.

Actualmente la mecanización de estos cultivos es uno de los principales campos de investigación en los que se trabaja. El afianzamiento del uso de cultivos energéticos pasará por poner a punto la maquinaria necesaria, siempre que los rendimientos que se obtengan resulten satisfactorios.

Todas estas razones confirman la enorme dificultad en la fase de recolección que supone la labor de siega de la biomasa de estos nuevos cultivos energéticos con maquinaria agrícola convencional. Según un estudio realizado en la Junta de Andalucía se determina que “respecto a otros aspectos tecnológicos como la disponibilidad de maquinaria específica, se ha podido constatar que las mayores dificultades aparecen durante la fase de recolección. En muchos casos la mecanización es complicada, y en la mayoría de los cultivos se requiere la adaptación de maquinaria convencional para realizar la recolección.” (Estudio previo para la implantación de un Plan de cultivos energético; Consejería de Agricultura y Pesca, Junta de Andalucía)


Es necesario, por tanto, continuar con los estudios de I+D que generarán una mejora de la logística de la biomasa, disminuyendo la amortización de los equipos, los costes de transporte y garantizando el suministro.

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jueves, 30 de julio de 2009

Aunque de bastante menor repercusión mediática que su primo hermano "el calentamiento global", las nuevas noticias, artículos, informes y documentales sobre el "oscurecimiento global" hacen de este fenómeno, causado indudablemente por el hombre, un nuevo reto al que tendremos que afrontarnos tarde o temprano.


Este fenómeno se basa en la disminución de la cantidad de haces luminosos solares que llegan a la superficie terrestre observado en los últimos 50 años, producido por la deposición en la atmósfera de partículas contaminantes tales como aerosoles, dióxidos de azufre y partículas de carbonilla (productos de la combustión). Las partículas flotantes actúan como "núcleos de condensación" que unen moléculas de agua a su superficie y entre sí mismas por coalescencia.

El efecto que este hecho provoca en las nubes es un aumento en la cantidad de gotas de pequeño tamaño que se depositan alrededor de las partículas contaminantes y que poseen una mayor superficie reflectiva en comparación con masas de agua más grandes. De esta manera la cantidad de radiación solar que es reflejada por las nubes es mayor, impidiendo que cierta cantidad llegue a la superficie terrestre.

Pero, qué ocurriría si esto fuese cierto? No debería haber un enfriamiento terrestre en lugar del calentamiento global que estamos sufriendo? Quizá sea debido a que la magnitud del calentamiento es mayor que la envergadura del oscurecimiento global. Es por esta razón por la que cierto número de científicos piensa que los estudios realizados sobre el cambio climático y los modelos matemáticos que intentan comprenderlos puedan estar siendo infraestimados, es decir, el aumento de las temperaturas podría ser aún mayor de no ser por el efecto que provoca el oscurecimiento global. Pero realmente esto no es así. El IPCC ha tenido en cuenta tales efectos en su cuarto estudio de síntesis.

"Las contribuciones antropógenas a los aerosoles (principalmente sulfatos, carbono orgánico, carbono negro, nitratos y polvo) producen conjuntamente un efecto de enfriamiento, con un forzamiento radiativo directo total de -0,5 [entre -0,9 y -0,1] W/m2 y un forzamiento por albedo de nubes y directo de -0,7 [entre -1,8 y -0,3] W/m2. Los aerosoles influyen también en la precipitación. {GTI 2.4, 2.9, 7.5, RRP}"

Fuente: IPCC, Informe de síntesis 2007


Existen diferentes estudios que fundamentan el fenómeno de oscurecimiento global:

- Disminución de la radiación solar entrante:

En 1954 Gerald Stanhill estudió durante un año la cantidad de radiación que llegaba a la superficie terrestre de Israel mediante piranómetros, con el fin de recoger datos que le permitiese el diseño de un nuevo sistema de regadío. Tras 20 años aceptando las cantidades de radiación medidas desde entonces, fue el mismo Gerald quien realizó nuevas medidas, encontrándose con la sorpresa de que la radiación había disminuido un 22% en la misma zona de estudio, es decir, un 4,7% por década desde 1954 hasta 1994. Paralelamente, Beate Lieperet descubrió el mismo efecto en los Alpes Bávaros.

