Enviado el lunes, 18 de febrero de 2008 2:19
Ayer, domingo, a las 19:00, unos chiquillos empezaron a jugar en la calle de todos con unas motillos que levantan un palmo del suelo. Hacen un ruido de unos 100 dB, y no queman el aceite de lubricación que llevan en la gasolina, de manera que el aire a su alrededor es esencialmente aceite vaporizado.
No sirve de nada llamar a la policía, puesto que para cuando ésta llega
con sonómetros (¿media hora?) a los chiquillos se les ha acabado el
combustible, o se llevan las motos a casa al verlos venir.
No entienden esos chiquillos, y sus padres, que el ruido es la misma
agresión física que un puñetazo en la cara. Éste se considera agresión,
pero un puñetazo real en los tímpanos no se considera ofensa, siendo
sin embargo mas dañino y duradero.
¿A quien protestar? El sistema parlamentario o de ayuntamientos que
tenemos no considera que los diputados a cortes, o a los ayuntamientos,
sean representantes nuestros: Son solo representantes de los partidos a
que pertenecen.
Tenemos que vivir con agresiones físicas permanentes por la razón de
que los padres de la patria no sabían que el ruido es una tal agresión,
y porque, en nuestro sistema "democrático" no tenemos ningún
representante nuestro en los gremios que nos gobiernan.