¿Qué se sabe de los planes que tienen los aspirantes a
la presidencia de Estados Unidos para fomentar –o no – la ciencia y la tecnología, en caso de ser
elegidos? Más bien poco. Muchos habrán oído a hablar de que dos de los
principales candidatos republicanos, Mitt Romney y Mike Huckabee, afirman que
no “creen” en la teoría de la evolución. Aparte de esto, casi todos los
aspirantes a la presidencia de Estados Unidos han manifestado su posición
respecto al calentamiento global y la experimentación con células madre. Pero
las políticas científicas concretas que los candidatos planean llevar a cabo –
y el dinero que piensan dedicarles – siguen siendo un misterio insondable.
MARÍA JOSÉ VIÑAS
El pasado diciembre, este
vacío en los debates políticos hartó a un grupo de científicos y ciudadanos
dedicados a otras profesiones (pero encariñados con la ciencia, se supone). Ni
cortos ni perezosos, iniciaron una campaña on-line
para solicitar que los candidatos participen en un debate centrado
exclusivamente en temas de ciencia y tecnología.
“La mayoría de los retos
políticos que el próximo presidente de Estados Unidos va a tener que afrontar
están relacionados con la ciencia y la tecnología: cambio climático, pandemias,
privacidad de datos, la salud de los océanos…,” afirma Shawn Lawrence Otto, uno
de los miembros del comité organizador de la campaña y voluntario a tiempo
completo.
Otto no es científico,
sino guionista de cine (su guión más famoso hasta la fecha es el de “Casa de
arena y niebla”, con Ben Kigsley y Jennifer Connelly en el reparto). Pero
considera que la inversión en ciencia y tecnología es esencial para que la
economía del país. Una economía que anda de capa caída.
La campaña se ha
difundido gracias a algunas editoriales en prensa y el apoyo recibido por
varios famosos bloggers científicos estadounidenses. Uno de éstos, el
físico Sean Carroll de Cosmic Variance,
bromeaba: “El único inconveniente que se me ocurre es que el candidato
republicano expresará su escepticismo sobre la evolución, el calentamiento
global y el heliocentrismo, y la imagen que el mundo tiene de Estados Unidos se
hundirá todavía más”.
Pero a los organizadores
de la campaña no les importa que los candidatos se pongan en ridículo, sino que
pongan sus cartas sobre la mesa, para que así los votantes sepan a qué
atenerse. “Ellos me están pidiendo mi voto, así que es lo mínimo que yo les
puedo pedir a ellos”, afirma Otto.
Aunque sólo lleva mes y
medio funcionando, la iniciativa ya ha recibido el apoyo de 20 premios Nobel,
una veintena de miembros y ex miembros del gobierno, decenas de líderes de
organizaciones científicas (incluyendo a Craig Venter, uno de los padres del
desciframiento del genoma humano),
presidentes de universidades y otros líderes académicos y científicos,
industriales, editores y periodistas de revistas científicas como Science,
Nature y Scientific American. Además de estos personajes, más de
8.200 personas habían firmado
la petición a 21 de enero.
Con semejantes “pesos
pesados” del mundo científico apoyándoles, los organizadores creen que su
iniciativa lleva las de ganar. Pero Otto explica que la campaña no ha lanzado
todavía ninguna propuesta formal a los candidatos (aunque asegura que algún que
otro asesor de ciertos aspirantes a la presidencia ha mostrado su interés de
manera informal). Antes, los organizadores quieren determinar dónde y cuándo se
debería llevar a cabo el debate. De momento, dos de las principales
asociaciones científicas estadounidenses, la American Association for the
Advancement of Science y la National Academy of Science, se han subido al carro
de la campaña y podrían ser los anfitriones del debate.
Mientras tanto, para
aquellos curiosos que no pueden esperar, algunas publicaciones científicas,
como Grist y Science, han
intentado recopilar todas las declaraciones sobre temas científico-tecnológicos
que los candidatos a la presidencia de Estados Unidos han ido desgranando en
sus múltiples actos electorales.
Y a todo esto, yo me
digo… ¿no estaría bien tomar ejemplo de los americanos y animar a los españoles
a exigir a Zapatero y a Rajoy que debatan a fondo cuáles son sus propuestas
para estimular la I+D en España?