Nuevos estudios indican que el descenso de la radiación solar no es un hecho puntual sino que es un fenómeno mundial que varía según la latitud, pero con una estimación media del 2-3% por década:

  • Antártida = -9%
  • Estados Unidos = -10%
  • Rusia = -30%
  • Europa = -16%

- Tasa de evaporación en tanque:

Otro resultado, cuanto menos paradójico, es el hallado en las mediciones de la "tasa de evaporimetría", que recopiladas durante los últimos 50 años aproximadamente, muestran una disminución de la radiación solar. Esta medición es tan sencilla que supone medir la cantidad de agua evaporada de un recipiente o tanque de volumen conocido en función de la distancia que haya disminuido la superficie del líquido. El método de evaporación en tanque es muy utilizado por los agricultores ya que permite estimar los efectos combinados de radiación solar, viento, temperatura y humedad relativa y poder extrapolarlos a la evapotranspiración de un cultivo concreto, por lo que es de gran utilidad para establecer un programa de riego en una zona determinada.


Michael Roderich y Graham Farcual, dos biólogos Australianos, estudiaron los datos de evapotranspiración de diferentes países, tales como Rusia, Estados Unidos y el este de Europa, viendo como el valor de la tasa había disminuido una media de 100 milímetros en los últimos 30 años. Pero, si la temperatura global está aumentando, por qué razón no aumenta la tasa de evaporación?? Esto es debido a que el factor más determinante para la evaporación del agua, tanto en sistemas hídricos como en plantas, es la luz solar y en menor medida el viento, la humedad y la temperatura. Los fotones que conforman la luz solar contienen la energía que permitirá a las moléculas de agua su paso del estado líquido al gaseoso. Por lo tanto, llegaron a la conclusión de que la cantidad de radiación solar que llegaba a la superficie terrestre estaba disminuyendo.

Realizando un cálculo sencillo, se determina que para evaporar 100 mm de agua (resultado medio de disminución de evaporación obtenido en la recopilación de datos de diferentes países) se precisan 250 MegaJulios de energía, que sería la cantidad de radiación que en teoría ha dejado de llegar a la superficie. "Curiosamente" llegaron al mismo resultado que los estudios realizados por Gerald Stanhill y Beate Lieperet.

- Efectos por estelas de condensación

El climatólogo americano David Travis ha estudiado durante 15 años el efecto que producen las estelas de condensación del tráfico aéreo sobre las temperaturas de la corteza terrestre de grandes ciudades. Estas estelas, formadas principalmente por vapor de agua, actúan de la misma manera que las nubes, reflejando cierta cantidad de radiación solar. En el caso de que haya partículas contaminantes en la atmósfera tales como aerosoles, carbonillas o dióxidos de azufre, el efecto nucleizante es el mismo que el explicado con anterioridad. En conjunto, las estelas al expandirse forman un manto denominado "plaga de estelas". La imagen muestra una fotografía del océano atlántico.

Tras la fatídica fecha del 11 de Septiembre, donde el tráfico aéreo fue suspendido, los análisis rutinarios mostraron el efecto que la estelas poseían sobre la cantidad de radiación que llegaba a la superficie de los Estados Unidos, encontrándose con algo sorprendente; La temperatura es un valor que suele variar a lo largo de los días, pero existe una medida de mucho más baja variación que es la diferencia entre la temperatura máxima y mínima del día, denominada como "oscilación térmica"

En la gráfica se muestra la oscilación térmica medida en valores relativos en tres períodos de medición de tres días cada uno. Se puede observar que en el momento previo y posterior a la suspensión del tráfico aéreo la oscilación térmica siempre posee valores negativos, esto quiere decir que la temperatura ha ido disminuyendo valores de -0,22ºC y -0,6ºC respectivamente. Sin embargo, entre los días 11 y 13 de Septiembre de 2001, la variación de la temperatura tomó un valor inusualmente elevado e igual a 1,2 ºC, por lo que en el plazo de tres días la temperatura terrestre aumento más de un grado centígrado, que fue el aumento más grande de los últimos 30 años.

Tan sólo eliminando una de las fuentes que provocan el oscurecimiento global, la temperatura sufre un incremento fuero de lo habitual.

* Si la radiación solar es primordial para los procesos de evapotranspiración es lógico pensar que su disminución este afectando a los ciclos hidrológicos ralentizándolos. También los patrones meteorológicos pueden verse modificados...

8:08 | gestionado por Fernando Gómez | Enviar comentario (12)

viernes, 24 de julio de 2009

La necesidad de reducir el alto grado de dependencia de los compuestos de origen fósil, hace pensar en la incorporación dentro de la cadena del petróleo de materias primas renovables, que no sólo afecten a la producción energética sino también a los productos derivados de la industria petroquímica, como los plásticos. Esta posibilidad viene dada entre otras, por la producción de polímeros biodegradables, a partir de una fuente de carbono residual como materia prima.


