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viernes, 30 de marzo de 2007

El tercer Seminario regional del Plan Azul sobre Agua y Desarrollo Sostenible en el Mediterráneo ha tenido lugar en Zaragoza entre el 19 y el 21 de marzo. Dentro estas jornadas, la Tribuna del Agua de la Expo ha programado su séptimo Foro sobre Agua y Desarrollo Sostenible para debatir sobre “Agua: optimizar el uso, evitar el abuso. El entorno del Mediterráneo, un estudio de caso”. Un centenar de expertos de catorce de los 21 países ribereños que integran la región mediterránea han presentado informes sobre la gestión de la demanda del agua. Los ejes centrales de estas jornadas fueron el efecto del cambio climático y el valor del agua, debatiéndose a cerca del papel de la educación en la sensibilización sobre la gestión sostenible del agua.

 

[CyPS-UCM-Grupo de Catálisis y Procesos de Separación]


En los países de la cuenca del  Mediterráneo el agua es un recurso escaso, frágil y mal distribuido, que está experimentando un aumento en su demanda debido sobre todo al sector agrícola. El consumo en este sector supone el 65% de la demanda total, 48% en los países del norte y el 80% en los países del sur y este. El problema radica en que en muchos de estos países, el consumo de agua se aproxima peligrosamente a la disponibilidad. El suministro de agua está comprometido en algunas zonas por la sobreexplotación de las aguas subterráneas y por la explotación de recursos no renovables. Estos hechos junto con la contaminación provocan un aumento de los riesgos para la salud y de la vulnerabilidad de los suministros por el aumento de costes, ya que se requieren tratamientos para el agua.

En la figura se muestra la evolución de los índices de explotación del agua por en los países de la cuenca Mediterránea desde el año 2000 al 2025, observándose el aumento de demanda en el sur y este. Así en España este aumento determinará en el año 2025 un índice de explotación de este recurso superior al 75%. En este sentido el director de la Tribuna del Agua, Domingo Jiménez Beltrán, señaló, en la rueda de prensa, que se está "al límite de los recursos" y un aumento de la demanda significará que "de los 290.000 hectómetros cúbicos actuales se pasaría a 330.000 hectómetros cúbicos anuales en 2025". Sin embargo, "si se ponen en marcha las políticas de optimización se bajaría un 25 por ciento, es decir, a 250.000 hectómetros cúbicos anuales".

El aumento del abastecimiento de agua que ha sido la respuesta tradicional en la política del agua en países mediterráneos está llegando al límite. La única alternativa es por tanto la limitación de pérdidas y usos inapropiados a fin de llegar a una mayor eficiencia en la gestión de este recurso. Así el mayor ahorro en el consumo podría producirse en el sector agrícola (65%). En lo relativo al consumo urbano, las reparaciones de las fugas en la red de distribución de agua potable podrían suponer un 15% del ahorro potencial. Finalmente en el sector industrial el empleo de tecnologías limpias podría suponer un importante ahorro de agua.

Con este escenario se celebró en Zaragoza el tercer Seminario sobre Agua y Desarrollo Sostenible en el Mediterráneo. Durante este encuentro diez representantes de los países mediterráneos expusieron las limitaciones y los avances que han experimentado desde 2002, cuando se celebró el segundo seminario del Plan Bleu en Fiuggi. Entre los obstáculos comunes está el enfoque fragmentado o sectorial de la gestión de la demanda del agua, la descoordinación entre instituciones y la escasa información y sensibilización sobre estos temas. Muchos de los ponentes han coincidido en la necesidad de trasladar la información a políticos y usuarios, así como de transformar los conocimientos en acciones.

