Enviado el domingo, 28 de octubre de 2007 14:24
Por su interés, copio en este mensaje la "Declaración de Sevilla", un decálogo para comunicadores científicos que acaba de ser aprobado en el III Congreso de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud.
III CONGRESO DE LA ASOCIACIÓN NACIONAL DE INFORMADORES DE SALUD – ANIS
DECLARACIÓN DE SEVILLA
1.VERACIDAD. Identificar las fuentes informativas y contrastar las
noticias. Evitar rumores e informaciones tendenciosas interesadas. Tener en
cuenta que la noticia tiene muchos matices que requieren puntos de vista
diferentes. Los periodistas deben tener presente que sus escritos, crónicas
radiofónicas, videos o post, influyen en la audiencia y hacen que los
ciudadanos tomen decisiones que repercuten en su propia salud.
2.OBJETIVIDAD. Distinguir
lo que es información, hechos constatables, de lo que es opinión. Estar atento
a los intereses de las fuentes (por ejemplo, estudios científicos) y su
relación con quienes crean o ponen en práctica un tratamiento terapéutico.
Nuestros intereses personales no pueden marcar la elección o enfoque de la
noticia
3.PROFESIONALIDAD. Asegurar
la calidad de la información. No esconder publicidad o propaganda en ella.
Buscar opiniones autorizadas para contrastar datos. Uso profesional de
videocomunicados o notas de prensa como fuente de información. Buscar la
información sin subterfugios ni cámaras ocultas (en este caso, es sumamente
extraordinaria la justificación de estas grabaciones). Dar enfoques positivos y
no sólo acusadores. Hacer seguimiento de las noticias de tal manera que si se
habla de resultados positivos de un estudio y se demuestran negativos, también
se hagan públicos éstos.
4. CREDIBILIDAD. Fomentar el propio conocimiento en todo lo
relacionado con la salud: procesos médicos, científicos... Especial precaución
al dar resultados preliminares en un ensayo. Informar sobre todos los aspectos
de la noticia, sin olvidarse, por ejemplo, de los efectos secundarios.
Asegurarse de que los datos son verdaderos antes de hacerlos públicos.
5. RESPETO. No
manipular imágenes, fotografías o testimonios. No obtenerlas sin
consentimiento. No buscar el efecto dramático al contar una historia personal.
No vulnerar la intimidad de las personas. Tener especial sensibilidad y
comprender los límites legales cuando la información afecte a niños, personas
con discapacidad o personas vulnerables. No estigmatizar y tener en cuenta el
impacto que una información puede tener sobre el colectivo afectado.
6. CONFIDENCIALIDAD. Siempre
que se haga una referencia con nombre y apellidos hay que citar las fuentes.
Hay que respetar siempre el off de record y la confidencialidad cuando así nos
hayamos comprometido con la fuente de información.
7. HONESTIDAD. La verdad
y el respeto a las libertades individuales deben ser nuestros objetivos. La
realidad está por encima de cualquier ficción. Hay que usar un lenguaje
sencillo y comprensible que traslade los mensajes al ciudadano. Huir de un
lenguaje sensacionalista, evitar la espectacularidad y las informaciones que no
tienen un fundamento científico-médico o crear falsas expectativas en los
receptores de la información.
8. INDEPENDENCIA. Ejercer el
derecho a la información sin aceptar sobornos, ni fomentar prebendas, ser
observador imparcial. Las agendas de los organismos públicos y privados no
deben dirigir nuestras agendas. Los periodistas pueden tener acciones en una
compañía, realizar inversiones, u operaciones comerciales, siempre y cuando no
usen el efecto información confidencial privilegiada, ni manipulen la
información en beneficio propio o de terceros.
9. AUTENTICIDAD. Huir de la
piratería, la copia o el plagio. Hay que dar siempre el link de acceso a la
fuente originaria, si es pública. Mantener un espíritu crítico con el propio
trabajo. El rigor y la objetividad también conllevan rectificar cuando alguien
comete un error.
10. RESPONSABILIDAD. Acatar los
Derechos Fundamentales reconocidos, no vulnerar la intimidad ni insultar, no
ofender con calumnias ni injurias, no vulnerar el principio de presunción de
inocencia, no hacer apología de las drogas, no hacer discriminación negativa ni
racismo y evitar cualquier actividad o información que menoscabe la integridad
personal o perjudique a inocentes, pacientes, periodistas, médicos, científicos
o cualquier otra persona que esté involucrada en el área de la salud.