Cuando se quiere rebatir un argumento con el cual uno no está de acuerdo hay, al menos, dos formas de hacerlo.
Se pueden dar argumentos de peso, o se puede tratar de descalificar a aquel con quien no se está de acuerdo. Si a las doce del mediodía una persona dice que es de noche, puedo ofrecer argumentos objetivos para demostrar que es de día, o puedo decir que esa persona es tonta de remate.
Pienso que en los debates se debe mantener un esquema de argmentos objetivos, o tan objetivos como que no lleguen a las descalficaciones personales, a los insultos o las caricaturas.
Es infinitamente mejor