Para la producción de materiales plásticos comunes, se usan reservas fósiles no renovables, lo que contribuye al agotamiento de las reservas energéticas naturales que el planeta posee, contribuyendo al aumento de los gases de efecto invernadero (GEI). Estos materiales convencionales, por su propia naturaleza, son estables desde el punto de vista químico, lo que quiere decir que permanecen inalterados durante largos periodos de tiempo en el medio ambiente.
 
Los biopolímeros plásticos de origen renovables son unas estructuras moleculares compuestas por cadenas de monómeros, que en conjunto poseen una estructuras y propiedades similares a los plásticos de origen fósil. Usando como materia prima para la fermentación bacteriana de fuentes de carbono de origen renovable, como pueden ser los azucares procedentes de cultivos energéticos o los residuos generados en diferentes industrias (biodiesel, aguas residuales, biomasa...) se pueden conseguir dichos biopolímeros, con la propiedad fundamental de que son biodegradables y totalmente inocuos en el momento de su descomposición.

En el caso de usar como materia prima, los residuos obtenidos en la industria del biodiesel (glicerina cruda), los biopolímeros con mayor proyección son el PLA (ácido poliláctico) y el PHA (polihidroxialcanatos), obtenidos mediante fermentación bacteriana y con propiedades similares a los termoplásticos.
 
 
Las propiedades y características de biodegradabilidad que dichos polímeros poseen, les hacen muy versatiles para un gran número de funciones, como por ejemplo su uso en el packaging (envases), utilidades biomédicas (suturas, temporary sccalfolds, capsulas de liberación controlada y cirujía facial) principalmente.
 
 
 
 
Acido Poliláctico (PLA):
 
El ácido poliláctico o PLA es un polímero del ácido láctico que puede reemplazar a los polímeros basados en recursos no renovables. Las ventajas son su biodegradabilidad y su posible procedencia a partir de materias primas renovables. La principal ruta seguida actualmente para la producción comercial de ácido láctico está basada en el uso de sustratos azucarados o amiláceos (normalmente de origen vegetal) por parte de bacterias fermentativas.
 
Entre los diferentes materiales plásticos biodegradables, el ácido poliláctico (PLA) es el que mayor potencial posee como sustituto del plástico convencional, porque además de sus excelentes propiedades mecánicas y físicas, puede ser procesado por la maquinaria ya existente. El PLA es también un material muy versátil ya que puede ser elaborado con varias formulaciones para alcanzar la mayoría de especificaciones de los diferentes productos.
 
 
Polihidroxialcanato (PHA)
 
Los polihidroxialcanoatos (PHAs), son polímeros producidos como material de reserva por diversos grupos bacterianos que resultan de gran aplicación en biotecnología y en la industria farmacéutica. Son sintetizados cuando el medio de cultivo posee una fuente de carbono en exceso y un defecto de otro tipo de nutriente, normalmente nitrógeno o fósforo. Se depositan en las bacterias como cuerpos de inclusión, ocupando incluso más del 90% del peso, que serán utilizados como fuente de carbono y energía en condiciones de escasez nutricional.
 
El polihidroxialcanato más conocido y usado es el ácido poli-3-hidroxibutírico (PHB). Las propiedades del polímero que forma son similares a las del propileno, por lo que se define como un termoplástico. La diferencia principal que posee con los polímeros derivados del petróleo es su biodegradabilidad por microorganismos (bacterias, hongos y algas) que transforman el PHA en sustancias inocuas tales como CO2 y agua.

5:07 | gestionado por Fernando Gómez | Enviar comentario (10)

jueves, 23 de julio de 2009

El pasado 13 de marzo de 2009, entró POR FIN en vigor la obligatoriedad de una imposición arancelaria al biodiesel procedente de Estados Unidos, poniendo fin a dos años de dumping y a las subvenciones no permitidas por la Organización Mundial del Comercio (OMC).


Desde el año 2007, APPA (asociación de productores de energías renovables) ha perseguido lo que, a juicio de muchos empresarios españoles, ha sido un atraco a mano armada y que ha repercutido en pérdidas millonarias para nuestra industria del biodiesel. Todo esto se debe a que el biodiesel producido en EEUU, posee una conjunto de subvenciones que le permite ser vendido a la Unión Europea a precios muchos más bajos que su país, representando una acción de "dumping".

