La desalación va a empezar a dar agua de forma inmediata (siempre que los gobiernos tanto municipales como autonómicos no pongan más trabas para que haya 'agua para todos').
[Elena de la Parra. Grupo de Fisicoquímica de Procesos Industriales y Medioambientales, FQPIMA. Universidad Complutense de Madrid.]
La obra de la desaladora de Torrevieja, proyectada por el Gobierno como la mayor instalación de estas características de Europa estará acabada definitivamente en el tercer trimestre de este año.
La planta de Torrevieja producirá inicialmente 80 hectómetros cúbicos de agua, aunque la previsión es elevar esta cifra hasta los 120 hectómetros cúbicos. El Gobierno estima que esta instalación cubrirá las necesidades de agua de 2,5 millones de vecinos del sur de Alicante y del norte de Murcia, así como de 65.000 agricultores de estas zonas.
Ahora mismo hay agua hasta junio gracias a los aportes del Tajo, los pozos próximos y el resto de las plantas desaladoras (como Alicante I con una producción de 21 hectómetros cúbicos al año), pero no se puede esperar más. En esta zona se consume del orden de los 50 hectómetros cúbicos al año y el Júcar no aporta nada para socorrer a Alicante y Elche en verano. La puesta en marcha de la desaladora de Alicante II es la clave para evitar los cortes de abastecimiento de agua en la zona.
Pese al beneficio que reportará esta infraestructura para un territorio que sufre un histórico déficit hídrico, la puesta en marcha de la obra ha estado desde sus inicios rodeada de una fuerte polémica y ha sufrido una patente oposición por parte del Consell. El Gobierno preveía inicialmente que las obras de la desaladora estuvieran concluidas a finales del año pasado o principios de 2009, sin embargo numerosos problemas lo han impedido. Por un lado, la ubicación de las conducciones que atraviesan el casco urbano de la población, y por otro, el retraso en la autorización ambiental integrada y de vertido de salmuera al mar.
Es imposible no plantearse el impacto ambiental que han supuesto las obras de la planta, sin embargo, hay que pensar en las mejoras económicas (el coste de agua desalada se sitúa en torno a 0.51€/m3, frente a los 0.92€ por m3 de agua trasvasada), junto con los beneficios sociales que reportará de forma inmediata para cerca de los tres millones de habitantes de Alicante, Elche, la Vega Baja y el norte de Murcia que podrán disponer de agua sin depender de incidencias climáticas o políticas.