LoginRSS 2.0 Feed

domingo, 06 de julio de 2008

España ha sufrido, desde 1492, la maldición del dinero fácil que ¿cómo no? ha traído la miseria, sin ser ésto paradójico. Hacia 1600 las minas del Potosí en el Virreinato del Perú y en el de Nueva España, y las de Zacatecas en éste último, enviaban a España cantidades ingentes de plata y mas pequeñas de oro. El dinero, que no la riqueza, llegaba a España sin que los españoles lo trabajasen: Era un regalo que llevó a estos españoles a la vagancia como forma de vida, a la fiesta y la especulación, al gasto sin inversión y la deuda impagable.



Cuando se agotaron las minas, el meme ( http://es.wikipedia.org/wiki/Meme ) cultural de la vagancia sistemática estaba incorporado de manera permanente a la forma de vida española, pero entonces en medio de la miseria, en vez de en medio de la abundancia. En las sociedades miserables se generan otros dos memes: El de la tribu y el del robo/corrupción. Para sobrevivir, familias y amigos se constituyen en grupos cerrados cuyos miembros se protegen entre sí, generan hijos como forma de seguridad social, y su forma de vida es robar a otros grupos los escasos productos existentes. Por contra, en las sociedades ricas se promueve la cooperación, porque se puede originalmente perder un poquito (lo que no se pueden permitir las tribus miserables) para ganar posteriormente mucho más.

En las sociedades tribales/feudales no se puede permitir la innovación: Va directamente en contra del concepto y se poda, incluso violentamente, cuando aparece. La única forma de salir de la sociedad tribal es la revolución violenta y espontánea, no dirigida. En la transición, hace unos 30 años, pensamos algunos españoles (y ¡cómo nos equivocamos!) que España había, tras 40 años de rigidez, acabado con esos memes, que había entrado en la nueva etapa social europea. Craso error.

Tras unos años vimos, y vemos, como estos tres memes crecen rampantes en nuestro país, con los síntomas externos de las fiestas (deportivas) y los toros. Escuchando a mis alumnos, observo cómo sus metas laborales son hacer oposiciones para trabajar lo mínimo posible y reducir el riesgo laboral a cero. La ministra Garmendia quiere promover la movilidad en la Universidad, pero sus colegas socialistas funcionarizaron a todo el profesorado universitario hace 20 años. El ideal de un español (se muestra a la familia Rajoy como la cima del éxito) es ser notario o registrador, dos clases parásitas de la sociedad. Los grupos cerrados, comunidades autónomas por ejemplo, promueven sus lenguajes privados, como las hablas secretas de Rinconete y Cortadillo. La corrupción es rampante: carreteras, la costa española, etc. etc. ( http://www.elmundo.es/elmundo/ecologia.html , http://www.elmundo.es/albumes/2008/07/02/greenpeace_costa_ladrillo/) .

Así como con el problema del cambio climático pienso que hay solución, porque la solución es esencialmente técnica ( a pesar de que hay personas que indican que la energía solar cuesta energía y que el balance no es claro que sea positivo) desde el punto de vista del ahorro energético y las energías renovables, es difícil pensar en una solución moderna para un sistema tribal antiguo como el español. Cuando se cierre la mina del turismo, de la riqueza que llega anualmente como los galeones de Indias a Cádiz, una riqueza que no se ha trabajado aquí, la sociedad revertirá con más fuerza aún, si aún cabe, hacia los esquemas tribales. Las magníficas empresas españolas que innovan se verán cada vez más forzadas a la emigración, como ocurrió también en la España de los siglos XVII al XX.

Soy optimista respecto al cambio climático. No lo soy respecto a los memes culturales. Un gen es un programa codificado químicamente que tiene un éxito fabuloso en autoperpetuarse. Un meme es un programa codificado culturalmente que tiene un éxito fabuloso en autoperpetuarse. Los “progres” en España son incapaces de darse cuenta de hasta que punto los memes españoles los están utilizando para perpetuarse. Faltos de reflexión, siguen la línea marcada por aquellos, reproduciendo los mismos males que querrían eliminar.

