Recibo un e-mail de uno de los lectores: "Las ciudades extensas son imposibles. Tenemos que concentrar a los habitantes del planeta en torres verticales y condenarlos a no ver jamás el suelo, oir un pájaro o ver una ardilla"
"La viruela es inerradicable. La población humana tendrá que vivir siempre con ella"
"¿Indias? ¿Un viaje a las Indias? ¡ Imposible !
"¿Qué el ser humano viaje al espacio? ¡ Tonterías !"
"¿Telares movidos por el vapor? ¿Y los trabajadores? Entrarán en la miseria. No se puede hacer"
La historia del mundo ha estado siempre llena de "Eso no se puede hacer. Tenemos que aceptar la imposibilidad" (disfrada de 'realidad').
Pero si se podía hacer.