La segunda desaladora más grande del mundo y la de mayor producción de Europa se construirá en el municipio de Torrevieja (Alicante). La planta utilizará la tecnología de ósmosis inversa para producir 80 hectómetros cúbicos anuales, de los cuales 40 serán destinados a riego y 40 al abastecimiento de municipios de Murcia y Alicante.
[Grupo de Procesos y Sistemas de Ingeniería Ambiental,
Universidad Autónoma de Madrid]
La segunda desaladora más grande del mundo y la de mayor producción de Europa se construirá en el municipio de Torrevieja (Alicante). Las obras de construcción, operación y mantenimiento de la desaladora han sido adjudicadas al grupo ACCIONA por el Consejo de Administración de Aguas de las Cuencas Mediterráneas (ACUAMED) por un importe superior a los 297 millones de euros. El plazo de ejecución de las obras, cuyo comienzo es inminente, es de 22 meses y el período de operación y mantenimiento será de 15 años.
La planta tendrá una capacidad de producción diaria de 240.000 metros cúbicos, para obtener 80 hectómetros cúbicos de producción anual. Del total de la producción, 40 hectómetros cúbicos se pondrán a disposición del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura y de otros usuarios, a través del centro de intercambio de derechos de uso del agua, gestionado por la Confederación Hidrográfica del Segura, y 40 se destinarán a la Mancomunidad de los Canales del Taibilla para abastecimiento. Las obras de distribución del agua producida en la planta consisten en una primera impulsión hasta el canal del Campo de Cartagena, y una segunda impulsión hasta una cámara de carga próxima al embalse de La Pedrera, desde donde parten dos conducciones por gravedad, una hacia la obra de entrega al propio embalse y otra que conecta con el depósito de abastecimiento de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla.
Los proyectos de desalación de gran envergadura están sometidos a controversia y el de la planta desaladora de Torrevieja no ha sido una excepción. Por una parte, los grupos conservacionistas han planteado alegaciones en referencia al espacio elegido para la ubicación de la futura desaladora y a los problemas ambientales asociados a los vertidos de salmuera, proponiendo medidas para la reutilización de la salmuera. Asimismo, los grupos conservacionistas han planteado que una parte del agua desalada debería de utilizarse como aportación al mantenimiento del caudal ecológico del Río Segura, asegurando su recuperación medioambiental en el tramo comprendido entre Orihuela y la desembocadura en Guardamar del Segura, entendiendo tal aportación como uno de los usos complementario de los caudales destinados para el riego en la agricultura. Por otra parte la Genealitat Valenciana ha planteado dudas sobre la validez de la declaración de impacto ambiental ante la posibilidad de que la planta desaladora finalmente produzca 120 hectómetros cúbicos anuales. Ante esta situación la semana pasada el Ministerio de Medio Ambiente difundió una nota de prensa confirmando que la planta producirá los 80 hectómetros cúbicos inicialmente proyectados, aunque la declaración de impacto ambiental incorpora una previsión de aumento de la producción para llegar hasta los 120 hectómetros cúbicos anuales en función de las demandas de abastecimiento y de regadío. Por otra parte, se confirmó también que el proyecto cuenta con informe positivo de Declaración de Impacto Ambiental.
El proyecto prevé reducir el impacto ambiental de la actividad mediante diversas medidas. El vertido de salmuera se realizará a más de 500 metros de las praderas de Posidonia oceanica y a mayor profundidad, con lo que se busca que la salmuera no alcance dichas praderas. Por lo que se refiere al consumo de energía de la planta y su contribución a la emisión de gases invernadero, el proyecto se encuentra integrado dentro del programa A.G.U.A. del Ministerio de Medio Ambiente, que tiene como objetivo que los consumos energéticos de la desalación sean compensados mediante mejoras en la eficiencia energética y la producción de energía a partir de fuentes renovables. Asimismo, en el diseño de la planta se incorporarán actuaciones en materia de arquitectura bioclimática y de integración paisajística de la planta.