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viernes, 17 de agosto de 2007

Probablemente hoy, sea el día que sea éste en el que usted amablemente se digna leer estas líneas, es el "Día mundial" de alguna cosa.



Ignacio F. Bayo

Al fin y al cabo, el entramado de Naciones Unidas tiene declarados ya 63 días y seis semanas completas de cada año a la advocación de algún noble propósito, y otras muchas instituciones (incluidos los grandes almacenes, que proclaman con ardor el día de los enamorados, el del padre, la madre, las mascotas, los abuelos...) también se emplean a fondo para que ningún día quede libre de preocupación. Porque de lo que se trata es de concienciar, de invitar a la reflexión sobre el problema de que se trate o de actuar (aunque sea comprando el regalito inútil que acabará perdido en un cajón y que de otra manera se habría quedado igual de perdido en la estantería del comercio).

Si algún mortal se dedica realmente a cumplir sus obligaciones como ciudadano del mundo y santificar como es debido cada "Día mundial de..." no creo que le quede jornada de asueto para reponerse. Quizás lo mejor sea elegir el día que mejor se ajusta a nuestros intereses y volcarse en él. Y si usted se siente con fuerzas y ganas para ello puede elegir su "Día mundial de..." consultando la lista.

Lamentablemente, los males que aquejan al mundo son muchos más que días tiene el año, y algunos requieren una atención más intensa y comprometida, no bastando con un recordatorio anual que apenas deja huella, como ocurre con los días y semanas. Para acentuar la preocupación por un tema determinado y conseguir una atención continuada durante mucho tiempo, la ONU, como es bien sabido, proclama también los "Año Internacional de...". Es probable que usted ni siquiera sospeche por cuántos motivos debe estar preocupado en este 2007, así que vaya tomando nota: estamos en el Año Internacional de la heliofísica, el de los delfines, el de la capa de ozono, el de la solidaridad con el pueblo saharaui, el geofísico electrónico y el polar internacional, que por cierto durará dos años, del 1 de marzo de 2007 al 1 de marzo de 2009. Y váyase preparando, que el 2008 tiene ya tres temas bajo el paraguas del pomposo titulo: Año Internacional del planeta Tierra, de la sanidad y de la patata. Si le parece poco tenga en cuenta que aún hay tiempo de ampliar esta lista. Y que habrá que añadir, claro está, los que proclamen otras instancias. En España, por ejemplo, se ha declarado 2007 como el Año de Antonio Machado en Soria (centenario de su llegada a esta ciudad), y Año del Cid (800 años del Cantar), también es el Año Europeo de la igualdad de oportunidades, y en China es el Año de España (además del año del cerdo de su horóscopo, así que no estaría mal aprovechar la oportunidad para difundir allí los gloriosos valores del cerdo ibérico).

Incluso los años, aunque sean dobles, como en el caso del Año Polar Internacional, se pueden quedar cortos, por lo que la cosa, claro está, no acaba ahí: también están las "Décadas Internacionales de..." y en este susodicho 2007 estamos afectados por siete de ellas (contando solo las proclamadas por Naciones Unidas). A saber: para la erradicación de la malaria en los países en vías de desarrollo (2001-2010), para la erradicación del colonialismo (2001-2010, segunda vez que se celebra), para la cultura de la paz y la no-violencia para los niños del mundo (2001-2010), para la alfabetización: educación para todos (2003-2012), para los pueblos indígenas del mundo (2005-2014, segunda vez que se celebra), de la educación para el desarrollo sostenible (2005-2014) y para la acción: "Agua para la vida" (2005-2014).

¡Ah! Casi se me olvida. Si usted lector aun no está agotado por la responsabilidad que recae sobre sus espaldas recuerde que aún le queda otra más: este es el Año de la Ciencia en España.

11:38 | gestionado por Xavier Pujol Gebellí | Enviar comentario (0)