LoginRSS 2.0 Feed

¿Un mundo sin fronteras?

Enviado el lunes, 04 de septiembre de 2006 8:27

En un mensaje anterior se planteaba la cuestión del difícil control de las fronteras ante los movimientos migratorios masivos, especialmente en el caso de España, un país situado en la orilla rica del mundo, esto es, en el lado norte de la frontera que marca el diferencial de bienestar más grande del planeta: entre la rica Europa y la paupérrima África. El control que los Estados ricos ejercen sobre sus fronteras deja un rastro de sospecha en un mundo en el que se deja paso libre al dinero, pero no a las personas.  En un comentario a dicho mensaje se profundiza en la misma cuestión y se plantea otros aspectos del problema:

Por Antonio Álvarez del Cuvillo

Yo, desde luego, aspiro a un mundo sin fronteras entre las personas. Se trata de una utopía, porque no existe, pero no es una utopía irrealizable (como podría ser la descripción de una comunidad humana imaginada en la que no hay egoísmo, envidia o relaciones de poder); las fronteras políticas son una una construcción socio-cultural humana: no han existido siempre y de lo que será en el futuro sabemos poco, como poco sabían nuestros antepasados de lo que sucede ahora. Fijémonos en la Unión Europea, donde las fronteras interiores casi no existen ya.

Ahora bien, eso no impide que nos podamos desprender fácilmente de nuestras construcciones socioculturales. Ciertamente, es posible en teoría que un Estado-nación suprimiera simple y unilateralmente todas sus fronteras (físicas o jurídicas) con todos los países del mundo. El problema es si sería deseable (para este país e incluso para los posibles emisores de migrantes), o si este acto avanza verdaderamente hacia un mundo sin fronteras. En un sistema las cosas están relacionadas entre sí, y este acto conllevaría determinadas consecuencias negativas que habría que valorar y no pueden obviarse.

Así pues, yo creo que es conveniente llevar una doble línea. Primero: pensar cuáles son las condiciones objetivas que tienen que darse para acabar con las fronteras y cómo debe llegarse hasta allí, y trabajar sinceramente porque se cumpla este proceso. Segundo: no olvidar el "mientras tanto". Dado que es muy previsible que a corto y medio plazo todos los Estados-nación modernos conserven las fronteras e impidan la libre circulación de personas (salvo en el seno de organizaciones transnacionales), debemos a la gente del presente una reflexión acerca de qué hacer en un mundo CON fronteras, que es el que, de momento, tenemos.

El control de acceso en las fronteras seguirá por muchos años; la cuestión es que, si ese control no elimina PARA NADA los "problemas" de los movimientos migratorios (que implican efectos positivos, pero también negativos, para los países receptores, pero también para los de origen) hay que asumir alguna otra estrategia, aunque sea una estrategia adaptada a un mundo con fronteras.

http://www.tiempos-interesantes.blogspot.com/


Compartir:

añadir a furl añadir a del.icio.us añadir a technorati añadir a blinklist añadir a digg añadir a google añadir a stumbleupon añadir a yahoo añadir a meneame ¿Qué es?

Comentarios

# re: ¿Un mundo sin fronteras?

07/09/2006 7:35 por Luis Pasamar
Hoy publica El País un artículo de Sami Nair, un profesor francés de la Universidad Carlos III, titulado “Inmigración: ayudar a Canarias” – muy recomendable – del que extraigo los dos siguientes párrafos, muy pertinentes para lo que está pasando este verano:

“Desde luego, no es realista abrir las fronteras, pero la cuestión de los visados para los subsaharianos se debería repensar por completo. Se sabe que los visados para un periodo de corta duración se conceden de forma opaca y que, con frecuencia, son vulnerados por los beneficiarios. De hecho, pueden servir para favorecer la inmigración de las clases medias (los que pueden pagarlos u obtenerlos corrompiendo a funcionarios poco honestos). Ante esto, la Unión debería reflexionar sobre la puesta en marcha de mecanismos de control democráticos para concederlos (ya sé que está previsto, pero de una manera muy ambigua) y, principalmente, sobre cómo incrementar su número para los trabajadores no cualificados y los jóvenes que buscan formación, aunque sólo fuera para legalizar en el origen los flujos que, de todas maneras, tienden a desarrollarse”.

