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Robert Koch: científico, viajero y enamorado

Enviado el domingo, 27 de abril de 2008 15:09


autores: Susanne Gola y Miguel Vicente

Lejos de la imagen romántica del científico, Robert Koch, que revolucionó la microbiología con descubrimientos tan cruciales como la identificación del germen que causa la tuberculosis, vivió inmerso en las ambiciones, conflictos y pasiones que agitan al mundo de los investigadores modernos. En 1905 le fue otorgado el Nobel de Fisiología o Medicina y sus postulados, definiendo los requisitos necesarios para probar que un determinado microbio es el causante de una enfermedad infecciosa, son todavía, con pocas modificaciones, una pieza fundamental en las investigaciones actuales.



Robert Koch no solo descubrió la causa de enfermedades infecciosas como la tuberculosis y el carbunco, también estuvo inmerso en una época en la que los antiguos patrones de la ciencia  y los científicos sufrieron profundos cambios pasando de ser una afición a una profesión.


Según Koch, para cerciorarse de que un microbio es la causa de una enfermedad, es necesario que esté siempre asociado a los casos de enfermedad, que se le pueda obtener de los enfermos y cultivarlo en el laboratorio para usarlo luego para infectar a un individuo sano (obviamente un animal de experimentación) y volverlo a obtener de este último cuando a su vez caiga enfermo.  En palabras de Koch “El conjunto de todos estos factores me permite concluir que los bacilos presentes en las lesiones de la tuberculosis no solo las acompañan sino que de hecho la causan. Estos bacilos son los auténticos causantes de la tuberculosis”. Siguiendo estas pautas Koch encontró además otros microbios patógenos responsables de enfermedades como el carbunco y el cólera.

Robert Heinrich Hermann Koch había nacido en Clausthal el 11 de diciembre de 1843. Era el tercer hijo de un total de once. Su padre era técnico de minas. Se cuenta que aprendió a leer a los cinco años leyendo periódicos y que pronto mostró, como su padre, una gran afición por los viajes, lo que sin duda debió ayudarle en sus desplazamientos a lugares entonces remotos de África y la India para estudiar enfermedades y epidemias  como la malaria y la peste. Estudió Medicina en la Universidad de Göttingen.

Inventos de cocina
El trabajo de Koch, aparte de por su calidad como científico, fue también posible por avances técnicos de su laboratorio que hoy en día son rutinarios, entre ellos la llamada “Placa Petri” y el uso de agar como compuesto para solidificar los medios de cultivo permitiendo la propagación de colonias aisladas descendientes de un único individuo. La primera fue inventada por Julius Richard Petri un colaborador de Koch. Sustituir por agar a la gelatina animal, que, además de ser destruida por muchas bacterias no llega a ser sólida a la temperatura a las que se  incuban, se le ocurrió a otro de sus ayudantes, Walter Hesse, viendo cómo los postres con gelatina de agar que cocinaba su esposa Lina (Angelina Fannie) permanecían sólidas incluso en el verano. A Lina, educada en Nueva York, le había enseñado a usar el agar un vecino que había vivido en Java .



Añadiendo el medio de cultivo con agar fundido a las placas Petri. Laboratorio de Ramón Díaz, CIB. Foto: Erinia Vicente.

Discrepancias no sólo científicas
A Koch se le opuso otro influyente biólogo de su época, Rudolf Virchow, quien opinaba que las enfermedades son debidas casi exclusivamente al mal funcionamiento de las propias células del enfermo. Esta rivalidad científica se mezclaba con recelos y rencores sobre las condiciones  profesionales y académicas de cada uno. Otra conclusión de Koch, completamente probada hoy en día,  de que la tuberculosis humana y la bovina son producidas por gérmenes diferente también atrajo múltiples críticas y oposición cuando en 1901 la comunicó en el Congreso Médico Internacional sobre Tuberculosis en Londres.



Vial de Tuberculina de Koch de 1895 que se conserva en el Charité Hospital, Berlin. Foto de Terry Sharre.

Todavía es más controvertido el hallazgo de la tuberculina, un extracto del medio donde se cultiva el bacilo de la tuberculosis y cuya procedencia Koch guardó en secreto durante tiempo, se cree que esperando recibir, si se comprobaba que servía para curar la enfermedad, unos buenos ingresos. Finalmente Koch se vió forzado, incluso por causas de política científica, a revelar los detalles, lo que en cierta medida podía ser prematuro. Por aquél tiempo, 1889, Koch, a la sazón cuarentón, se enamoró de una joven de 17 años, Hedwig Freiberg. Es posible que cuatro años después Koch utilizase algunos de los ingresos reportados por la tuberculina para divorciarse de su primera esposa, Emma, y casarse con Hedwig. La eficacia de la tuberculina como cura de la tuberculosis es todavía un tema controvertido, pero lo que sí es cierto es que su uso como herramienta para  su diagnóstico, en lo que fue también decisiva la intervención de Clemens von Pirquet que se dio cuenta de que la tuberculina producía una reacción alérgica,  ha sido muy importante.



Hedwig Freiberg a la edad en la que conoció a Robert Koch y en la que se ofreció para una prueba con tuberculina. Publicada en Nature con autorización de R. Munch y el patrocinio de la German Science Foundation.


