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jueves, 30 de agosto de 2007

Calentamiento global, ¿argumentos basados en la ciencia o en la política? La respuesta condicionará que los ciudadanos presionen en busca de las medidas necesarias.

 

 María José Viñas


La primera vez que vi el anuncio en el New York Times casi me sentó mal físicamente. La cabecera gritaba, en grandes mayúsculas, “El calentamiento global no es una crisis”. A continuación había dos fotos: una de un señor con cierto parecido al Conde Drácula y otra de Al Gore, el ex vicepresidente de Estados Unidos que últimamente ha vuelto al ruedo en su vertiente de activista ecologista, gracias al gran éxito de su documental sobre el calentamiento global “Una verdad incómoda”. Al parecer, el señor con aires vampíricos, que el anuncio explicaba que era “Lord Monckton, par escocés, ex asesor de Margaret Thatcher y consultor de negocios internacional”, retaba a Al Gore a discutir sobre el cambio climático. “Lo que faltaba, otro ‘debate’”, me dije yo. Al pie del anuncio, se invitaba a los lectores a obtener más información sobre el desafío de Lord Monckton y sobre el calentamiento global, información ofrecida gentilmente por el Heartland Institute, una organización sin ánimo de lucro que manifiesta estar dedicada a “descubrir, desarrollar y promover soluciones de libre mercado para los problemas políticos”.

El anuncio se volvió a publicar en el New York Times (y también en el Wall Street Journal y el Washington Times, como me enteraría más tarde) varios días más y cada vez que lo veía me provocaba un escalofrío. Pero al final desapareció de las páginas del diario y, al cabo de un tiempo, de mi mente también. Hasta que hace unos días volví a ver otro anuncio muy similar, esta vez con la foto de otro señor con aire más campechano (y el mismo retrato del ex vicepresidente), que lanza la siguiente pregunta a los lectores: “¿Por qué Al Gore no quiere debatir conmigo?”.  El nuevo aspirante a oponente de Gore es Dennis Avery, coator de un libro llamado “Unstoppable Global Warming: Every 1.500 years” (“El calentamiento global imparable: cada 1.500 años”). La nueva versión del anuncio también anima a visitar la página web del Heartland Institute y enviar una petición a Al Gore para que se anime a debatir. En el portal de Internet de la organización se encuentra la siguiente solicitud: “Señor Gore: Numerosos  científicos sostienen que el calentamiento global experimentado en el siglo XX no tiene nada que ver con las emisiones de dióxido de carbono provocadas por los humanos, como usted sostiene. Sus  argumentos son convincentes, y un debate le permitiría a usted discutir estos temas y demostrar que sus argumentos están basados en la ciencia, no en la política. El 14 de marzo de 2007, Lord Monckton de Brenchley le desafió a defender su postura sobre el calentamiento global. Le insto a que debata a Lord Monckton de Brenchley, o a que sino admita que el vínculo causal entre el hombre y el calentamiento global es falso. Atentamente, …”  La provocación es clara: “Gore, cobardica, no te atreves a debatir con ‘verdaderos expertos’ porque en realidad sabes que lo que defiendes es mentira”.

De repente me descubro murmurando una letanía: “Por favor, Al Gore, por favor. Ni se te ocurra contestar a estos dos”. Porque aunque para empezar sería facilísimo poner en entredicho las más que dudosas credenciales del vizconde, del escritor de panfletos y del Heartland Institute (en realidad un grupo de presión política que recibe dinero de varias industrias y que también ha promovido campañas que afirman que el tabaco no es tan perjudicial para la salud como lo pintan), el darles la oportunidad de salir en los medios de comunicación les beneficiaría. Es bien sabido que una de las principales armas de aquellos que intentan negar el cambio climático es hacer que la gente crea que no hay nada claro, que existe un verdadero debate científico sobre si el cambio climático está provocado por causas humanas o no. Y lo consiguen aprovechándose de una de las más viejas prácticas del periodismo: el mostrar las llamadas “dos caras de la historia”. Porque desafortunadamente, todavía hay periodistas que piensan que, pese a que a los 2.500 científicos punteros que elaboraron el último informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático afirman que hay un 90% de posibilidades de que la actividad humana haya provocado el calentamiento global, si hay otro tipo que afirma que no es así, se le ha de dar voz también, para no ser injustos.

En Estados Unidos, la estrategia de promover la controversia les ha salido perfecta a los detractores del calentamiento global: según un reciente reportaje de la revista Newsweek, el 64% de los estadounidenses piensan que existe “mucho desacuerdo entre los científicos sobre el cambio climático” y sólo un tercio de los americanos creen que el calentamiento global es causado por la actividad humana. Con estos niveles de indecisión, está claro que a este paso los estadounidenses nunca presionarán a su gobierno para que ratifique el Protocolo de Kyoto.

Así que Al Gore, de verdad: tú ni caso. Paremos este falso debate ya.

11:14 | gestionado por Xavier Pujol Gebellí | Enviar comentario (4)