“¿Serán suficientes todas estas medidas para contener la emigración subsahariana?
En realidad, ésta seguirá existiendo al menos por tres razones esenciales. De entrada, es la expresión de un despertar estructural de la emigración subsahariana, que ha sido contenida estos últimos 15 años y que ahora ha explotado. Además, estos países en general están desbordados por los movimientos migratorios en el interior del África subsahariana y no quieren, por mil razones legítimas, convertirse ellos mismos en países de inmigración. Finalmente, el grado real de su colaboración deja mucho que desear, puesto que la ayuda que se les proporciona es difícil de controlar y puede servir para otros fines. El problema de fondo sigue planteado: es el de la demanda migratoria que viene de toda el África subsahariana”.

# re: ¿Un mundo sin fronteras?

10/09/2006 15:27 por Esteban Greciet
La inmigración va camino de convertirse en el tema principal de la "agenda política" española. La semana que termina nos ofrece múltiples reflejos en artículos y noticias en diarios de información general y seminarios. Así, Sami Naïr o Josep Ramoneda nos iluminan sobre el particular desde las páginas de EL PAÍS; y el editorial de Le Monde del martes 5 ha sido muy comentado:

http://www.lemonde.fr/web/article/0,1-0@2-3232,36-809598,0.html

En el Congreso de los Diputados, en una extensa comparecencia ante la Comisión de Trabajo y Asuntos Sociales, el Ministro Jesús Caldera ha trocado el "efecto llamada" del que se habla desde la oposición, supuesta consecuencia del proceso de regularización de inmigrantes, por el "efecto huida" de los países de origen. En efecto, como ha expresado el siempre agudo ensayista José María Ridao en artículos y libros, la bolsa ilegal de trabajo que ofrecen los países occidentales, la economía sumergida y las consecuencias globales de decisiones macroeconómicas tomadas en la pasada década anidan detrás de la atracción que ejercen los países ricos sobre los desheredados de la tierra:

http://www.tusquets-editores.es/lib_ficha.cfm?Id=1509

http://www.galaxiagutenberg.com/Contenido/Libros/Libro.asp?Codigo=36013&bus=1

Por otra parte, las publicaciones especializadas van aumentando y aspirando a un tratamiento integral de la cuestión por detrás del cual van las Administraciones públicas. Entre esas publicaciones, cabe destacar la reciente obra colectiva que sobre "Inmigración y Derecho" publica Tirant lo Blanch y el libro que en la colección Foro del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales encabeza el siempre aconsejable Javier de Lucas: "La integración social de los inmigrantes".

Volviendo al terreno político, la noticia de la unificación del mando de la Guardia Civil y la Policía Nacional debería compensarse y completarse con la búsqueda de soluciones que no restringieran su punto de vista al control de fronteras ni su perspectiva a la seguridad.

En el ámbito municipal, este otoño el Ayuntamiento de Madrid pondrá en marcha unas Mesas de Diálogo y Convivencia Distritales, siguiendo el precedente del Consell de la Ciutat barcelonés, en las que, como en éste y al amparo del régimen jurídico especial de que está dotado nuestro Municipio, se persigue la solución de problemas de convivencia y conflictos interculturales a través de estos órganos de propuesta y colaboración con la Administración. Ello responde a la realidad multicultural de la Capital, pero será necesario explicar a los madrileños tanto el propósito final de estas Mesas como su carácter participativo, funcionamiento y competencias o funciones concretas, así como el sistema de elección de sus componentes, para que las buenas intenciones no acaben encalladas en una iniciativa estéril aunque necesaria; la integración de los inmigrantes y la democracia local se juegan mucho con el buen fin de ideas de este tipo, en tiempos en que la sociedad anda ayuna de valores cívicos en el mejor sentido:

http://www.munimadrid.es/SicWeb/Documents?POSICION=2&USUARIO=&registerViewOnly=1&CLAVE=184569

# re: ¿Un mundo sin fronteras?

06/11/2006 11:37 por José Herrera
En la percepción de las migraciones se plantea a menudo una contradicción entre la lógica nacional, que es una lógica de control, y la lógica transnacional que contempla las migraciones como uno de los motores de la globalización. El reto está en superar esta contradicción con un pensamiento global que actúe localmente.
Enviar Comentario
Titulo
 
Nombre
 
Correo electrónico
Comentario  
Por favor, escriba el código que ve a su izquierda (en mayúsculas):