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jueves, 04 de diciembre de 2008

Esta semana quería hablar de alimentos funcionales, pero lo dejaré para la semana que viene porque aún estarán. Alicamentos, los llaman. Interesante tema cuando se trata de mezclar salud humana con interés industrial. Pero hay algo esta semana que me ha llamado más la atención. Quizás porque los alimentos funcionales no nos harán salir de la crisis (a menos que tenga una crisis individual muy chunga en mi organismo). Lo verdaderamente chungo está en la noticia que leí hace unos días. Se recortan los presupuestos a lo que realmente debería ayudar al país a salir de la crisis: la investigación en I+D.



Núria Llavina Rubio


Es un regalo de navidad anticipado (ironía guiñando el ojo) que el estado español ha entregado este año a la investigación científica española: se recortan los presupuestos para el desarrollo de proyectos de investigación. Concretamente se paralizan dos de los grandes proyectos de I+D del gobierno de Zapatero y que forman parte del gran proyecto Ingenio 2010, creado en 2005. Uno de ellos es el programa de créditos con interés 0 Cénit y que se centra en proyectos público-privados con el objetivo de crear aplicaciones de interés industrial. El otro, Consolider, se creó para apoyar la investigación básica de primer nivel en multitud de campos, desde la física al mundo de las estrellas, pasando por la biología del cáncer o la nanociencia molecular. Ambos son programas que habían supuesto, en la convocatoria de este año, 424 millones de euros al estado español.

Consolider había financiado en tres convocatorias a nada más y nada menos que 57 proyectos de 5 años, superando los 279 millones de euros. Las ayudas de Cénit ascienden a 752 millones de euros en proyectos de 4 años (subvenciones de hasta un tercio de cada ayuda y el resto reembolsable a interés cero). La mayor parte del presupuesto se lo llevó Cénit, lo que me hace pensar que lo que interesa al gobierno ha sido hasta ahora ayudar a las empresas privadas. Lo peor de la paralización: ni los investigadores ni muchas empresas no estaban al corriente de la suspensión, y hasta se había presentado el proyecto de presupuestos para el 2009 durante el mes de setiembre.

Curiosamente se está intentando recuperar el programa Cénit. Es normal el cabreo de aquellos científicos centrados en investigación básica. La noticia de El País en la que se informa de esta buena nueva habla de Ricardo García, del Instituto de Microelectrónica de Madrid (CSIC), y de su reacción ante este freno a la investigación española y el gran esfuerzo por recuperar el programa Cénit. Es el coordinador de un proyecto de investigación (Nanotools) que quería presentarse este año para recibir una subvención. "El desarrollo camina sobre dos patas: la innovación y la ciencia; si sólo se apoya una, va a andar cojo".

Investigación básica

Directamente, lo que interesa es la aplicación industrial, por lo que se ve. Es como empezar la casa por la ventana. Se piensa en la mansión de diseño sin pensar en la calidad del ladrillo. En medicina, ¿cómo no enlazar investigación básica con aplicaciones farmacológicas? Es probable que a Josep Baselga, director de VHIO Instituto de Oncología (Barcelona), tampoco le guste el regalito. Él es pionero en lo que se llama investigación translacional en el cáncer, destinada al intercambio entre ciencia básica y clínica en el ámbito del cáncer como punto clave para el desarrollo efectivo en este campo.

En magnetismo (electrónica, ordenadores, transporte…), ¿cómo se pretende avanzar de forma novedosa sin entender los conceptos básicos que se pueden extraer del magnetismo molecular? Es lo más pequeño, lo más básico lo que puede hacernos grandes, y lo que realmente ayudará al desarrollo social y económico que tanto se persigue.  Es imposible llegar a la mejor aplicación industrial en esta disciplina sin que, a través de la síntesis química más básica, se consiga controlar a nivel molecular las propiedades y la dimensionalidades de los objetos, porque a escala real ya está todo bastante visto.

Pero estamos en crisis. Y son muchos quiénes deben pagarlo. Primero el sector de la construcción, después los servicios y ahora los constructores de conocimiento. Qué absurdo que quien construye el desarrollo social, intelectual y todos los desarrollos habidos se quede sin trabajo. Y es que en lo más fondo de todo, tras el recorte presupuestario de estos proyectos de investigación hay también personas, muchas personas.  Y la mayoría se quedará sin su trabajo (precario). Todo al carajo. Menos animado se queda uno cuando se leen los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en referencia a los datos sobre recursos en I+D. El número de personas empleadas en actividades de I+D a jornada completa aumentó un 6,4% respecto a 2006. En el caso de las mujeres, el incremento fue del 8,3%, frente al 5,3% de los hombres. Más personas aún en el paro.

Lejos de Europa

Desde 2005 Ingenio ha financiado ayudas al propio estado, las empresas, las universidades y los organismos públicos de investigación. Entre sus objetivos estaba aumentar la inversión en I+D+i desde el 1,05% del PIB en 2003 al 1,6%, en 2008, y al 2% en 2010; incrementar la contribución del sector privado; y alcanzar la media de la UE-15 en el porcentaje del PIB destinado a tecnologías de la información y la comunicación. Es probable que la mayoría de ayudas hayan ido a parar en manos de empresas privadas, pero el caso es que Ingenio 2010 abarcaba un amplio espectro de organismos con programas de investigación de larga duración que ahora quedarán en nada.
La verdad es que no estamos como para tirar cohetes. España, con un 1,27% del PIB y lejos de los objetivos establecidos por Ingenio 2010 (datos del INE de 2007), ocupa el  puesto 13 en una lista que mide el gasto en investigación y desarrollo de 19 países de la UE. Para comparar, Suecia, que se encuentra en el primer lugar de esta primera lista: el país dedica más del 3,5% de su PIB a I+D. El 43,7% de la inversión en investigación proviene de la Administración Pública, cifras que están por debajo de la inversión privada (45,5%).

La crisis económica y global está que se sale. Y con soluciones de este tipo se lo va a creer aún más. Si seguimos así levantará pecho y se hará fuerte. Yo por ahora voy previniendo mi crisis individual. Mi cena de ayer fue de lo más protectora: el yogur natural que me tomé "Bio"; mi cortado con leche rica en "Omega 3" y en calcio;  sin olvidar mi zumo de "multifrutas" y "enriquecido con vitaminas" entre platos que me ayudó a digerir mi pan dulce "bajo en grasas". Cada loco con su tema.

7:05 | gestionado por Xavier Pujol Gebellí | Enviar comentario (2)