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viernes, 12 de octubre de 2007

El comité del Nobel de la Paz ha elegido a Al Gore y al IPCC como receptores del Premio Nobel de la Paz  por sus esfuerzos para hacer entender a la población humana que el resto de sus preocupaciones palidece frente al problema del cambio climático.

Si no detenemos el calentamiento global el resto de las acciones humanas carecerán de significado en un mundo inhabitable para nuestra especie.

Sin embargo, un juez ingles, sin preparación científica alguna, y despreciando la evidencia, dictamina que la película de Gore contiene 9 errores, que no se molesta en analizar con pruebas en la mano, sino que califica de tales basándose en el "consenso científico".

Gore puede hablar claro y alto, porque no depende de nadie. El IPCC, co-receptor del nobel con Gore, es sin embargo un organismo semi-independiente: Es independiente duarante 4 años de trabajo, pero sus conclusiones se diluyen la noche antes de ser publicadas, debido, generalmente, a las presiones de EEUU, con Canadá y Australia haciendo de comparsas.

El consenso está muy bien cuando se trata de suavizar peleas que pueden llevar a violencia. Pero imaginemos un grupo de personas  ante una bifurcación de un camino. Una de ellas es un guía experimentado, el resto son habitantes de ciudades sin el menor conocimiento de la naturaleza. Una de las ramas de la bifurcación lleva a una hostería rural con camas y alimentos. La otra lleva a un precipicio de 1000 metros de caida. Una vez elegida una de las bifurcaciones los caminantes no pueden dar la vuelta.  ¿Elegiran los caminantes el consenso de entre todos ellos, o la opinión del guía experto?

El consenso científico en la era de Kepler era que el Sol daba vueltas entorno a la Tierra. El consenso científico en la era de Einstein era que existía el éter. Los consensos no tienen mas valor que el que he mencionado antes: Como herramienta para limitar la violencia, pero no son válidos en la ciencia. En la ciencia solo sirven los datos medidos y las teorías comprobadas en los laboratorios.

El cambio climático es una realidad, a pesar de las locuras de gentes como el panfletista Campos, o de las diatribas de Jimenez Losantos. Cuanquier estudiante de física entiende, sin demasiada reflexión, que mientras siga subiendo la concentración de CO2 en la atmósfera deberá subir la temperatura en la misma.  Todo lo demás es poner los puntos sobre las ies y los palos cruzados a las tes.

No hay nada más dificil para las personas que aceptar la realidad. Sin embargo, aceptándola, se pueden poner en marcha las medidas adecuadas para disminuir los daños que esa realidad provoca. La realidad es que hay que trabajar para vivir. Cuando un muchacho, que ha hecho el vago durante toda su juventud, se da cuenta de esta realidad, es ya tarde para volver atrás y recuperar los años perdidos de su vida. Vale la pena aceptar la realidad, y es espantoso vivir en los mundos virrtuales de nuestros jóvenes, de nuestros políticos y de panfletarios que hablan sin conocimiento de causa.

Debemos estar alegres por este premio nobel.

10:18 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (104)