Pero a pesar de todo, a pesar de ser aun más difícil que el cambio climático, se puede cambiar. Podemos intentarlo.

¿Lo hacemos?


10:50 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (14)

Los economistas que controlan nuestras vidas a través de “euribors”, “rates”, y PIBs nos hablan constantemente del “coste” de las cosas.



Rebuscando por decenas de libros de texto, enciclopedias y diccionarios uno se queda siempre con un mal sabor de boca, porque no existe una definición válida de “coste”:

coste

  1. m. Gasto que se hace para la obtención de una cosa o servicio:

Se denomina coste o costo al montante económico que representa la fabricación de cualquier componente o producto, o la prestación de cualquier servicio.

Cuando se habla de coste nunca se indica para quien es el coste. Parece deducirse, por el contexto, que coste se refiere a coste para el que fabrica o compra una cosa o servicio. Ese coste para una persona, empresa o institución es, al mismo tiempo, beneficio para otras de éstas.

Ahora bien, las personas, empresas o instituciones no pueden funcionar aisladas, como no tiene sentido el teléfono en una isla desierta con un único Robinson que la habite. La sociedad y la economía de una sociedad solo se entiende como relaciones múltiples entre un número elevado de interactuantes, que en la jerga actual se denominan agentes.

Un problema de la economía tradicional es que implica solo dos agentes racionales, de manera que los costes acaban en costes, sin mucho más. Pero en una teoría económica moderna el número de agentes, semirracionales, es indeterminado pero siempre superior a dos, y generalmente del orden de millones. En esta nueva teoría económica el coste, siendo lo que uno paga paga conseguir algo, es lo que otro recibe para proporcionar ese algo. Puesto que esto que el resto de los agentes reciben acaba volviendo al que lo ha pagado, el concepto de coste se difumina y acaba por desaparecer.

Un ejemplo: Si yo soy profesor, necesito que alguien me pague. Cuando compro un coche tengo un coste por comprarlo, pero el dinero que le pago al tendero de coches éste se lo da al panadero, y este al sastre que se lo da (siempre costes) al mecánico, etc. etc., de forma que al final el dinero que he pagado sirve para pagar mi sueldo. ¿Es coste lo que pago por el coche o es finalmente beneficio para mi? Si yo no tuviese costes no conseguiría tener beneficios. Por lo tanto la diferencia entre coste y beneficio desaparece y necesitamos otras expresiones, otro lenguaje para entender los problemas con los que nos enfrentamos.

Al final de todos estos flujos de dinero o de riqueza, lo que precisamos, como con cualquier flujo de cualquier fluido que no sea helio a -270ºC, es energía para compensar la disipación, el rozamiento. En la sociedad, disipación y rozamiento se traducen en guerras y fiestas, en empleo de dinero que se quema, que no produce mas riqueza. Por tanto necesitamos extraer energía para mantener el flujo. En el planeta Tierra esta energía, salvo una minúscula cantidad que puede producir el uranio, es la que viene del Sol: Durante casi toda la historia de la Tierra la única posibilidad de capturar esta energía ha sido la fotosíntesis, con un rendimiento muy bajo, suficiente para una vida exhuberante, pero muy escaso para una población de 7.000 millones de personas empleando riqueza como la que emplea hoy la sociedad occidental.

Por tanto, si consideramos que el esfuerzo para detener el cambio climático en niveles molestos pero que garanticen la supervivencia pasa por cambiar de fuente de energía, de la fotosíntesis pasada y almacenada en forma de carbono a una captura actual de la energía solar, no podemos hablar de coste, porque éste se refiere exclusivamente al flujo y también es beneficio, sino que realmente estamos hablando de aumentar nuestra disponibilidad de energía, de trabajar la fuente de riqueza y no los flujos de la misma. Es decir, de aumentar, no el coste de uno que es beneficio de otro, sino el beneficio general de todos los mimebros de la sociedad, el único beneficio real que es la disponibilidad de energía.

Cambiemos pues el lenguaje y dejemos de hablar de costes para hablar de lo que necesitamos: Capturar energía.

6:04 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (1)