Este viernes 29 de febrero, dará comienzo el ciclo de Tertulias Pedagógicas organizado por el grupo de alumnos de doctorado GESCO del Departamento de Teoría e Historia de la Educación la Facultad de Educación de la UCM. Comenzarán las tertulias bajo la siguiente temática: "La otra educación en territorio zapatista". Se trata de una actividad académica que nace con la intención de abrir nuevos espacios públicos para el diálogo entre los distintos sectores que participan de la actividad universitaria. La cita es este viernes 29 a las 16.00h en el aula 1303 de la Facultad de Educación de la UCM (Metro: Metropolitano, EDIFICIO -LA ALMUDENA- Rector Royo Villanova s/n Ciudad Universitaria 28040 - MADRID)
En los rincones y la periferia de La Selva Lacandona de Chiapas se han levantado un buen número de escuelas que han terminado por constituir todo un aparato educativo de una magnitud, al menos sorprendente: según datos aproximados, más de 300 escuelas primarias, 8 secundarias, cerca de mil promotores educativos en formación y alrededor de 10.000 alumnos configuran un sistema con diferentes planes de estudios elaborados por las propias comunidades zapatistas en función de su realidad histórica y geográfica y con la ayuda de la sociedad civil nacional e internacional.
La Otra Educación zapatista, en contestación a la educación oficial, se construye a partir de una fuerte reivindicación de lo local, del saber que se genera en las comunidades indígenas campesinas y que no es atendido ni entendido por las burocracias encargadas de formular y redactar los planes y programas de la educación obligatoria. La pedagogía zapatista se separa de la lógica escolar institucional que, como buena heredera del Siglo de las Luces, prima los conocimientos abstractos y retóricos por encima de aquellos que parten de la lógica de la tierra.
No obstante, muchas de las comunidades y bases de apoyo del EZLN viven una realidad de tintes dramáticos, con niveles de pobreza escalofriantes y con carencias diarias de agua potable, electricidad o alimentación. Ello, por una parte, lleva a destacar el meritorio trabajo de quienes hacen funcionar la educación zapatista, sobre todo al considerar que desde la aprobación y no cumplimiento por parte de los sucesivos gobiernos de los acuerdos de San Andrés Larrainzar en 1996, las comunidades zapatistas se declararon en rebeldía y sin la intención de aceptar ningún dinero proveniente, directa o indirectamente, del Estado mexicano. Pero esto, por otra parte los enfrenta a una escasez de recursos económicos que, en muchas ocasiones, ha sido decisiva en la paralización de programas educativos ya iniciados. Como consecuencia, en muchas comunidades y bases de apoyo del EZLN, sobre todo en las regiones con mayores carencias, el espacio habilitado para la educación de los más jóvenes no está en funcionamiento y muchos de los programas iniciados en 2003 con la apertura de los Caracoles han quedado paralizados.