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Científicos y periodistas: Condenados a entenderse

Enviado el jueves, 17 de mayo de 2007 11:54

Uno de los retos más urgentes en el mundo científico español es reconciliar a los investigadores con los periodistas para que juntos puedan trabajar en la promoción de la ciencia. Hoy estamos lejos, pero quien sabe. Estamos condenados a entendernos.

 María José Viñas

Centro de Astrobiología de la NASA. Pilcher explicó que la astrobiología requiere un enfoque multidisciplinar, por lo que uno de los principales retos a los que se enfrenta su instituto es conseguir que astrónomos, biólogos, químicos y paleontólogos se entiendan y trabajen conjuntamente.

 A mí se me ocurre otro reto mucho más urgente en el mundo científico español: reconciliar a los investigadores con los periodistas para que juntos puedan trabajar en la promoción de la ciencia. En mi anterior post, expliqué la anécdota sobre un bioquímico de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) al que entrevisté y no se quedó tranquilo hasta que pudo revisar mi artículo y comprobar que  no contenía errores. Sólo obtuve dos respuestas de científicos a mi columna, pero ambas reflejaban la misma idea: “los periodistas no saben nada”. Uno de mis comentadores escribía “muchos periodistas no saben interpretar temas que se escapan de su comprensión. El otro era incluso más duro y afirmaba que tenemos fundadas sospechas debidas a experiencias previas de que lo que digamos será filtrado y adaptado para que la noticia o entrevista sea espectacular. Seguramente ambos han tenido malas experiencias con la prensa, pero esta vez me dedicaré a hacer de abogado del diablo y echar un vistazo a la parte de la culpa que les corresponde a los científicos en este tipo de desencuentros.

 Al autor del primer comentario, me gustaría preguntarle si alguna vez ha sido entrevistado y, si es así, qué nivel de esfuerzo ha dedicado a explicar a los periodistas esos “temas que escapan de su comprensión”. Debería tener en cuenta que incluso los periodistas con formación científica, como es mi caso, tenemos muchas veces que tratar temas fuera de nuestra especialidad. Así que, si quiere que sus investigaciones sean tratadas con propiedad en la prensa, asegúrese siempre que su mensaje ha llegado claro y alto al periodista. Y si no es así, esfuércese aún un poco más.

 Respecto al segundo comentario: seguramente pasarán años antes de que en una rueda de prensa en la que se presenta algún resultado científico no se oiga la pregunta “Ya. Pero esto ¿servirá para curar el cáncer / tratar el Alzheimer / solucionar el calentamiento global?”. Paciencia. Empecemos a trabajar en transmitir la idea de que a veces la ciencia avanza lentamente, pero que cada pequeño paso es poderoso.

 Señores, firmemos una tregua. No es la primera vez que me enfrento a este tipo de actitud por parte de científicos españoles, mientras que jamás he tenido que oír comentarios de este tipo por parte de un investigador estadounidense. Y es que en Estados Unidos, los científicos son mucho más conscientes de que necesitan a los periodistas para llegar al público general y que éste comprenda la importancia de sus investigadores. Tal vez sea porque en este país, además de los fondos gubernamentales destinados a la investigación, existen importantes donaciones privadas de gente entusiasta de la ciencia. ¿Y cómo llegan estos generosos benefactores a amar a la ciencia? Pues no sólo por lo que aprenden durante los años que pasan en la escuela, sino por lo que leen, ven y oyen día a día en la prensa, la radio y la televisión.

 Así que por favor, señores científicos, dejen de ver al periodista con desconfianza y empiecen a tener en cuenta los enormes beneficios potenciales de utilizar la prensa para acercarse a la sociedad.

