Antonio:
Evidentemente, en esta nota no ha pretendido Ud. criticar o reseñar un libro, sino descalificar personalmente a su autor y al presentador.
Antonio Ruiz de Elvira, Ud. sucumbe una vez más a su propia soberbia y lanza esta diatriba inmeditada, que deja al descubierto más sus propias falencias que las de los denostados.
Con un estilo arrogante, una jactancia intelectual para la que no ha demostrado justificación ni asidero ninguno, Ud., de Elvira, se refiere a Vaclav Klaus en términos despectivos, y a Aznar en términos ofensivos.
El pecado de ambos hombres: no comulgar con los dogmas de la religión del "cambio climático", de la cual Ud. se ha erigido en profeta.
El libro de Klaus aborda el tema del supuesto "calentamiento" en el ámbito que ya a estas alturas le es más propio; el político (y económico).
Y nó porque él mismo Klaus lo haya querido así, sino porque ya los ecologistas, neomarxistas, ecosocialistas, etc. etc., hace mucho tiempo que sacaron este tema del ámbito de la ciencia de la climatología, para llevarlo a la esfera de las ideologías políticas, y aún al campo de las creencias pseudoreligiosas, como Ud. mismo, profesor Ruiz de Elvira, lo ha demostrado en más de alguna ocasión en que nos ha deleitado con extravagantes admoniciones sobre conductas y hábitos, (cual profeta bíblico), así como con disparatadas hipótesis de cosecha propia sobre la economía y sus vericuetos.
No está de más recordar que Vaclav Klaus, que ha sido Presidente y primer Ministro de su país, (electo y reelecto), es un muy prestigioso economista, y autor de varios libros e innumerables artículos sobre su especialidad.
Se puede estar en desacuerdo con alguna de sus apreciaciones, pero de ninguna manera se puede, como insolentemente lo hace Ud., desestimar su rigor metodológico, ni su bagaje académico ni su honestidad intelectual.
Una frase propia de Ruiz de Elvira:
"que alguien, que de lo que habla no sabe un pimiento, pida atención por ser presidente de una república, no tiene el menor sentido";
se refiere, obviamente, al reseñado Klaus. ¿Se puede concebir una soberbia, una arrogancia más flagrante?. Si cuando para más bochorno, un poco más adelante se pregunta el propio de Elvira ¿"Hablaron ambos, Klaus y Aznar, de entelequias propias del mundo de Matrix, o de Harry Potter: Hablaron del “mercado”. ¿Existe el mercado?".
Es el propio profesor Ruiz de Elvira el que ha demostrado reiteradamente no saber "un pimiento" de economía ni de otros temas que con mucha prodigalidad recorre en sus escritos doctrinarios.
Precisamente, por haber sufrido en carne propia las consecuencias del "socialismo real", Vaclav Klaus tiene una especial sensibildad para detectar aquellas utopías que, bajo la más bondadosa de las apariencias, lo que realmente pretenden es acabar con nuestra libertad.
Suscribo absolutamente esta apreciación de Aznar, e incluso agregaría que es de los pocos políticos europeos que han tenido la suficiente claridad mental para discernir que el debate real es por la LIBERTAD y no por el clima, y la suficiente entereza para decirlo (y escribirlo) con todas sus letras.
atentamente,
José Manuel Henriquez
ing.forestal
http://macanna.blogspot.com