Tras arduas denuncias a Bruselas, por fin se creó una comisión consultiva de investigación que ha refrendado estas acusaciones, por lo que la UE aplicará derechos arancelarios al biodiesel procedente de EEUU (6,5 % ad valorem) en todos sus puestos fronterizos aduaneros como medidas "antidumping" y "antisubvención", que compensará los precios. Las medidas serán adoptadas para el B100 y mezclas mayores de B20 para un plazo de 4 meses y prorrogable a 5 años si así lo determina la comisión.


El biodiesel estadounidense llegó a representar el 60% del mercado español, con los consiguientes perjuicios para nuestra industria, que no se verá indemnizada, debido a que la nueva normativa no tiene carácter retroactivo. También cabe resaltar de que manera ha influido este biodiesel Americano en nuestro país, no sólo en detrimento de nuestras empresas, sino en la calidad de las mezclas producidas, ya que la normativa americana de control de calidad ASTM es menos restrictiva que la europea EN-14214, produciendo en este caso biodiesel más barato y de peor calidad.

Ahora habrá que tener cuidado con el desarrollo de nuevas tácticas de elusión de los aranceles que Estados Unidos está preparando, como la venta a través de tercero países como Argentina, Noruega, México y Turquía entre otros

6:58 | gestionado por Fernando Gómez Hermoso | Enviar comentario (0)

lunes, 20 de julio de 2009

Nuevamente en el año 2009 se ha generado un nuevo debate sobre el uso de la energía nuclear dentro del mix energético nacional para la producción de electricidad. Debate que ha sido promovido a raíz de la posibilidad de que la planta de "Santa María de Garoña" fuese cerrada, donde la actual crisis económica no ha hecho más que agravar las dudas sobre el sistema energético nacional.


En multitud de medios se confunden los debates del cierre de Garoña con el posible renacimiento de la energía nuclear que a mi parecer son dos cosas distintas. Existen encuestas donde la mayoría de las personas se proclaman antinucleares, ya que la energía nuclear se ha visto altamente ineficaz para satisfacer al problema energético mundial. Otra cosa es el cierre de Garoña, al que desde aquí yo también me opongo. No se puede cerrar una planta de energía eléctrica por una promesa electoral, cuya principal misión era rescatar el voto de los verdes y dejar en la calle a miles de trabajadores sin una alternativa social y económica para la zona, cuando además existe un organismo independiente como el CSN que se ha pronunciado para la prorroga de su vida útil durante diez años más.

A continuación y para que cada cual se haga su idea dejo las 10 iniciativas que promueven tanto los defensores de la energía nuclear como los antinucleares:



A favor: http://www.yosoynuclear.org/

1. Las centrales nucleares garantizan el suministro eléctrico
2. Reducen la dependencia exterior
3. No emiten CO2
4. Son seguras
5. Son competitivas
6. Son fuentes basadas en la tecnología
7. Generan empleo
8. Existe una solución para los residuos
9. Hay un impulso nuclear mundial
10. Son, en definitiva, necesarias


En contra :
http://www.yosoyantinuclear.org/

1. Es una energía peligrosa
2. Es la energía más sucia
3. La energía que menos empleo produce por unidad de energía
4. La energía nuclear es muy cara
5. La energía nuclear no es necesaria
6. No es la solución del cambio climático
7. La energía nuclear no genera independencia energética
8. Es finita
9. No tiene respaldo social
10. Es incompatible con un modelo energético sostenible


Como se puede ver, cada grupo apoya sus ideas que son totalmente contrarias unas de otras. A quien creer?? Está claro que en alguno de los dos casos se miente o se dicen verdades a medias. Vayamos punto por punto:

- Es verdad que se garantiza el suministro eléctrico. De hecho la energía nuclear representa un 20% de la generación eléctrica en España que a través de sus 8 reactores instalados y funcionales, suministran electricidad con una fiabilidad del 90%. Suelen ser centrales que operan 8.000 horas/año con un bajo coste de producción de energía eléctrica.

- No reducen la dependencia energética del exterior. Ciertamente España está considerada como una isla energética donde tenemos que importar el 80% de la energía primaria (petróleo, carbón, gas...), pero es falso que en el caso de la electricidad esto sea así y mucho menos que se dependa de las centrales nucleares francesas. Según el "Informe sobre el Sistema Eléctrico Español 2007" de Red Eléctrica Española se muestra que ese año el saldo neto de intercambios internacionales de electricidad fue exportador y ascendió a 5,754 TWh(teravatios-hora). Es decir, en 2007 por cuarto año consecutivo España exportó más electricidad que la que importó (en 2007 incluso se exportó un 75,3% más que en 2006).