  Para concluir, les dejo con una ilustradora anécdota de mi experiencia con los científicos de Estados Unidos. Mi primer encargo en el servicio de prensa de la Universidad de Stanford fue entrevistar a un investigador en ciencias medioambientales que había descubierto que la contaminación causada por los coches reducía la velocidad del viento que sopla cerca de la superficie terrestre y esto se traduce en una reducción de las precipitaciones. Había acabado de redactar mi artículo, pero sentía que me faltaba algo: una aplicación práctica de este descubrimiento en un tema de actualidad, para que la gente se diera cuenta de su importancia. Y de repente recibí un mail espontáneo de mi científico, que había estado leyendo en el diario sobre la polémica propuesta del gobernador de California de construir más pantanos para lidiar con la falta de agua en el estado. “Si redujéramos la contaminación, tal y como propongo en mi artículo, aumentarían las lluvias y no necesitaríamos estos nuevos pantanos”, me escribió el investigador. Me dieron ganas de besarle.


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Comentarios

# re: Científicos y periodistas: Condenados a entenderse

17/05/2007 12:40 por Angel
Respecto al segundo comentario (que fue mío) y por alusiones: también digo que "he felicitado a alguno tras ver su artículo porque no sólo había transmitido muy bien la idea sino que había buscado información complementaria con completa solvencia."
Es decir, como en todo, hay niveles y especialidades, tanto dentro del periodismo científico como de los científicos que muchas veces somos incomprensibles cuando tenemos que explicar las cosas obviando la jerga gremial.

"señores científicos, dejen de ver al periodista con desconfianza y empiecen a tener en cuenta los enormes beneficios potenciales de utilizar la prensa para acercarse a la sociedad"
No tiene nada que ver una cosa con la otra, los beneficios potenciales son claros pero también, en temas sensibles, el amarillismo acarrea perjuicios importantes.

A mí me han hecho una docena de entrevistas para elaborar artículos y sufro cuando el periodista no pone una grabadora sobre la mesa porque entonces debe confiar en su memoria y en sus notas, tomadas al vuelo sin una visión global del tema (que sólo se obtiene al final). La grabación serviría para repasar a posteriori aspectos clave o dudas pero hay gente que considera este procedimiento innecesario (?)

Por otra parte, es comprensible y normal que un periodista no sea capaz de aprehender completamente lo esencial de un trabajo, muchas veces complejo, así, al vuelo. Es pedir demasiado porque *nosotros tampoco podemos*: la lectura de algunos artículos nos lleva horas (y su completa comprensión más) y estamos hablando de nuestra especialidad.

Por otra parte, creo que no es necesario declarar una tregua porque no hay guerra.
Por cierto, creo que se lo merece: el periodista al que hago referencia arriba es David Ruipérez de La Razón.
Saludos cordiales.

# re: Científicos y periodistas: Condenados a entenderse

17/05/2007 14:42 por Juan jose Ibáñez
María José. A nadie le gustaría más que al científico poder hablar con la prensa sin desconfianza. Pero es que la mayoría de las veces no puede ser. Y no somos nosotros los que decimos que el perdiodismo científico en España está mal considerado. Ver los periódicos la mayoría de las veces espanta y leer las noticias (....). Por cada un periosista "profesional que hay" nos envian 10 plumillas es prácticas o de no se sabe donde. Por esas razones ya en los 90 un Presidente del CSIC no daba entrevistas sin previa lectura que no sé porqué molesta tanto a los periodistas.

Y es que el periodismo científico requiere profesionales y en España hay pocos. ¿O no lees en estas bitácoras un montón de quejas sobre errores y a veces salvajadas que salen en la prensa?. Quizás en USA sean más profesionales. Y la culpa no es de muchos chavales que vienen a entrevistarte, sino de la falta de interés de la editoriales de la prensa científica habitual. No se trata de guerra sino de profesionalidad. Pero también es cierto que algunos colegas por pretender salir en la prensa a toda costa también son un problema.

# re: Científicos y periodistas: Condenados a entenderse

03/06/2007 20:49 por L.P.
EN ESPAÑA LOS CIENTÍFICOS TRABAJAN PARA SI MISMOS, PAGADOS POR TODOS. EN EL FONDO LES DA IGUAL TODA ESTA MILONGA DE LA PARTICIPACIÓN Y DE LA DISEMINACIÓN.
Y ESTO ES ASÍ PORQUE LAS ADMINISTRACIONES "PÚBLICAS" QUE LES PAGAN SE LO PERMITEN.
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