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jueves, 21 de febrero de 2008

Venía yo el otro día de una reunión científica y empecé a escuchar la radio. Hablaban de los problemas monetarios de los Ayuntamientos al disminuir la demanda de suelo.

Me quedé horrorizado por lo que oía. Las preguntas del moderador (era Radio Nacional, a las 9:30 de la noche) eran que "¿Qué podían hacer los ayuntamientos si recibían menos dinero"?

La respuesta de cada oyennte habría sido, naturalmente, "Dispendiar menos". Pues bien, ni al moderador ni a los gestores municipales que hablaban en la radio se les ocurria la respuesta racional. Todo eran búsquedas de nuevas fuentes de cobro a los ciudadanos, impuestos por pasear, por respirar, ... , en vez de la aceptación de la no necesidad de gastar. No sé en otros ayuntamientos, pero el de Madrid gasta sin freno en obras faraónicas que no sirven para nada. Ejemplo: Cabalgatas de Reyes, e iluminaciones navideñas. Ejemplo, los túneles del Manzanares: Cuando no hay tráfico funcionan igual (peor porque en ellos hay que ir a 70 km/h en vez de como antes, a 90 km/h) que antes, y a las horas punta están exacxtamente igual de atascados que hace años cuando no existían.

Pero en el interim las empresas constructoras se han llevado un pellizco de los dineros de los madrileños.

Un ayuntamiento NO está para extraer dinero de sus ciudadanos y gastarlo. La extracción y el gasto deberían ser los menores posibles, y siempre de acuerdo con un sistema absolutamente democrático, en el cual todos los impuestos fueran debatidos en público. Hoy  la fijación del monte del impuesto es prerrogativa del alcalde, de la que no tiene que dar cuenta a nadie.

Hace un año los gestores municipales madrileños  subieron arbitrariamente un 500% la tasa de entrada de garajes. Habiendo hecho la correspondiente reclamación, incluso al defensor del pueblo, se nos comunica que esa subida estaba bien hecha, por la razón básica de que al meter el coche en nuestros garajes, hacemos un mal a la comunidad que debemos pagar.

!Bravo!

Es la idea dcimonónica, o aun más antígua, de que el dominio público se puede utilizar como privado. Calles y aceras son tan mías como del resto de los madrileños. Pero yo meto mi coche en un garaje que me cuesta dinero, y elimino un obstáculo de la circulación, y tengo que ver como miles de coches aparcan en los bordes del dominio público que son las calles, en un estacioamiento que para ellos es privado, aparcando sin pagar un duro cuando yo tengo que pagar por ello.

Parte de los problemas de la circulación en Madrid es que para vivir hay que comprar, y para comprar una barra de pan o una aspirina no es de recibo aparcar a un cuarto de hora de la panadería o de la farmaca para comprar el objeto en medio minuto. Pero o se aparca en doble fila, porque delante de la panadería hay un coche de un señor que utiliza un espacio público como aparcamiento privado, o no se compra el pan. Las calles de Madrid se hacen así de un carril, o de medio, porque los señores privados utilizan el espacio público para sus necesidades privadas.

Pero los gestores municipales, que no se deben a sus ciudadanos, sino a sus partidos, nos cobran a los que quitamos los coches de los dominios públicos.

Es la dictadura de los gestores municipales.


12:33 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (7)

Ha habido una serie de comentarios a mi primer post sobre si nos interesan las nucleares.

Son curiosos, porque indican el miedo a la innovación reinante entre una buena parte de la sociedad española.

Alla por 1600 España era el país mas rico del mundo. Pero dedicó la riqueza de que disponía  a mantener las tradiciones absurdas de la era medieval. Dejando aparte la innovación que suponía una nueva manera de ver la religión,  dedicó el dinero a tratar de mantener  una provincia que le aportaba mucho menos que las Americas. Por conservar Flandes perdimos la riqueza americana.  Pero había que mantener Flandes. Era lo tradicional. Como ahora mantener la gasolina, o las nucleares.   Mantuvimos también la estructura gremial, el negocio de la lana que deforestó España, y rechazamos de plano la física de Newton.

Las medidas que se proponen hoy para combatir el cambio climático son más de lo mismo: Hagamos lo que ya hicimos en 1970: Nucleares. O sigamos utilizando el carbono, pero enterremos el CO2.  Sigamos emperrándonos en el error en vez de abrazar de lleno el mundo moderno, la maravilla de la energía limpia y sin límites, un nuevo concepto de ciudad, de vida empresarial, las telecomunicaciones.

Sigamos, como en aquella España del siglo XVII, emperrados en mantener la tradición.

Y de nuevo: ¿Que gano yo, qué gana cada ciudadano individual con una central nuclear? ¿Qué gano yo conque se entierre el CO2 en un pozo?  Y sin embargo ganaría muchísimo si pudiese generar mi propia energía y vender el excedente.  Ganaría yo, no el banco X que hiciera la central nuclear. O la empresa que se dedicara a enterrar CO2. ¿Riqueza para todos, o para unas pocas empresas que genera una cantidad pequeñísima de puestos de trabajo?

¿Que ganamos cada uno con las centrales nucleares?

12:12 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (25)

Ayer estuve hablando con una periodista de la television local de Guadalajara.

Estaba haciendo un reportaje sobre el agua y el cambio climático, y le habian diho que para combatir el cambio climático lo mejor eran las nucleares, que dan nergía sin emitir CO2.

Aparte de que las nucleares del tipo más común precisan agua para la refrigeración, y dejando de lado la cuestión de los accidentes y el pago de su seguro, dejando también de lado la cuestión de los residuos, la pregunta base es:

¿A mi, como ciudadano, que me aportan las nucleares?

Si yo pongo energía solar térmica en mi casa, me ahorro el coste de la electricidad que uso para calentar el agua. Si pongo placas fotovoltaicas, vendo la electricidad y gano dinero.

¿Qué gano con la electricidad de origen nuclear?  NADA. Solo que pago por esa electricidad.

Es una cuestión de coste-beneficio. El negocio nuclear es un gran negocio para las grandes compañías, que venden la energía. Pero ¿qué ganamos los ciudadanos con ese negocio? Solo pagar la electricidad y hacer ricos a otros. Es lo mismo que ocurre con el petróleo, o con el gas natural, esos dos "motores" de ls prosperidad. ¿Ganamos cada uno de nosotros con esos productos? Mirémonos el bolsillo cada vez que nos acercamos a la gasolinera. ¿Quien gana? Repsol, Gas Natural, los jeques árabes, el Chavez de Venezuela. Nosotros solo perdemos con la gasolina, como no ganamos con las nucleares.

La energía solar es nuestra, es de cada uno. Debemos exigir que los gobiernos la instalen, la abaraten, nos ayuden a ponerla. Eso o seguir engordando los bolsillos de los ya inmensamente opulentos.

2:15 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (18)