La importancia de integrar el cambio climático en las políticas del agua así como la necesidad de preservar los ecosistemas acuáticos como reserva de la biodiversidad han sido las novedades destacadas en esta reunión de expertos, quienes han hecho especial hincapié en la educación como factor decisivo en el cambio de comportamientos en los usos del agua

Henri- Luc Thibault, director del Plan Bleu se ha congratulado de la creciente sensibilización sobre el fenómeno del cambio climático, un tema que ni siquiera se mencionó hace sólo cuatro años en el encuentro de Fiuggi. Un cambio de mentalidad imprescindible para conducir por buen camino las estrategias necesarias hacia la gestión sostenible del recurso. La clave para manejar el cambio climático según Domingo Pérez Beltrán es considerar que la sequía como una situación normal y no excepcional. El tratamiento de las aguas residuales industriales, el correcto mantenimiento de las redes de suministro y distribución son medidas incuestionables, mientras que la tarificación del agua despierta todavía reacciones encontradas en países en los que las diferencias socioeconómicas son considerables.

Los países al norte del mediterráneo utilizan como medida de sensibilización la tarificación del agua, sin embargo en el sur y este del Mediterráneo se cuestiona esta medida, así en Siria, país en el que la agricultura tiene un papel cultural fundamental se ha optado por mejorar las infraestructuras y sensibilizar a la población en lugar de aumentar el precio del agua.

También se ha reclamado la importancia de descentralizar la gestión del agua y hacerla más participativa, transfiriendo ciertos elementos desde el sector público a los agricultores. Los expertos han puesto el énfasis en la importancia de la tarificación del agua como una de las medidas esenciales para el ahorro del agua y evitar el despilfarro.

Las recomendaciones de los participantes de este seminario sobre agua y desarrollo sostenible en el Mediterráneo a las autoridades políticas nacionales de los países mediterráneos son que: a) inscriban la gestión de la demanda de agua como prioridad nacional, asegurando su promoción a través de los diferentes instrumentos y herramientas disponibles, coordinando su consideración, seguimiento y evaluación dentro de las distintas políticas sectoriales, especialmente agrícolas, energéticas, turísticas y medioambientales; b) que velen por la correcta articulación de las problemáticas ligadas la gestión de la demanda de agua (GDA) con las problemáticas medioambientales globales tales como el cambio climático y la preservación de la biodiversidad y de los ecosistemas; c) que favorezcan la movilización y la responsabilización, a las distintas escalas pertinentes, de los diferentes actores concernidos por la GDA; d) que tomen las medidas necesarias para sensibilizar al público a la GDA a través de acciones educativas sobre medio ambiente,  identificando, poniendo en práctica y valorizando las buenas practicas en la materia (mantenimiento de los sistemas de abastecimiento de agua, consumo individual de agua potable, gestión razonada de la agricultura en función de los contextos geográficos y de la necesidad de proteger los ecosistemas); e)que evalúen, cada dos años, los progresos realizados en materia de GDA comprometiéndose a reforzar la consideración de la GDE en los sistemas nacionales de información sobre el agua y documentando los distintos indicadores pertinentes, especialmente los identificados por la EMD; f) que refuercen la cooperación científica e institucional regional con el fin de favorecer la GDA y de contribuir a la creación de un Observatorio Mediterráneo del Agua que registre de forma continua los datos, informaciones, buenas prácticas y actores y responsables mediterráneos.





Comparativa de los índices de explotación por cuenca en los años 2000 y 2025

 

(1)    http://www.planbleu.org/themes/eauUk.html

(2)   http://www.expozaragoza2008.es/index.jsp?seccion=80&seccionRaiz=77&seccionDesplegar=80&idioma=es_ES

17:07 | gestionado por José Aguado Alonso | Enviar comentario (0)

El nuevo Plan Nacional de Saneamiento y Depuración de Agua del ministerio supondrá una inversión total de 17.000 millones de euros para cumplir lo que marca la Directiva Marco en relación al buen estado ecológico de las masas de agua.

[Grupo de Ingeniería Química y Ambiental

Universidad Rey Juan Carlos.]


