LoginRSS 2.0 Feed

El calentamiento global y el flautista de Hamelín

Enviado el miércoles, 07 de noviembre de 2007 12:39

. No sé si estáis enterados de una iniciativa curiosa para hacer frente al cambio climático. Se trata de echar hierro al asunto, y no lo digo en broma, sino literalmente: arrojar partículas de hierro al océano, para que fomenten el crecimiento de ciertos tipos de algas del plancton que absorben el CO2. Por supuesto, es una actividad que tiene sus riesgos, pues no se comprenden aún muy bien los ciclos químicos y biológicos involucrados a tan gran escala, lo cual es necesario para calcular bien los costes, los riesgos, y los beneficios esperables, pero me parece que al menos se trata de algo digno de investigar, dada la gravedad de la situación. . Uno de los problemas del actual debate sobre el cambio climático es el exceso de carga ideológica que llevan casi todos los participantes, y que además parece directamente proporcional a su nivel de presencia en los debates públicos. Como podéis suponer, uno de las cosas que no podemos consentir a bordo del Otto Neurath es el exceso de equipaje, por el peligro de hundimiento que conlleva. Así que vamos a intentar achicarlo un poquito.

. No sé si estáis enterados de una iniciativa curiosa para hacer frente al camb
io climático. Se trata de echar hierro al asunto, y no lo digo en broma, sino literalmente: arrojar partículas de hierro al océano, para que fomenten el crecimiento de ciertos tipos de algas del plancton que absorben el CO2. Por supuesto, es una actividad que tiene sus riesgos, pues no se comprenden aún muy bien los ciclos químicos y biológicos involucrados a tan gran escala, lo cual es necesario para calcular bien los costes, los riesgos, y los beneficios esperables, pero me parece que al menos se trata de algo digno de investigar, dada la gravedad de la situación.

. Lo malo es que el problema ha surgido no precisamente porque los riesgos y las ventajas no estén claros. Cualquiera que conozca la dinámica de la cien
cia sabe que hay una larga travesía desde los inicios de una investigación y de una hipótesis hasta un eventual consenso entre los especialistas; así que, como en todo lo demás, en este caso tendrán que investigarse mucho y discutir todo lo discutible.
. Existe una iniciativa curiosa para hacer frente al cambio climático. Se trata de echar hierro al asunto, y no lo digo en broma, sino literalmente: arrojar partículas de hierro al océano, para que fomenten el crecimiento de ciertos tipos de algas del plancton que absorben el CO2. Por supuesto, es una actividad que tiene sus riesgos, pues no se comprenden aún muy bien los ciclos químicos y biológicos involucrados a tan gran escala, lo cual es necesario para calcular bien los costes, los riesgos, y los beneficios esperables, pero me parece que al menos se trata de algo digno de investigar, dada la gravedad de la situación.
. No: lo malo es que la iniciativa la están encabezando empresas privadas, en particular, una compañía denominada Planktos, que pretende vender sus servicios de "compensación de carbono" (carbon-offset) a cambio del precio correspondiente en bonos de reducción de gases de efecto invernadero. (Recuérdese que, por el protocolo de Kyoto, los países que emiten más de la cuota que tienen establecida pueden comprar estos bonos a los países que han emitido menos).

. "¡Dios s
anto! ¡Hacer negocio con la ecología! ¡Hasta dónde vamos a llegar! ¡Que el capitalismo aparte sus sucias manos de la atmósfera herida!". Esta ha sido más o menos la reacción de los grupos ecologistas (véase, p. ej., el blog de Carmelo Ruiz), quienes sostienen todos sus argumentos desde el prejuicio de que todo aquello que se haga por intereses económicos es moralmente reprobable y socialmente dañino.

.
Pero la posición de los ecologistas, ¿no recuerda a la del alcalde aquel del cuento del Flautista de Hamelín, que se negó a pagar lo acordado a quien les había librado de las ratas? El incentivo del beneficio muchas veces ha espoleado la imaginación que hace falta en la investigación científica más que los sueños planificadores. Pretender renunciar a una solución simplemente porque se les ha ocurrido a "los malos de la película" es claramente irracional.

. También es ilógico el argumento de que fomentar las medidas "lucrativas" contra el cambio reduce el grado de compromiso y de concienciación de la gente. No veo cómo se sigue una cosa de otra, la verdad. Es como si decimos que la contratación de guardaespaldas privados hace reducir la preocupación del público por el terrorismo.

. Por supuesto, la medida habrá que estudiarla con suficiente rigor, e intentando calcular todos los riesgos. (P. ej., la empresa renunció hace poco a realizar un experiencia piloto cerca de las Galápagos, aunque ahora inicia otra polémica siembra de hierro frente a Vancouver). Pero descartarla sólo porque está "manchada" con el deseo de riqueza es tan absurdo como lo era el impedir el acceso de la mujer a la enseñanza "porque ello perturbaría la concentración de los estudiantes y profesores". Al fin y al cabo, si la lujuria era el pecado capital más horrible para los curas y sus guardias de corps, ahora lo es la avaricia para los eco-oscuros.

Compartir:

añadir a furl añadir a del.icio.us añadir a technorati añadir a blinklist añadir a digg añadir a google añadir a stumbleupon añadir a yahoo añadir a meneame ¿Qué es?

Comentarios

# re: El calentamiento global y el flautista de Hamelín

07/11/2007 17:28 por P.L.
precaución, precaución

# re: El calentamiento global y el flautista de Hamelín

07/11/2007 17:56 por Angel
Más que curioso me parece muy triste.

En vez de reducir las emisiones, lo que algunos pretenden es seguir emitiendo lo mismo o más y poner un parche que no sirve para nada, salvo para terminar de jorobar los océanos. Ya casi nos hemos cargado la tierra firme y en parte los océanos, y ahora a rematar la faena.

Otra idea extravagante es la de ponerle un paracuas gigantesco a la Tierra y situarlo en órbita, en uno de los puntos de Lagrange, el L2 si no recuerdo mal, que es donde está colocado el satélite SOHO.

Como dicen por ahí, es como si para apagar un incendio nos venden gasolina para quemar el bosque que no ha ardido aún, y encima nos quieren cobrar la gasolina.

Luego nos dirán que se han pasado en la dosis de hierro y que se han cargado no se cuantas especies marinas, que se ha creado una plaga incontrolada de algas, y que están capturando demasiado CO2 y el planeta se está congelando.

Y para colmo, lo del calentamiento global es una estafa global, pero esto es tema de otro foro.

# re: El calentamiento global y el flautista de Hamelín

08/11/2007 8:07 por negocios
un buen negocio con la ecologia lo ha hecho 'al-gore'..
al muchacho no lo hicieron presidente de los USA asi que
decidio colgarse otra medalla, en este caso, el premio nobel
de la paz.. en fin, esto se llama en convertir en negocio el
supuesto desastre que ellos han causado: los muchachos
contaminan sin consuelo y despues se cuelgan medallas
advirtiendonos de que han conseguido convertir el planeta
en un basurero.. en fin, el siguiente paso sera vendernos
el detergente que lo deja todo limpio y natural, y de ahi
parece claro que se colgaran otra medallita.
Enviar Comentario
Titulo
 
Nombre
 
Correo electrónico
Comentario  
Por favor, escriba el código que ve a su izquierda (en mayúsculas):