El Reglamento REACH
es enormemente ambicioso, tanto en objetivos como en cuanto al coste económico
de su implementación. REACH se gestó en tiempos de bonanza económica pero la
situación mundial ha forzado el que deba implementarse inmersos en una crisis
económica. La solución para implementar REACH en tiempos de crisis solo puede
venir de un sitio: la INNOVACIÓN.
Culminada la fase de prerregistro, la realidad supera las
expectativas y la implementación del Reglamento REACH supondrá registrar unas
diez mil sustancias en dos años, y más de cien mil de aquí al 2018.
Comienza ahora el gran reto para las empresas: generar
información, evaluar los riesgos, identificar los usos seguros, proponer
medidas de gestión para los que no lo son,…, en definitiva, garantizar un
elevado nivel de protección de la salud y del medio ambiente en relación con el
uso de las sustancias químicas.
A la complejidad intrínseca que supone la implementación del
reglamento, se une la necesidad de comenzar la tarea sumidos en una crisis
económica mundial. REACH se gestó en tiempos de bonanza económica, donde el
considerable esfuerzo económico que representa para la industria se veía
claramente compensado por los beneficios indudables de garantizar el uso seguro
de las sustancias químicas.
Los beneficios de REACH se mantienen, o incluso se
acrecientan, en época de crisis económica, pero evidentemente para muchas
empresas, y en particular para las PYMES, conseguir los recursos económicos
para afrontar las nuevas obligaciones de REACH puede resultar más difícil.
El contacto directo con empresas y asociaciones de este
último año y medio, a través del Centro de Referencia REACH, nos ha permitido
conocer de primera mano la situación real, y poder proponer soluciones
concretas. Creemos que REACH, al mismo tiempo que genera obligaciones, crea
oportunidades muy interesantes, y a través de la innovación, es posible
identificar estas oportunidades y aprovecharlas. Lógicamente, la situación para
las PYMES puede ser más compleja, pero aprovechando su flexibilidad y el trato
de favor que contempla el propio reglamento, pueden también verse beneficiadas
si saben identificar sus posibilidades.
Dentro del Programa de Investigación de la Comunidad de
Madrid S-0505-AMB-0352 “RESIDUOS”:
Gestión Sostenible de Residuos Industriales y Domésticos que contienen
sustancias persistentes, bioacumulables y tóxicas, y otros contaminantes
prioritarios: Desarrollo de soluciones para su caracterización, reciclado y
eliminación; ya se contemplaba en la Tarea 4.3. Aplicaciones para
PYMES el desarrollo de herramientas que permitan a las PYMES
madrileñas cumplir los compromisos de su condición de “usuarios” de sustancias
químicas” en el ámbito del Reglamento REACH. Dada la situación actual, nos ha parecido
conveniente ampliar esta tarea, incorporando el desarrollo de sistemas
innovadores que faciliten la implementación por parte de las PYMES de sus
obligaciones en el ámbito del Reglamento REACH, explorando las oportunidades
para la innovación unidas al uso seguro de las sustancias; e incluyendo a las
empresas que obtienen/recuperan sustancias desde la valorización de los
residuos, y que por ello tienen la consideración de fabricantes de sustancias
en el ámbito del reglamento REACH.
Progresivamente, iremos difundiendo los resultados que se
vayan obteniendo, pero puesto que lo importante es desarrollar ejemplos reales,
queremos aprovechar este espacio para informar a todas las empresas y
asociaciones potencialmente interesadas, que quieran colaborar en el desarrollo
de proyectos piloto asociados a sus necesidades concretas, que pueden ponerse
en contacto con nosotros en los correos tarazona@inia.es
y era@inia.es.
Comienza también el reto definitivo para las autoridades
competentes. Por primera vez en la historia de la humanidad, las autoridades
disponen de un listado con las sustancias que se comercializan en la Unión
Europea y las empresas que las fabrican o importan. Progresivamente irán
recibiendo desde la Agencia Europea (ECHA) la información de los expedientes de
registro, y además de establecer los oportunos sistemas de evaluación y
seguimiento, deben adecuar e implementar los sistemas de control e inspección,
y, uno de los aspectos más importantes para poder cumplir los objetivos finales
del reglamento, deben establecer los mecanismos para transferir la información
generada en REACH al resto de las normativas laborales, de consumo y ambientales
que se beneficiarán de la información generada.
Es por ello necesario articular un nuevo sistema, de
integración de los niveles estatal, autonómico y local, y de los ámbitos
laboral, de consumo y ambiental; y nuevamente, la innovación ofrece soluciones,
…, pero este es un tema para un futuro comentario.
Dr. José Vicente Tarazona
Coordinador del Área de Ecotoxicología y Evaluación de
Riesgos Ambientales del INIA