¿Es la concesión del derecho de voto a los inmigrantes de larga duración un instrumento de integración social?
He aquí una opinión expresada en la prensa en el día de hoy:
"El Parlamento Europeo rechazó el día 17 de marzo el derecho al voto para los inmigrantes residentes de larga duración. El Grupo Popular Europeo sumó sus votos con los de la extrema derecha para que la Eurocámara deniegue un instrumento fundamental en la verdadera integración de los inmigrantes en la sociedad de acogida. Porque la integración requiere participación y la participación conlleva necesariamente la implicación. Un inmigrante que trabaja y vive en un país durante mucho tiempo y que no se siente implicado difícilmente puede integrarse en una sociedad que le demanda esa integración mientras las legislaciones y algunas voluntades políticas se lo niegan" (Mohammend Anouar Haidour, Madrid. Cartas al director de El País, 21-01-2006).
Dejando al lado qué fuerza política preconiza una cosa u otra (éste no sería el tipo de debate que se pretende abrir en este blog), parece más que sensato analizar la conveniencia y sobre toda la justificación moral y política de conceder el derecho de voto a quienes forman parte de una sociedad aunque no dispongan del status formal de ciudadanía. ¿Cabe negar derechos a quienes por otro lado se les exige el cumplimiento de obligaciones como, por ejemplo, los de índole fiscal? No taxation without representation.
Sobre este mismo asunto, véase información actualizada: De nuevo con el voto de los inmigrantes