El poder del amor
El nuevo matrimonio de Koch fue recibido como un gran escándalo por el estamento académico, nada proclive a aceptar conductas personales que se salgan de las normas más cavernícolas, pero lo cierto es que Hedwig no solo acompañó a Koch hasta su muerte en Baden-Baden el 27 de mayo de 1910 por un ataque cardíaco, también fue una pieza clave para demostrar la eficacia de la tuberculina como diagnóstico. Koch, posiblemente con una infección latente y sin síntomas por el bacilo de la tuberculosis, había probado la tuberculina en él mismo, lo que al tratase de una prueba de alergia le había causado una reacción muy fuerte. La joven, no cabe duda de que guiada por su afecto por el científico, se ofreció voluntaria para que se le hiciese la prueba, así se pudo calcular la dosis adecuada para realizar el diagnóstico en individuos no infectados.

GLOSARIO
Placa Petri: Una caja cilíndrica de poca altura, antes fabricada en vidrio y en la actualidad mayoritariamente en plástico, provista de una tapa asimismo circular y de idéntico material. Se utiliza sobre todo en microbiología para cultivar bacterias.
Agar: Una gelatina obtenida de algunas algas que se usa en la cocina tradicional de países asiáticos. No es degradada por la mayoría de las bacterias y una vez solidificada es traslúcida y bastante rígida.



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Comentarios

# re: Robert Koch: científico, viajero y enamorado

28/04/2008 7:46 por Manuel Sanchez
Buenas

Una pequeña puntualización. Koch trabajó primero con el patógeno del carbunco y luego con la tuberculosis. Koch era un medico rural y gracias al trabajo con el carbunco se hizo famoso. Fueron las pautas aprendidas con su trabajo con el carbunco las que le permitieron aislar al patógeno de la tuberculosis, mucho más difícil de cultivar.

Curiosamente debemos a Emma Fratz, la primera mujer de Koch, el que éste tuviera su primer microscopio. Se lo regalo por su vigesimooctavo cumpleaños. Además, tuvo que aguantarle en la etapa más desagradable de su vida científica, cuando no era famoso. Todos los experimentos con el carbunco, -crecimiento de los microbios, elaboración de medios, disponer un animalario con ratones en una habitación de la casa-, se realizaron cuando Koch era un anónimo médico rural. La casa de los Koch era famosa entre los lugareños porque olía a ratón. No debió de ser algo muy agradable para Emma.

Un saludo

# Exégesis del artículo sobre Koch

28/04/2008 9:35 por Miguel Vicente
Gracias Manuel por completar el cuadro conyugal de Koch, que por brevedad no agoté. Aunque se salga un poco de la visión científica aprovecho la respuesta a tu comentario para hacer una incursión en la "sociología" del relato.

La primera reflexión que surge es lo insoportables que deben ser los cónyuges dedicados en "cuerpo y alma" al cultivo de una profesión, ya sea la investigación o la farándula. Y lo poco que, cuando llega el éxito, agradecen a la pareja el que se les haya aguantado en tiempos difíciles.

La segunda tiene que ver con la inexorable pérdida de la juventud. Alcanzada una edad parece que necesitamos rodearnos de juventud, algo tan antiguo como el relato del rey David que nos cuenta la Biblia (http://bibledbdata.org/onlinebibles/spanish_mod/11_001.htm). Hasta aquí mi argumento quiere aproximarse a la idea de que los "sabios" no por serlo dejan de tener todas las miserias del ser humano.

Admitamos, como no puede ser de otra manera, que Koch era libre de hacer de su vida personal lo que mejor le conviniera. Posiblemente en el motivo del escándalo en torno a su divorcio y segundo matrimonio se juntó un juicio moral sobre la abnegación de la primera esposa, el desagradecimiento de Koch y la envidia de los que deseaban imitarle y o no se atrevían o no podían. Pero el escándalo del mundo académico contiene una contradicción, si bien la investigación se supone que sigue el camino de la innovación, en su conjunto los académicos parece que se guían por las costumbres más tradicionales.

Miguel Vicente

# re: Robert Koch: científico, viajero y enamorado

29/04/2008 5:07 por Manuel Sanchez
Hola

"Juventud, divino tesoro" que decía el poeta. Lo cierto es que el tema no pierde vigencia porque creo que es la trama de "Elegy", la última película de Isabel Coixet basada a su vez en una novela de Roth.

Un abrazo

# re: Robert Koch: científico, viajero y enamorado

29/04/2008 6:33 por Irae
Hola.

Sólo quería felicitarte por el blog, me parece que haces un excelente trabajo. Soy estudiante de Nutrición y una de las asignaturas de primer año trata sobre Microbiología. Me ha despertado gran interés en esa rama de la ciencia y gracias a espacios como el tuyo puedo aprender cosas nuevas a pesar de no tener más materias sobre microbiología.
De hecho, es tal mi pasión que estoy me estoy replanteando en cambiar de estudios, aunque eso ya es otra historia que no creo que te interese, jejeje.

También quería avisarte de que, quizás solo me ocurre a mí, pero te tengo agregado a mi lector de feeds y parece que hay algún error porque no me actualiza los nuevos mensajes, mientras que el resto de blogs me funcionan correctamente.
De todas formas, me paso a diario por tu página para ver si has actualizado con algo nuevo :)

Un saludo.

# Respuesta a Irae

29/04/2008 8:43 por Miguel Vicente
Hola Irae,

no me digas que puedo acabar siendo responsable de un cambio de vocación, ¡menuda responsabilidad que me echas encima!

Consejo: intenta estudiar aquéllo que te gusta y en lo que creas puedes ser un buen profesional. Lo demás , con un poco de suerte, vendrá dado por la excelencia y la experiencia.

Un saludo

Miguel Vicente

# re: Robert Koch: científico, viajero y enamorado

29/05/2008 12:34 por elena limachi castillo
me gustaria seber como se descubrio el agente causal de la tuberculosis
que metodos se usaron y como se hizo todo el proceso de aislamiento del este
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