Enviado el lunes, 04 de diciembre de 2006 12:50
Aunque aun esté pendiente de ratificación por el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo, a finales de la semana pasada se fraguó un acuerdo sobre el reglamento para el registro, evaluación y autorización de sustancias químicas (en inglés, REACH).
El objetivo del reglamento es mejorar la protección de la salud humana y del medio ambiente manteniendo al mismo tiempo la competitividad y reforzando el espíritu de innovación de la industria química europea.
La controversia entorno a este nuevo reglamento enfrenta a ecologistas y europarlamentarios. Organizaciones como Greenpeace, afirman que el texto actual permite, aun existiendo alternativas más seguras disponibles, que la industria utilice sustancias de toxicidad probada si demuestran que se pueden controlar adecuadamente. Esto, de facto, es introducir un vacío legal, ya que no se pueden controlar las sustancias químicas.
Para la Eurocámara la futura legislación europea sobre sustancias químicas obligará a registrar unas 30.000 sustancias químicas entre 2007 y 2018 en una agencia de control en Helsinki que exigirá más celeridad para los productos más peligrosos (cancerígenos o que afecten a la capacidad reproductora) o fabricados en cantidades superiores a las 1.000 toneladas.
El parlamento Europeo someterá a votación el acuerdo dentro de dos semanas y luego el Consejo lo aprobará para que pueda entrar en vigor el próximo año.
Autora: Amaya Gómez Balanzá