LoginRSS 2.0 Feed

martes, 17 de junio de 2008

Aparece hoy en los periódicos que el ministerio de ciencia reconoce un cierto fracasillo en relacion con Bolonia: Es decir con el intento de homogeneización de las eneseñanzas universitarias europeas a lo largo y ancho de Europa.


Bolonia, Medio Ambiente y el Ministerio de Ciencia


Esta homogeneización afecta al problema del Medioambiente pues, ¿qué vamos a enseñar a nuestros titulados en Ciencias Ambientales? y sobre todo, ¿Cómo lo vamos a enseñar?

Una queja del Ministerio es la "baja movilidad del profesorado universitario". Es asombroso que se achaquen problemas a esa baja movilidad ¡del profesorado universitario! ¿Cual es la disponibilidad para cambiarse de ciudad de los trabajadores españoles? El problema grave es que normalmente en las familias trabajan los dos elementos de la pareja. Cambiarse de ciudad significa buscar trabajo para dos personas, no para una. Adicionalmente el mercado de compra-venta de viviendas es viscoso y caro.

¿Cómo se puede pedir agilidad a los trabajadores españoles, y a un grupo de ellos, los profesores universitarios?

Pero además, ¿qué significa "movilidad"? Si un profesor ha montado, tras diez años de esfuerzo, un grupo de trabajo en genética vegetal con 12 personas, ¿garantiza el ministerio la movilidad del equipo humano, las máquinas de laboratorio y finalmente la familia del profesor? ¿O es que para el ministerio es posible que un profesor se cambie de universidad para comenzar tras diez años de nuevo con el esfuerzo de formación de otro grupo?

El problema de la enseñanza no es la "movilidad" de los profesores. Hay un problema básico y es saber que se espera de la enseñanza universitaria. ¿Que deben hacer los titulados universitarios con los conocimientos recibidos? Y ¿Cómo se equiparan los objetivos de acción de titulados tan dispares como fisioterapeutas, especialistas en deporte, físicos teóricos y neurólogos, por no hablar de los ambientalistas?

Si lo que se espera, como parece razonable esperar, es que los titulados universitarios dirijan equipos de trabajo, aporten ideas innovadoras, creen empresas capaces de afrontar problemas nuevos cada día, encuentren nuevas curas a las enfermedades, resuelvan los acuciantes problemas del medio ambiente con soluciones novedosas, entoces ni los planes de estudio anteriores ni los recien propuestos y aprobados sirven para ello. Los nuevos planes de estudio "a la Bolognesa" son los adecuados a un trabajo de enfermero, de masajista, de entrenador deportivo. Pero no estimulan la capacidad de innovación en los jóvenes, porque no son planes de enseñanza metodológica y crítica, sino embotellamiento de conocimientos descoordinados entre si e inconexos que quedan obsoletos en el mismo momento en que la alumna deja la universidad.

Bolonia es el reconocimiento de hecho de algo que se viene sintiendo como una enfermedad molesta para la que los médicos no aciertan a establecer el diagnóstico: El hecho de que las llamadas universidades del siglo XXI ya no lo son: Son colegios de segunda enseñanza, escuelas de formación profesional, instituciones que imparten, no ciencia, no preparación para la innovación, no capacidad de dirección de equipos, no capacidad de crítica y nuevas ideas, sino conocimientos embotellados para que los titulados tengan guias fijas para cumplir labores rutinarias.

Si se acepta que la enseñanza " a la Bolognesa" es el nuevo bachillerato del siglo XXI, entonces no hacen falta debates ni discusiones: El hecho es claro, y los titulados en "Ciencias Ambientales" tendrán la formación adecuada para trabajar de guardas forestales, asesores municipales y garantes de desastres ecológicos, pero nunca serán capaces de enfrentarse a los problemas radicalmente nuevos que surgen todos los días en nuestro campo: No habran sido formados para ello.


16:15 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (3)

¿Qué es la sociedad tribal?  Acerquémonos una tarde a la jaula de los papiones en cualquier zoológico. ¿Qué vemos? Hay un macho dominante  rodeado de hembras que le hacen la pelota para conseguir regalos. Hay machos beta que le miran con envidia y que le destronarán en cuanto pierda fuerza. Y hay machos y hembras gamma contentos con su papel de subordinados.


En una sociedad tribal el interés es mirar lo que hacen los demás, y trabajar para superarlos. En una sociedad tribal el trabajo no sirve para crear, sino para ascender en el rango de dominación. En una sociedad tribal se hacen empresas no para fabricar los mejores productos y servicios, sino para ganar un dinero que ayude en esa lucha social entre machos dominantes y hembras aduladoras.

En la sociedad científica (tecnológica, moderna, ....) las empresas se crean para conseguir productos, para generar servicios, para hacer cosas independientemente del resultado social. El interés no es el poder, la competición por tener más que los demás, coches más grandes, casas más bellas, para epatar a los colegas, o conquistar mas hembras/machos. No. Se trata de crear independientemente de las relaciones sociales.

Las sociedades tribales eran las existentes en la Tierra hasta mediados del siglo XIX. Eran el resultado de la miseria. En una sociedad científica los ciudadanos pueden vivir bien haciendo productos  que mejoren la vida, independientemente de la escala social: El teléfono móvil, (aunque para muy pocos sea una maldición) es una inmensa mejora de la calidad de vida: Y lo es para todos. En una sociedad miserable solo se mejora de vida subiendo en la escala social, adulando al jefe o combatiendo, contra él y contra los otros miembros de la tribu.

Los miembros de la sociedad de España, durante tres siglos, y hoy de las sociedades del Islam, hundidos en la miseria, mantienen el esquema tribal: Es un esquema que funciona en esa miseria, porque protege a los que no son capaces de sobrevivir por si solos.

Pero en las sociedades científicas sus miembros pueden sobrevivir, y vivir bien, sin el apoyo de la tribu. El esquema es sencillo: en la abundancia pueden sobrevivir tanto el cazador hábil como el menos apto. En la miseria el débil puede reclamar migajas al buen cazador.

La resistencia de las sociedades miserables a aceptar una forma de vida distinta de la tribal deriva de la idea de la teoría económica ortodoxa que solo quiere repartir la miseria. La teoría heterodoxa busca no como repartir la miseria, sino como crear riqueza.

Durante la Edad Media europea, el reino del feudalismo, la quintaesencia de la tribalidad, estaba muy mal visto que el pueblo se hiciera rico. La riqueza era para los señores (los machos super alfa de la tribu). En España el feudalismo empezó a desaparecer hasta el momento en que habiamos  dilapidado la fortuna americana y entramos de nuevo en la miseria: Entonces volvió la cultura de la tribu, de la cual aun no hemos salido, a pesar de la riqueza actual. Las culturas de la miseria, las culturas tribales, sobre todo si se basan en códigos espirituales, son muy difíciles de eliminar. Se necesitan varias generaciones de abundancia, al menos 150 años de la misma para rechazaarlas.

Estamos hoy en las puertas de un conflicto cultural tremendo, entre las dos culturas: Científica y de las tribus.

¿Cual de las dos elegimos?

7:06 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (4)