Este segundo post está dedicado a
precisar algunos puntos relacionados con la comunicación titulada “Universidad,
conocimiento pedagógico y los Blogs” que fue presentada en el III Encuentro Edublogs.
Se intentará responder, en suma, a la siguiente pregunta: ¿qué posibilidades para
la renovación del quehacer universitario se abren como consecuencia del
desarrollo de las TICs (me refiero especialmente a aquellas que se desprenden
de lo que se conoce como el fenómeno de la web 2.0)?
Para responder a esta cuestión,
sin duda, es interesante no perder de vista la tesis que ya se había mencionado
en el anterior post, esto es: hoy quienes están
liderando la innovación pedagógica que se deriva de la aplicación de las
herramientas tecnológicas en los procesos de enseñanza aprendizaje son los
maestros de infantil, primaria y secundaria, mientras que los docentes (me
refiero especialmente a los del campo científico de la pedagogía y
psicopedagogía) de las universidades han quedado rezagados en la
aplicación de las herramientas tecnológicas en el desarrollo de su actividad
docente e investigadora.

Asimismo otra observación que
merece ser destacada y que puede ayudar a entender lo que está sucediendo con
las nuevas tecnologías en el campo de la pedagogía, es que, al menos en el caso
del Estado Español, los órganos universitarios, como los Departamentos
académicos de ámbito de la pedagogía o las Ciencias de la Educación, mantienen
una distancia significativa con quienes trabajan en los campos más prácticos de
la educación. La retroalimentación entre quienes estudian y reflexionan en
torno a la educación y quienes a diario trabajan frente a grupos en los
diferentes ámbitos de la pedagogía no es fluida. En consecuencia, una de las
características propias de los órganos académicos es la distancia que mantiene
con respecto a los aspectos más sociales de la práctica.
Si bien, ésta es una realidad que
debe ser repensada en función del nuevo contexto que dibuja el desarrollo de
las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Así, en este
contexto comienzan a redefinirse nuevas estructuras del tiempo y del espacio
del que no son ajenas las universidades. Estructuras que ensanchan los campos
propios del conocimiento y de la participación ciudadana en la comunicación del
mismo, y que, al mismo tiempo, nos llevan a una realidad inserta en un cambio
de paradigmas como nunca antes había sucedido en la Historia escrita por los
seres humanos. Misma realidad cambiante que entrado el siglo XXI conlleva una
nueva forma de pensar y actuar, ya que todo indica que las nuevas tecnologías
se constituyen también como parte fundamental del desarrollo cultural generado
por los nuevos flujos de información, donde se hace imprescindible la
participación de todos los agentes sociales involucrados en el desarrollo
científico y tecnológico de hoy.
En este sentido la herramienta tecnológica
de las bitácoras o Blog puede ser observada como un puente que contribuya al
acercamiento necesario entre quienes piensan la práctica pedagógica y quienes
desde la práctica piensan la teoría. De hecho, los Blog bien pueden ser
observados como un espacio en Internet donde poder compartir los estudios que
se derivan de las investigaciones que se realizan por docentes y alumnos universitarios.
De la misma forma, estas nuevas herramientas de Internet ofrecen la oportunidad
de construir espacios donde se puedan plasmar las dificultades o logros que se
desprenden de la práctica diaria.
En la actualidad existe una
cultura de la experimentación con las nuevas tecnologías con mucha más
presencia entre los profesores de primaria o secundaria que en docentes de
Universidad. Basta con echar un vistazo a las comunidades de Blogs educativos
para confirmar esta afirmación. De hecho, los problemas que enfrentan el
trabajo de Blogs por parte de los docentes universitarios mucho tiene que ver
con ciertas prácticas que siguen presentes en los Departamentos académicos: celos,
escasa cultura de compartir conocimientos, endogamia, competitividad, reticencia
a las nuevas tecnologías, …
En definitiva, es posible
constatar que la relación entre quienes “piensan” la pedagogía y quienes la
“aplican” en el día a día, puede ser repensada en función de algunas de las
herramientas que se derivan de las nuevas tecnologías de la información y
comunicación. En este sentido el trabajo de los Blogs, por ejemplo, pueden
derivar en un puente que una teoría y práctica educativa. Los Blogs bien pueden
ser el nexo que ayude a la necesaria retroalimentación entre la teoría y
práctica pedagógica. Para tal fin, las universidades y sus Facultades de Educación, deberán hacer un esfuerzo por superar las viejas prácticas
instaladas en la comunidad universitaria para iniciar su rodaje dentro de un
contexto caracterizado por las oportunidades que abren las nuevas tecnologías,
donde el conocimiento compartido puede transformarse en una realidad.
Parte I: Un recorrido genealógico que explique la relación entre Universidad y conocimiento.