Solamente en el caso de Francia, el saldo fue importador con 5,487 TWh que equivalen a un 2,1% de la demanda total de electricidad en el sistema eléctrico peninsular, que fue de 261,273 TWh (se excluyen los sistemas extrapeninsulares, Baleares y Canarias, por ser sistemas aislados).

- Es falso que no emitan CO2 ni gases contaminantes, por lo que no servirían para disminuir los efectos del cambio climático. No producen gases en el momento de la generación eléctrica, pero sí en las etapas de extracción del uranio en las minas, en su enriquecimiento, construcción de la central, desmantelación y gestión de residuos.

Además está el tema de los residuos nucleares con un tiempo de vida de varios cientos de años y las fugas radiactivas a la atmósfera o a sistemas hídricos.

- La seguridad de las centrales nucleares han quedado en entredicho en innumerables veces. Sin obviar el caso de Chernobil, que ha significado el mayor desastre medioambiental y social de la historia de la industria, existen multitud de casos que no han tenido tanta repercusión mediática y denunciados por diferentes organizaciones.

Como ejemplo merece la pena citar el escape al medio ambiente de partículas calientes de Cobalto-60 (Co-60) y otras sustancias radiactivas provocado por la central nuclear de Ascó-1 (Tarragona). Aunque este accidente radiactivo ocurrió en noviembre de 2007, la opinión pública sólo fue informada de ello varios meses después, en primera instancia por medio de Greenpeace, quien lo denunció el 5 de abril, tras ser alertada al respecto por trabajadores.

- No son competitivas. Con una gran inversión inicial para su construcción que representa el 58% del total de los costes de producción, las centrales nucleares precisan de fuertes subsidios estatales para poder desarrollarse. En términos medios, la inversión que precisa una planta nuclear es de 5.000 millones de euros.

La energía nuclear depende del dinero del Estado, bien para suscribir costes de capital, para asumir la responsabilidad civil a gran escala o para hacerse cargo de los costes –subestimados- del desmantelamiento de las centrales. Está claro que la industria nuclear no puede sobrevivir sin ser una carga para los contribuyentes.

- Es falso que sean industrias generadoras de empleo. Según un estudio de CCOO, las energías renovables son capaces de generar 89.000 puestos de trabajo directos y 100.000 indirectos, mientras que la energía nuclear no alcanza el 10% de estas cifras. Tiene una baja relación de empleos por unidad de energía producida.

- No existe una solución actual para los residuos. La solución operativa para la gestión de residuos de alta actividad que proponen las centrales nucleares sería la reutilización del combustible irradiado mediante su "transmutación", de forma que los isótopos de alta actividad se transforman o "transmutan" en productos de fisión de menor radiotoxicidad . De momento estos residuos generados que suponen menos del 1% de todos los residuos tóxicos y peligrosos, se están almacenando de manera "temporal" y centralizada.

La verdad es que la industria nuclear a lo largo de sus 60 años de historia no ha sido capaz de desarrollar una salida viable para la gestión de estos residuos almacenados.

- No existe tal impulso mundial. El gran exponente de dicho impulso, el reactor de origen finlandés denominado Olkiluoto-3 ha sido presentado según la industria nuclear como "el buque insignia del renacimiento nuclear". Se aseguró que el reactor iba a ser construido en un tiempo récord de cuatro años (el tiempo medio de construcción de los reactores nucleares terminados entre 1995 y 2000 fue de 116 meses, es decir, casi 10 años) y con un coste de 2.500 M€ y que no se necesitaría recurrir a apoyos estatales ni a subsidios de ningún tipo. Pero informaciones recientes de medios económicos reconocen que el Olkiluoto-3 estará terminado para el 2012 y habrá costado más de 5.200 M€.

Como se puede observar en la gráfica que indica la potencia nuclear nueva instalada (en número de nuevos reactores por año), el descenso ha sido claro desde el año 1984.


- El uranio es un problema. Ni el uranio es una fuente autóctona como se ha defendido en diversos foros, ni es abundante ni renovable. España importa el 100% del uranio y depende también de su enriquecimiento de terceros países, a veces con problemas de estabilidad socio-económica.

El uranio-235 sólo podrá abastecer materia prima a las plantas nucleares unas décadas más.

