Enviado el jueves, 10 de mayo de 2007 10:05
La
clonación de animales destinados a consumo humano trae de cabeza no sólo a
buena parte de la comunidad científica, entre los que se encuentran los pro y los anti, sino también a organizaciones de consumidores y autoridades
comunitarias.
MARTA CHAVARRÍAS
Y la
agitación ha sido más intensa desde que la Agencia de Medicamentos y Alimentos
estadounidense (FDA), en sus siglas inglesas
anunciara a finales de 2006 que, tras analizar cientos de publicaciones sobre
el tema, la leche y carne de ganado clonado no tienen diferencias destacables
con la carne procedente de animales «convencionales». La batalla de los clones
la lidera pues EEUU, que podría aprobar para finales de año la venta de carne
clonada, lo que significa que en cinco años los consumidores del país tendrían
a su disposición este tipo de alimentos. En la UE, lejos de pisarle los pies, la posibilidad de
que los menús incluyan clónicos es más remota.
Pero
antes EEUU debe poner orden al enredo normativo al que ha llegado. En total,
ocho agencias trabajan para regular este tipo de producción y adecuar las leyes
que se aprobaron antes de que la biotecnología se convirtiera en una realidad. Cuando
esto suceda, el fin de la moratoria voluntaria sobre la venta de estos
productos que se ha respetado durante varios años estaría más cerca. Así, la
clonación se usaría fundamentalmente para fines reproductivos, y la mayoría de
alimentos procederían de descendientes de los animales clonados. En la UE, la Autoridad Europea
de Seguridad Alimentaria (EFSA )
acaba de invitar a la industria alimentaria y a otros sectores de la
alimentación a presentar información científica sobre carne, leche y huevos
procedentes de animales clonados. Teniendo en cuenta datos como la tecnología
utilizada, el bienestar de los animales y las posibles implicaciones
ambientales, el objetivo es presentar una opinión a la Comisión de las
Comunidades Europeas para decidir si en un futuro permite o no la entrada a la
cadena alimentaria de estos productos.
Mientras,
el debate europeo se ha hecho patente después de que la Agencia británica de
Seguridad Alimentaria (FSA ) haya pedido al grupo encargado de analizar los nuevos alimentos que busque
asesoramiento jurídico para enmarcar el comercio de productos procedentes de
“fotocopias” animales.
Opiniones encontradas
A pesar de los numerosos avances conseguidos, el comercio de
alimentos procedentes de carne clonada debe superar aún numerosos obstáculos,
la mayoría de ellos con marcado carácter ético. Desde el Centro de Seguridad Alimentaria de EEUU ,
aseguran que la clonación animal es aún una tecnología con riesgos
“potenciales” que deben ser evaluados con meticulosidad, y advierten que
incluso pequeños desequilibrios pueden traducirse en problemas ocultos en los
alimentos. Según una encuesta realizada por el Consejo Internacional de
Información sobre los Alimentos estadounidense, el 63% de los encuestados
asegura que no compraría leche, carne o huevos procedentes de animales
clonados, incluso aunque la FDA
los declare seguros para el consumo.
A pesar de que tras la aparición en 2006 de la oveja Dolly, el
primer mamífero clonado, los procedimientos en esta técnica han avanzado de
forma significativa, uno de los principales temores es que los genes que se
introducen en el ADN de animales produzcan proteínas que no se encuentran de
forma habitual en la dieta humana. De ahí que desde algunos sectores, los más
cautelosos, contemplen este tipo de productos con un “grado moderado de
preocupación”.
Y qué pasará, normativamente, cuando se autoricen estos
alimentos? Algunos exigen que se regulen como si fueran fármacos ya que
consideran que durante el proceso se producen cambios que afectan y alteran
directamente la fisonomía del ganado. Otros, en cambio, sostienen que la su
comercialización no tiene porqué estar sujeta a condiciones específicas a las
de otros alimentos. Pero hasta que la Academia Nacional
de Ciencia de EEUU (NAS ) no aporte
más información sobre la seguridad de estos alimentos, las 500 vacas y casi 200
cerdos clonados que tiene EEUU actualmente deberán ser utilizados primero para
la cría.