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jueves, 16 de octubre de 2008

Además de plantear (en El País) la disyuntiva Recesión/Cambio Climático, que es una muestra de que quien escribe, o quien lo propone, no sabe de que habla (incluso si es Frau Merkel y, sin duda alguna, Berlusconi), leo en ese periódico (que hoy estaba por casa aunque yo no lo compro nunca) lo siguiente:  
Seguimos en la inopia:

“Más de la mitad de la riqueza de los españoles procede de las casas en propiedad”

Esta afirmación parece que procede de algo llamado Funcas, Fundación de Cajas de Ahorros.

Es para echarse a temblar observar en manos de quienes estamos, respecto a la economía. Claro, con estas gentes así llegan las crisis económicas.

Demuestran que quienes rigen la economía no se enteran, no saben de la misa la media, que viven en la inopia o en otro mundo, no en éste.

¿Qué sentido tiene decir que la RIQUEZA deriva de las casas en propiedad?

Si eso es RIQUEZA, vivimos en el mundo de Matrix, o en de Harry Potter, en el que cualquier cosa es posible diciendo ¡Alohomora!

Las casas son chips cuyo valor es arbitrario. Serán dinero, fichas de ruleta, como las acciones de la bolsa, pero nunca pueden ser RIQUEZA.

La riqueza es la capacidad de actuar, de producir, de generar. ¿Qué riqueza tengo yo si cuando quiero vender una casa todos los demás quieren vender la suya al mismo tiempo y nadie la compra? Y en etapas de cuento chino, de vida a crédito, si cuando vendo mi casa cualquier otra cosa que quiera comprar vale más de lo que he obtenido por ella?

De este error conceptual vino la ruina y la miseria de España cuando llegó la plata de América: Como decía Cellórigo, uno de los primeros economistas del mundo, la plata causó la miseria. Esa plata se invirtió en bienes raíces, invendibles, y en bienes de lujo, en vez de invertirse en industrias productivas, en astilleros y telares, en universidades y comercios, en cultivos y molinos. Se rechazó la única RIQUEZA real: El trabajo productivo.

La única riqueza es producir, no enterrar el dinero o dilapidarlo.

Con sabios como los de Funcas lo raro es que no hayamos entrado en crisis hace ya muchos años, mucho antes de ahora.

16:22 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (2)

Leyendo un libro de historia (que pretende estudiar la historia desde Sumer hasta nuestros días), leo las frases siguientes:



"...... Darío (el persa) sometió a los indios"

Comenta el autor, C.N. Parkinson, que Darío tenía que someter a los indios para recobrar el coste del camino comercial entre Persia e India, que acababa de montar.

Luego escribe: "Los fenicios extendieron su ruta comercial hasta Cadiz por la ribera sur del Mediterráneo, mientras que los griegos lo hacía por la norte. Naturalmente, cada uno quería el monopolio del comercio..."

Yo me pregunto: ¿Qué ventaja se obtiene con el monopolio? Estudiando la historia se ve que  esas ventajas han sido siempre enormemente limitadas en el tiempo, por una razón básica: El monopolio significa que una persona o grupo quita de enmedio a otros, que evidentemente hacen todos los esfuerzos para quitar ese monopolio al primero, y lo consiguen en unos plazos muy breves, por lo general.

Si en vez de buscar, naturalmente, ese monopolio, lo que uno busca es la cooperación, aquellos otros no tienen interés de quitar nada al primero, pues son todos participantes en la misma aventura.

Aquello deriva del esquema genético de una lucha bastante tonta por unos recursos ya dados que son escasos.

Ahora bien, si en vez de competir por unos recursos escasos cooperamos entre todos para hacer abundantes los recursos, el esfuerzo sigue existiendo, podemos evolucionar, pero no destrozándonos unos a otros periódicamente sin resultados positivos del destrozo.

Lo que yo veo es que esas competitividades no han dado ningún resultado positivo, mientras que el único resultado positivo real que hemos conseguido en la historia de la humanidad ha sido la ciencia en cooperación, el esfuerzo común, no en quitarnos los unos a los otros unos recursos dados y escasos, sino en  hacer que esos recursos dejaran de ser escasos y se convirtiesen en abundantes.

A este mensaje, que debería ser muy sencillo de comprender, le pasa como a la lluvia que cae sobre un impermeable: Resbala en las entendederas de las personas.  La razón de esta impermeabilidad es clara y genética: Los cerebros estan preparados para la "lucha por la vida" y no acaban de entender el esquema de cooperación.

Cuado yo hablo de trabajar para hacer abundantes los recursos escasos, los economistas que me oyen no entienden lo que escuchan: resbala por los oídos sin mojar sus mentes.

