Una web sobre información científica que existe desde enero de 2008 pero que he descubierto recientemente, stinkyjournalism (‘periodismo apestoso’ en inglés), me ha hecho por fin decidir escribir sobre lo que hace meses tengo dentro de la cabeza. ¿Quién conseguirá el nuevo modo de hacer periodismo que todos otorgan a su propio medio? ¿Realmente necesitamos un nuevo periodismo salvador?
Núria Llavina RubioParto de la base del periodismo online y sin entrar en el eterno debate sobre si Internet es la muerte anunciada del diario en papel. Me explico. Creo que mi discurso podría funcionar tanto para periodistas de papel como para los cibernáuticos, porque creo hablar de algo esencial en el simple hecho de ser periodista. Lo que pasa es que ciertamente Internet está abriendo la puerta a muchos nuevos “ciberperiódicos”, y que la actitud que he detectado se basa principalmente en dichas publicaciones: en su mayoría se presentan como “salvadoras” del periodismo. En su mayoría se trata de nuevos medios capaces de llenarse sólo de nuevos periodistas que saben contrastar más que nadie y cuya rigurosidad alcanza niveles insospechados. Todos profesionales jóvenes, para dar más sensación de modernidad.
SalvadoresTodos estos nuevos medios, por descontado, siguen las últimas tendencias: 2.0 (¿he perdido la cuenta?), vídeos, impresionantes galerías de imágenes e infografías, periodismo ciudadano, el medio en facebook, twitter y muchos más, versiones para móvil, espacios blog, widgets, nubes de tacs, robots de búsqueda (el de cada medio es el mejor)… Y todos son los mejores en rapidez, navegabilidad, usabilidad y accesibilidad. Lo curioso del caso es que, aun compartiendo con muchos la integración en periodismo de todo aquello que mejore o complemente, para mí una cosa es innovación y la otra reinvención.
Es costumbre (costumbre en la innovación; claro está que no quiero tildarlos de tradicionalistas) presentar todas estas novedades y elementos diferenciales con videos que destrozan todo lo hecho hasta ahora.
Lainformacion.com, nuevo medio aparecido recientemente, presentó su aparición con un
video que, en un viaje al 2025, muestra al periodismo en papel y al de cabecera tradicional como muerto y enterrado. 2025 será la nueva era del periodismo ciudadano, y desaparecerán las grandes cabeceras y el “oligopolio” existente hasta ahora. “Los periodistas trabajarán en la calle, donde está la noticia”, se asegura en el vídeo. Sí que es cierto que el periodismo digital permite reducir el tamaño de las redacciones y ofrece al redactor trabajar donde más le plazca mientras tenga acceso a Internet. Pero esto es una innovación, no una reinvención. El “periodismo de calle” es un engendro del periodismo, es parte esencial del mismo. Como dirían los franceses, lainformacion.com “no ha inventado el hilo para cortar la mantequilla”. Quizás lo ha hecho de aluminio, cuando antes era de metal.
También un periódico sudamericano aparecido en 2006, Últimas Noticias, presentó su idea alternativa al periodismo con un video titulado
el infierno de la prensa. Los superficiales, castigados a escribir eternamente cosas sin sentido, los inexactos e imprecisos que no contrastan, los tendenciosos, los altaneros que se creen intocables, los sensacionalistas, los serviles y los que sólo están interesados por el dinero. Ninguna de estas etiquetas está presente en el periódico. Qué suerte tienen algunos.
lainformación.com se ha presentado como “un nuevo medio online independiente, moderno, de calidad y abierto a todos”. Su nuevo periodismo se basa en insertar de forma diaria las informaciones de los medios de comunicación de referencia y de las agencias tradicionales. Todo esto combinado con contenido propio. En su apartado “sugerencias”, muchas de las opiniones de los lectores se basan precisamente en este fusilamiento a los otros medios. La respuesta siempre es la misma: “estamos trabajando en ir aumentando los contenidos propios”. ¿Es que los contenidos propios les harán diferentes? ¿No es esa la esencia inherente del periodismo? ¿Qué valor añadido les aportaría tener artículos de autor?
Periodismo apestoso“No todo el periodismo apesta”, aseguran los de stinkyjournalism en su ‘quienes somos’. “Pero a veces la información huele a pescado” (que desagradable…). Por eso ellos se presentan como una alternativa ideal, asegurando que la objetividad se consigue con los métodos, no con las personas. No sé muy bien a qué se refieren con esto, pero la idea mola. El medio nació de un antiguo blog sobre ética en los medios que ellos mismos habían abierto en 2007.
Bueno, en resumen, se presentan como un medio científico riguroso, diferente a todos, informador y narrador de “la verdad”, siempre partiendo de la ética como base. Lo acepto. No está nada mal. Presentan objeciones a estudios, a informaciones en medios, siempre con alternativas contrastadas, con datos reales y fácilmente demostrables (sensacionalismo, errores, falsificación de datos, manipulación de fotografías, plagio, titulares engañosos, entrevistas falsa, propaganda política). Es un poquillo el “defender a los más débiles” cuando se ataca a un inocente. Pero, a mi parecer, tampoco han inventado nada. Sencillamente están usando dos de los géneros informativos más tradicionales: la opinión y el periodismo de investigación. Quizás lo de “apestoso” ha sido una estrategia de marketing, pero les ha funcionado.
No sé cuál es el periodismo de verdad. Un hecho reciente también me dio que pensar en este sentido. Un conocido que está preparando un nuevo canal informativo me comentó que tenía pensado meter en Internet cosas “de lo más tradicional y clásico”, como las corresponsalías fijas en un medio digital. Quizás no hay que darle tantas vueltas a las cosas. Quizás lo mejor ya está inventado desde hace años.