- La energía nuclear no sería positiva para los países en vías de desarrollo. Ya en su momento la energía nuclear fue desechada tanto por países industrializados como en vías de desarrollo para ser incluida en el MDL (mecanismo de desarrollo limpio). Además las líneas eléctricas de estos países no está preparadas para recibir la energía producida en una central nuclear (alta tensión). El desarrollo de este tipo de industria no contribuiría en nada más que en el aumento de la deuda externa.

-No es la solución para la dependencia del petróleo, ya que el crudo orienta su actividad en un 95% al sector del transporte. Sólo en el caso de que se usen vehículos híbridos y eléctricos tendría sentido el uso de la energía nuclear, pero este papel puede ser desempeñado en su totalidad por las energías renovables.

Las energías renovables, según un informe realizado por el instituto de investigaciones tecnológicas (ITT), para el año 2050 será posible aportar el 100% de la electricidad a partir de dichas fuentes. Ya en 2007 aportaron un 23% del total de la energía eléctrica en España, más del 3% que producen todas las nucleares.

- La energía nuclear no es barata. Como ya se decía poseen unas altas inversiones iniciales y han sobrevivido a base de fuerte subsidios estatales. Para que las centrales nucleares fuesen competitivas deberían disminuir en un 25% los plazos de construcción (4 años) y reducir los costes de operación y mantenimiento un 8%. A menudo se suele olvidar los costes asociados a la desmantelación de las plantas y a la gestión de residuos que son fases englobadas en su ciclo de vida.

Los plazos para la construcción de una central ha pasado de tener una media de 66 meses en los años 70 a 116 meses en el 2000. "NO EXISTE TAL RENACIMIENTO NUCLEAR".


12:01 | gestionado por Fernando Gómez | Enviar comentario (16)

La glicerina cruda obtenida en la industria del biodiesel, posee el gran inconveniente de estar compuesta por una serie de componentes miscibles entre sí y de propiedades químicas muy diferentes (metanol, potasio, agua, ácidos grasos libres y glicerina).


Por esta razón la glicerina sigue siendo el gran problema de las plantas de biodiesel. En mi caso he trabajado en varias y realizado proyectos para su posible valorización. Os pongo unos ejemplos de lo que hicimos y en la actualidad seguimos haciendo:

1. Incineración de la glicerina en quemadores especiales para la combustión completa, evitando así la formación de acroleínas cancerígenas. Su finalidad es la producción de electricidad por ciclo de vapor. Es evidente el poder calorífico que la glicerina posee, pero la heterogeneidad de los componentes que la acompañan en su forma cruda tras la producción de biodiesel, hacen de su uso directo un parámetro limitante. Si bien se puede separar la glicerina mediante spliting (acidificación) para obtener una pureza en torno al 80%, este método conllevaría nuevos gastos asociados a los de las tecnologías de combustión. Lo ideal, como en los siguientes procesos, sería utilizar la glicerina cruda directamente, aprovechando el poder calorífico de otros componentes como el metanol, pero con un sistema eficiente de retiradas de cenizas generadas por los minerales inorgánicos originados.


2. Producción de biopolímeros plásticos por la fermentación anaerobia de la glicerina cruda en forma de PHA y PLA. De esta forma, cabe la posibilidad de usar la glicerina como fuente de carbono en bacterias lácticas o productoras de PHA, con la intención de que mediante mejora genética permitan el uso directo de glicerina cruda.

3. Producción de diesel sintético o mineral, mediante cracking catalítico por despolimerización. (sistema KDV). Este método consiste en la despolimerización mediante catalito, a bajas temperaturas y presiones, para la producción de un diesel mineral, de mejores propiedades que el diesel convencional, ya que se mejoran factores como el índice de cetano, el contenido de azufre y con la ventaja sobre el biodiesel de 1ª generación de no usar cultivos de uso alimentario.

Otros procesos como la biogasificación, gasificación, procesos Fisher-Tropsch..., se están desarrollando en la actualidad pero únicamente a nivel I+D. La purificación de la glicerina hasta grado farmacéutico no es rentable con las tecnologías actuales, por eso nadie ha intentado si quiera atreverse a realizar esta vía. La glicerina cruda sigue siendo un problema real que limita la ya muy mermada capacidad de las plantas de biodiesel, que se mantienen con vida todavía.


Esperemos que los cultivos energéticos de uso no alimentario, así como las tecnologías de segunda generación den un respiro para poder afrontar los gastos que supone la valorización de la glicerina.

11:55 | gestionado por Fernando Gómez Hermoso | Enviar comentario (0)