Enviado el miércoles, 25 de junio de 2008 15:00
Realmente a pesar de
saber integrar ecuaciones diferenciales no lineales, y cosas
similares, estoy empezando a pensar que muy listo no debo de ser.
Cada vez que hablo del coste, del gasto, de estas cosas, me responden
cosas que no entiendo.
Hoy, por ejemplo, se ha
planteado, en un curso de verano, el problema de las depuradoras de
aguas residuales, en los pueblos sin ellas que huelen bastante mal.
La respuesta desde la mesa ha sido ”Son muy caras. Si se dedican
rcursos a cosas caras, las empresas se van a China”. Aquí es
donde no entiendo nada. Supongamos que se van a China. Dan trabajo a
trabajadores chinos. Éstos, que antes no podían
comprarnos nuestros productos, ahora trabajan y tienen dinero, y
compran productos de otros países que acaban comprando los
nuestros. Hemos aumentado la base de compradores, y por tanto hemos
aumentado nuestra riqueza, sobre todo en productos de mayor valor
añadido que los que se fueron a fabricarse a China.
¿Donde está
el problema?
En la economía
solo entra riqueza desde el Sol, desde la fuente básica de
energía. El resto es flujo. Lo que yo le doy a un chino, acaba
volviendo a mí. Visto eso, lo mejor es hacer esas
transferencias más rápidamente. Los productos baratos,
que se fabriquen en China. Tenemos un millón de estudiantes
universitarios matriculados en la universidades, desde hace muchos
años. Eso quiere decir que hoy debe de haber en España
al menos cinco millones de licenciados/ingenieros, profesionales de
alta formación. Si los chinos hacen los trabajos más
sencillos, nosotros podemos hacer los más complicados, de
mayor valor añadido. Y todos contentos. ¿O nos tenemos
que rasgar las vestiduras porque los productos baratos se hagan en
China? ¿No podemos hacer aquí los caros?
¿Que tenemos que
competir, por ejemplo, con Alemania? Pues compitamos. Sabemos lo
mismo que ellos. ¿Por qué achantarnos?
Cada día entiendo
menos de algunas cosas.