Además de plantear (en El País) la disyuntiva Recesión/Cambio Climático, que es una muestra de que quien escribe, o quien lo propone, no sabe de que habla (incluso si es Frau Merkel y, sin duda alguna, Berlusconi), leo en ese periódico (que hoy estaba por casa aunque yo no lo compro nunca) lo siguiente:
Seguimos en la inopia:
“Más de la mitad de la riqueza
de los españoles procede de las casas en propiedad”
Esta afirmación parece que
procede de algo llamado Funcas, Fundación de Cajas de Ahorros.
Es para echarse a temblar observar en
manos de quienes estamos, respecto a la economía. Claro, con
estas gentes así llegan las crisis económicas.
Demuestran que quienes rigen la
economía no se enteran, no saben de la misa la media, que
viven en la inopia o en otro mundo, no en éste.
¿Qué sentido tiene decir
que la RIQUEZA deriva de las casas en propiedad?
Si eso es RIQUEZA, vivimos en el mundo
de Matrix, o en de Harry Potter, en el que cualquier cosa es posible
diciendo ¡Alohomora!
Las casas son chips cuyo valor es
arbitrario. Serán dinero, fichas de ruleta, como las acciones
de la bolsa, pero nunca pueden ser RIQUEZA.
La riqueza es la capacidad de actuar,
de producir, de generar. ¿Qué riqueza tengo yo si
cuando quiero vender una casa todos los demás quieren vender
la suya al mismo tiempo y nadie la compra? Y en etapas de cuento
chino, de vida a crédito, si cuando vendo mi casa cualquier
otra cosa que quiera comprar vale más de lo que he obtenido
por ella?
De este error conceptual vino la ruina
y la miseria de España cuando llegó la plata de
América: Como decía Cellórigo, uno de los
primeros economistas del mundo, la plata causó la miseria. Esa
plata se invirtió en bienes raíces, invendibles, y en
bienes de lujo, en vez de invertirse en industrias productivas, en
astilleros y telares, en universidades y comercios, en cultivos y
molinos. Se rechazó la única RIQUEZA real: El trabajo
productivo.
La única riqueza es producir, no
enterrar el dinero o dilapidarlo.
Con sabios como los de Funcas lo raro
es que no hayamos entrado en crisis hace ya muchos años, mucho
antes de ahora.