Enviado el martes, 11 de diciembre de 2007 23:48
Moselio Schaechter, Elio para los amigos, nació en Milán emigrando con sus padres, judíos polacos, a El Ecuador y finalmente a los Estados Unidos doctorándose en la Universidad de Pennsylvania. Como posdoctoral en Dinamarca, dirigido por Ole Maaløe, investigó la composición de la bacteria Salmonella cuando crece, en particular los detalles referentes a la síntesis de proteínas y ADN. La mayor parte de su carrera la ha ejercido en la Universidad de Tufts en Boston, siendo director del Departamento de Biología Molecular y Microbiología durante 23 años. Sus últimos trabajos experimentales indagaron cómo el cromosoma de las bacterias no está fijo en su interior, sino que cuando acaba de duplicarse se pega por un tiempo a la membrana. Moselio es un gran aficionado a las setas, prácticamente su segunda profesión, así su libro “En compañía de las setas”, lo publicó la editorial de la Universidad Harvard. Entre otras actividades ha presidido la Sociedad Americana de Microbiología y es asesor científico para que la televisión incorpore en su programación el conocimiento de los microbios.

Moselio nos ha dedicado un artículo para su inclusión en nuestro foro en el que reflexiona sobre la Microbiología y los microbios.
¿Que es la Microbiología?
autor: Moselio Schaechter
Unos bichos más que ubicuosSegún ciertos científicos, incluyendo el firmante, la microbiología es la reina de las ciencias. Esta afirmación es fácilmente justificable ya que los microbios abarcan mas o menos la mitad del los organismos que viven en este planeta. Invisibles a simple vista, las bacteria, protozoos, hongos, y otros “bichos” habitan no solo en el cuerpo humano y sus alrededores, también se encuentran en gran número en sitios inesperados e improbables. Hay bacterias que viven en el fondo del mar en lugares donde el magma de la tierra emerge elevando la temperatura a más de 120° o en nichos tan ácidos que quemarían la piel. En España misma, sin ir más lejos, tales extraordinarias propiedades de supervivencia se encuentran en el estuario del
río Tinto (
Huelva). Como consecuencia de excavar minas desde las edades del bronce y del hierro, las aguas de ese río son muy ácidas y ricas en minerales extremadamente tóxicos. Muchas bacterias y protistas viven allí, indiferentes a condiciones tan extremas. Desde un punto de vista antropomórfico, tales organismos ha sido llamados “
extremófilos”. En verdad, para ellos nuestra temperatura y
pH serían los realmente artificiales y amenazantes.
Imprescindibles para la vidaSe puede afirmar sin peligro de contradicción que microbios existen en todos los sitios del mundo donde hay agua líquida. La consecuencia de una distribución ecológica tan variada es que el mundo microbiano forma la más grande de todas las diversidades biológicas. La distancia evolutiva entre las diversas bacterias es enorme y el número total de genes microbianos diferentes puede ser más de mil veces el de los genes de organismos “superiores”. Como consecuencia, la “
genómica” resulta ser una ciencia microbiana. No solo eso, los microbios son los agentes más importantes del “metabolismo del planeta”. Los ciclos del carbono, oxígeno y nitrógeno funcionan gracias a bacterias, algas microscópicas y hongos. Su influencia es tan enorme que si los microbios decidieran ponerse en huelga la vida en esta Tierra ¡se pararía en unos siete días! No hay peligro de eso ya que los microbios son tenaces y pueden sobrevivir a cambios ambientales que amenazarían al resto de los seres vivos.
No todos son malignosLa visión popular es que los microbios son la causa de enfermedades, incluyendo muchas que ponen en peligro a sus huéspedes. Esto no deja de ser cierto, ya que causan toda clase de infecciones, desde la
gripe hasta el
SIDA. Pero esto enfatiza solo uno de los aspectos del mundo microbiano. Es una descripción imprecisa, ¡equivalente a afirmar que todas las sustancias químicas son venenosas! Una visión más exacta incluye el papel beneficioso que los microbios juegan en cada aspecto de nuestra vida. Por cierto, nuestro cuerpo contiene una cantidad enorme de bacterias que son esenciales para mantenernos sanos. Tan solo en el intestino grueso hay diez veces más bacterias que el número de células de nuestro cuerpo. Además, las
mitocondrias (los microscópicos motores que producen nuestra energía) derivan de bacterias que fueron incorporadas a nuestras células en el proceso de su evolución. De esta manera, nosotros mismos somos en buena parte microbios. Pero hay más razones para estar agradecidos a esos seres diminutos. Los microbios producen muchas sustancias de uso industrial, como disolventes, antibióticos, hormonas, vacunas, etc. Y nos han otorgado la oportunidad de crear nuevas ciencias, como la
biología molecular, la
ingeniería genética y la
genómica.
Aprender de los microbiosFinalmente, los microbios han sido y siguen siendo los organismos modelo para tratar de entender los procesos fundamentales de la
Biología. Mucho de lo que sabemos sobre la vida misma deriva de estudios llevados a cabo con los microbios. En cierto sentido cada biólogo es un microbiólogo.