La vida se define como una búsqueda constante de energía: Esa es esencialmene la definición de vida.

Durante muchísimo tiempo ( unos mil millones de años) la energía disponible era escasa, porque los mecanismos encontrados para su captura no eran muy eficientes, y porque el esquema genético era de crecer hasta agotar los recursos.

Hoy podemos capturar energía del Sol con un rendimiento unas 15 veces superior al de la fotosíntesis. Si conseguimos limitar el crecimiento de la población para disponer de esa energía para menos de diez mil millones de individuos de la especie humana (¡qué ya está bien!), podemos dedicar nuestros esfuerzos no a combatir unos contra otros por recursos escasos, sino en hacer abundantes esos recursos.

Es claro que si seguimos la tendencia genética (es decir, el interés de nuestros genes, que nos usan de vehículos para su propia propagación) en vez de nuestros intereses como seres inteligentes y pensantes, y crecemos hasta los 70.000 millones de personas, volveremos a estar de nuevo en el mismo predicamento.

Los mensajes genéticos han sido codificados en reglas religiosas, morales y a veces legales. Es preciso desentrañar la maraña, identificar el interés de los genes y separarlo de nuestros propios intereses, y establecer un nuevo sistema de códigos, de lenguajes, de idiomas que nos permitan avanzar en esa dirección, es decir, la dirección de la generación de recursos, de la limitación del número de individuos y de la calidad de vida, frente al robo y el asesinato por recursos escasos y limitados, el aumento sin límites de la población y la vida dedicada a la propagación genética sin atención a la calidad de la vida humana.


 




8:25 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (2)

Cuando todo lo que aprendemos de la historia es que es en las situaciones de crisis cuando debemos invertir en futuro, cuando insistir en los errores del pasado solo nos puede llevar a intensificar la crisis aun más, a hundirnos en la más absoluta miseria, los ciegos siguen insistiendo en el camino hacia el precipicio:


http://www.elpais.com/articulo/internacional/paises/piden/aplace/lucha/cambio/climatico/elpepuint/20081016elpepiint_3/Tes

Esforzarse contra el cambio climático significa relanzar la economía: Poner en marcha nuevas tecnologías, generar empleo, aumentar la riqueza.

¿Qué proponen estos diez locos?

¿Qué sigamos tirando el dinero en ladrillos?

Tenemos en España un millón, un millón, de pisos invendibles. ¿Tenemos que hacer aun más pisos a crédito para llegar a tener dos millones de cadáveres inmobiliarios?

¿Qué sigamos comprando petróleo a unos multimillonarios que no nos devuelven un euro de lo que les pagamos?

¿Qué sigamos pagando por unos coches que solo hacen gastar y gastar?

Cuando Berlusconi dice que no es tiempo de “sacrificios”, ¿De que habla ese ignorante?  ¿Es sacrificio generar empleo de calidad, poner a todos los ingenieros europeos e italianos a producir riqueza, es decir, energía?

Cuando a España llegaba la plata de América, España cerró sus fábricas de paños, pues se producían más baratos en Holanda, y como había dinero…..

La miseria de España, a pesar de  "las Américas"  duró 3 siglos.

Las riquísimas ciudades italianas del medievo, Venecia, Génova, Florencia, Pisa,  y demás, se hundieron en la miseria a partir del Renacimiento, porque sus gremios de pañeros (vide Berlusconi) no podían adoptar nuevas tecnologías, ni bajar los salarios.

De la historia solo se aprende que no se aprende de la historia.

Tenemos que impulsar una renovación radical de nuestras sociedades: Hoy, ahora.

Estamos viendo que el problema no es financiero: No sirven las inyecciones de liquidez. El problema es económico y social, no financiero. ¿Es ésto tan difícil de entender?  Es claro que un anciano como Berlusconi no lo puede asimilar. Pero hay en el mundo gente joven que quizá lo entienda.  

La economía tradicional es gastarnos hoy lo de mañana y de pasado: Es claro que vivimos en la gloria. Tenemos tres veces el dinero que tendríamos si solo usásemos el que tenemos hoy.

Pero que hacemos mañana (es decir mañana, dia 17 de Octubre de 2008). ¿Seguimos cogiendo el dinero de ...., de cuando?

Porque ya debemos ir  por el siglo XXIII a base de pedir prestado al futuro.

Necesitamos relanzar la economía y para ello la única solución es olvidar la economía tradicional, que es la que nos ha traído hasta aquí y poner en marcha la nueva economía, la que, además, necesitamos para frenar el cambio climático.

¿O queremos repetir las historias de España e Italia?

7:09 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (4)