El comité del Nobel de la Paz ha elegido a Al Gore y al IPCC como
receptores del Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para
hacer entender a la población humana que el resto de sus preocupaciones
palidece frente al problema del cambio climático.
Si no detenemos el calentamiento global el resto de las acciones
humanas carecerán de significado en un mundo inhabitable para nuestra
especie.
Sin embargo, un juez ingles, sin preparación científica alguna, y
despreciando la evidencia, dictamina que la película de Gore contiene 9
errores, que no se molesta en analizar con pruebas en la mano, sino que
califica de tales basándose en el "consenso científico".
Gore puede hablar claro y alto, porque no depende de nadie. El IPCC,
co-receptor del nobel con Gore, es sin embargo un organismo
semi-independiente: Es independiente duarante 4 años de trabajo, pero
sus conclusiones se diluyen la noche antes de ser publicadas, debido,
generalmente, a las presiones de EEUU, con Canadá y Australia haciendo
de comparsas.
El consenso está muy bien cuando se trata de suavizar peleas que pueden
llevar a violencia. Pero imaginemos un grupo de personas ante una
bifurcación de un camino. Una de ellas es un guía experimentado, el
resto son habitantes de ciudades sin el menor conocimiento de la
naturaleza. Una de las ramas de la bifurcación lleva a una hostería
rural con camas y alimentos. La otra lleva a un precipicio de 1000
metros de caida. Una vez elegida una de las bifurcaciones los
caminantes no pueden dar la vuelta. ¿Elegiran los caminantes el
consenso de entre todos ellos, o la opinión del guía experto?
El consenso científico en la era de Kepler era que el Sol daba vueltas
entorno a la Tierra. El consenso científico en la era de Einstein era
que existía el éter. Los consensos no tienen mas valor que el que he
mencionado antes: Como herramienta para limitar la violencia, pero no
son válidos en la ciencia. En la ciencia solo sirven los datos medidos
y las teorías comprobadas en los laboratorios.
El cambio climático es una realidad, a pesar de las locuras de gentes
como el panfletista Campos, o de las diatribas de Jimenez Losantos.
Cuanquier estudiante de física entiende, sin demasiada reflexión, que
mientras siga subiendo la concentración de CO2 en la atmósfera deberá
subir la temperatura en la misma. Todo lo demás es poner los
puntos sobre las ies y los palos cruzados a las tes.
No hay nada más dificil para las personas que aceptar la realidad. Sin
embargo, aceptándola, se pueden poner en marcha las medidas adecuadas
para disminuir los daños que esa realidad provoca. La realidad es que
hay que trabajar para vivir. Cuando un muchacho, que ha hecho el vago
durante toda su juventud, se da cuenta de esta realidad, es ya tarde
para volver atrás y recuperar los años perdidos de su vida. Vale la
pena aceptar la realidad, y es espantoso vivir en los mundos virrtuales
de nuestros jóvenes, de nuestros políticos y de panfletarios que hablan
sin conocimiento de causa.
Debemos estar alegres por este premio nobel.