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viernes, 07 de marzo de 2008

Este próximo domingo, desde las primeras horas del día, los medios de comunicación y los políticos irán informando del “índice de participación en las elecciones”. Nos dirán que el “índice” en cuestión es alto o bajo en función de la cantidad de votos depositados en las urnas. Ahora bien, ¿serán únicamente los que depositen su voto el domingo 9 marzo los participantes, o éstos serán simplemente los votantes?


Creo que quienes alguna vez han trabajado frente a un grupo de estudiantes, alumnos, o simplemente gente interesada en aprender algo, han experimentado el significado que tiene el silencio como mecanismo de participación. Uno está ahí de pie después de haber intentado explicar un tema que había preparado durante un tiempo y se encuentra con una decena de caras que lo observan quietos y sin decir nada. Nadie abre la boca y… ¿eso significa que nadie ha participado del tema presentado? ¿Sólo el profesor ha participado de la clase?

Otro ejemplo con el que posiblemente más gente se sienta identificada. Todos hemos ido al cine alguna vez y hemos visto una película que nos ha emocionado, donde nos hemos identificado hasta tal punto con la trama que incluso hemos intentado avisar al protagonista de que el asesino era el mayordomo. Y al terminar la película (ya con el mayordomo descubierto) se hace un silencio total en la sala. Nadie se mueve de sus butacas y… ¿eso quiere decir que nadie en el cine ha participado de la película? ¿Sólo los actores, el director o cuantos aparecen el los títulos de crédito participan de la película?

Una última situación. Agarramos una tarde de verano una botella de agua y una visera y nos disponemos a dar un paseo por el bosque. Ya nos hemos alejado unos kilómetros de la ciudad y llegamos hasta un paraje donde no oímos nada que nos recuerde a la civilización. Ahí solos, rodeados de algún pajarillo mientras pisamos sin querer algún hormiguero. Y el sol que nos calienta el cogote. Y no decimos nada; ni sí, ni no, ni blanco, ni negro, y… ¿de ahí se deduce que no estamos participando de la vida del bosque? ¿Sólo los pájaros cantando participan del bosque? (pues que se lo pregunten a las pobres hormigas…)

Entiendo que tradicionalmente, especialmente en occidente, el hecho de responder es considerado como el principio de toda participación. El que no responde es porque no quiere participar y punto, y el que permanece en silencio es contabilizado dentro del NS/NC (no sabe, no contesta). Además, si no participas al parecer tampoco puedes criticar, es decir, te quedas castigado sin postre. Ahora bien, creo que esta interpretación tan peculiar de la participación no es precisamente democrática. O por lo menos, no encaja dentro de una concepción democrática de la democracia.

Me explico. Tal y como están configuradas las democracias de hoy, ocurre que la pregunta se hace por lo general cada cuatro años y bajo unas características muy determinadas. Es curioso que lejos de parar la actividad política durante unas semanas antes de la votación, con el fin de que los electores tengan la cabeza más fresca en el momento de ejercer su derecho, pues sucede todo lo contrario. Nos saturan de datos (la mayoría manipulados o directamente falsos), promesas que no se cumplirán, majaderías, insultos, descalificaciones y anuncios publicitarios. Todo tan sumamente medido, mediatizado e milimétricamente calculado, que para cuando llega el momento de optar por una u otra opción política desaparecen las ganas de salir de casa y ejercer el derecho a voto. Y… ¿eso quiere decir que uno no participa en las elecciones?

Pues yo creo que no. Si te has tenido que tragar todo el periodo electoral sin rechistar; si has aguantado a tus amigos hablando más de política que de fútbol, trabajo, cotilleos, o su vida personal; si has aguantado que en la radio, la televisión, los periódicos, las vallas publicitarias, no se hable de otra cosa que de ese tipo con barba y gafas y ese otro, más jovencito de ojos claros… ¡claro que has participado de las elecciones! ¡Faltaría más!

Aunque luego, cuando declaras no irás a votas y lo comentas con la gene te dicen: ¿y por qué no votas en blanco?, ya que de lo contrario… ¿Con qué derecho vas criticar a quienes ganen cuando hagan lo que les da la gana? Y lo piensas. Y llegas a una conclusión: pues les criticaré con el mismo derecho que ellos me criticarán el domingo de no haber participado en su “fiesta” después de que ellos sí se hayan molestado en participar de mi vida en estas tres últimas semanas. O poniéndome en plan rencoroso, pues les criticaré porque esta gente no vive del aire, sino de los impuestos de todos lo españolitos. Y si tampoco eso les gusta les diré que les criticaré con el mismo derecho que me critico a mi mismo y critico a quienes me rodean, porque para manifestar mi opinión crítica y participar de la realidad política, no me hace falta una pregunta cada cuatro años.

6:22 | gestionado por Jon Igelmo Zaldívar | Enviar comentario (4)