Durante los últimos años el fomento de la I+D+i en el Saneamiento y la Depuración de aguas residuales ha acaparado un gran interés para asegurar la disponibilidad de recursos hídricos, debido entre diversas razones, a la gran incertidumbre de las cuencas hidrográficas, muy condicionadas a la climatología y a sus constantes cambios. En el siglo XX en España, como media, se han producido escasez de lluvias uno de cada cuatro años, y sequías severas en distintas partes del territorio una vez cada once años. Según las estimaciones sobre los efectos del cambio climático en España, para el año 2050, la temperatura media podría subir en 2,5 ºC, las precipitaciones reducirse en un 10% y la humedad del suelo en un 30%.

 

En este panorama, ha tenido lugar recientemente la presentación de la “Guía para la Realización de Estudios de Viabilidad en Proyectos de Reutilización de Aguas Depuradas” por el profesor Francesc Hernández que se enmarca dentro del proyecto AQUAREC de la Comisión Europea. Es interesante, como en función de la calidad y aplicación del agua depurada (industria, actividades domésticas y/o agrícolas) se proponen diferentes esquemas de tratamiento primario, secundario o terciario. La investigación tecnológica en depuradoras está consiguiendo costes y calidades de agua depurada muy competitivos. Sin embargo, merece la pena destacar como dentro del Territorio Nacional, la tasa de reutilización de aguas depuradas alcanza un escaso 6%, aunque en algunas comunidades como la Valenciana se alcanza hasta un destacado 30%.

 

El Ministerio de Medio Ambiente a través del Programa A.G.U.A. (Actuaciones para la Gestión y Utilización del Agua) y el nuevo Plan Nacional de Saneamiento y Depuración (2007-20015), con una inversión de más 17.000 millones de euros, plantea un amplio repertorio de actuaciones en aglomeraciones urbanas para cumplir los objetivos ambientales de la Directiva Marco del Agua (DMA) y remodelaciones de Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales para asegurar la disponibilidad del agua prevista con independencia de la situación climática.

 

El funcionamiento de numerosas plantas de desalación a lo largo de la costa Mediterránea (700 desaladoras con una capacidad de desalación superior a los 800.000 m3/día) también juega un papel muy importante en la gestión y reutilización del agua, y de hecho, hay previstas la puesta en marcha de nuevas plantas de desalación con una inversión estimada de 3900 millones de euros, las cuales supondrán una aportación adicional de agua de 1.100 Hm3/año. La planificación propuesta por el Programa A.G.U.A es la siguiente:

 

 

Nº de actuaciones

Aportación Hm3/año

Inversión

C.H. del Sur

17

312

554 mill. €

C.H. del Segura

24

336

1.336 mill. €

C.H. del Júcar

40

270

798 mill. €

C.H. del Ebro y C.I. de Cataluña

24

145

1.110 mill. €

 

Teniendo en cuenta los recursos hídricos globales en el mundo con un 97% del agua disponible en forma de agua salada en los mares y océanos, y que España cuenta con un litoral de más de 1.500 Km, parece indudable que el agua del futuro, la que puede asegurar un desarrollo sostenible, está en el mar. Sin embargo esta fuente de abastecimiento de agua, debe desarrollarse teniendo en cuenta que parte del agua desalada utilizada en actividades agrícolas, industriales o domésticas, puede llevar consigo la generación de corrientes contaminadas que requieran un tratamiento de depuración posterior. Para ello será necesario no descuidar el control y seguimiento analítico de los vertidos y asegurar el buen funcionamiento de Estaciones Depuración de Aguas Residuales (EDAR), así como su continua remodelación y actualización tecnológica. En este sentido, la utilización de aguas convenientemente depuradas debe abordarse no sólo desde un punto de vista práctico considerando aspectos económicos, sino también desde la perspectiva de la sostenibilidad medioambiental.

16:54 | gestionado por José Aguado Alonso | Enviar comentario (1)