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martes, 21 de agosto de 2007

Me escriben algunos lectores que parece que no me entero de ésto del cambio climático.

En Alaska algunos glaciares han crecido estos dos últimos años:

http://www.sitnews.us/0607news/062707/062707_ak_science.html

Según algunos de los lectores de este blog, el que en un punto del globo, y en un año concreto, la temperatura disminuya, el que en su pueblo (del hemisferio norte)  haya nevado en Mayo, o que en España hayamos tenido un verano de temperaturas suaves en el 2007, es un signo inequívoco de que el calentamiento global es un mito, y de lo tremendamente equivocados que estamos los que escribimos sobre el clima.

De la misma manera estas personas pensarían que un estudiante que tiene una nota media de 3, pero que en una asignatura ha sacado un 8, no puede tener el curso suspenso.

El clima es la secuencia estadística de temperaturas y otras variables meteorológicas, en sus  medias globales, a lo largo de muchos años.  Si la tendencia para 20.000 glaciares de Alaska a lo largo de 50 años es de disminuir su extensión en media, no  significa nada que  en un año dos glaciares, o 10 glaciares, aumenten su extensión. Si la tendencia de los veranos en España es ser cada vez más calientes, no significa nada que uno de esos veranos las temperaturas sean más frías. Si en los próximos 10 veranos las temperaturas en Sevilla no alcanzan nunca los 39ºC empezaremos a pensar que las temperaturas de Sevilla no están subiendo. Si esto ocurre en 200 estaciones meteorológicas de España (con sus temperaturas correspondientes), pensaremos lo mismo para España, y si ocurre en las 40.000 estaciones meteorológicas del globo, nos empezaremos a preguntar si estábamos equivocados al pensar en el calentamiento global.

Los fenómenos puntuales tienen muy poco qu ver con las medias, con las desviaciones estandar, y con las funciones de distribución de probabilidad de los fenómenos.

En media nadie se encuentra en la calle un billete de 500 euros todos los días. Uno de los inteligentes lectores de estos blogs tiene la suerte de encontrar un día un billete de éstos, en una calle que no lleva a su casa, pero que está cerca de ella. Al ser inteligente decide que el resto de sus días, cuando vuelva a casa, pasará por esa calle, aunque tenga que dar un rodeo, pues una vez ocurrió que allí encontró un billete de 500 euros.

En cuanto a otros lectores, que se maravillan de la cantidad de dinero que se gasta en cambio climático, sería conveniente que investigaran la cantidad de dinero que se ha gastado en Europa en los aceleradores de partículas del CERN, en las investigaciones de fusión nuclear de Culhan y Cadarache  (3.000 millones de euros al año, durante 40 años en Culham), y en los observatorios astrofísicos del mundo.  ¿Cuanto dinero nos gastamos los españoles en la televisión estatal? (400 millones de euros en el 2007). ¿Cuanto dinero nos gastamos los españoles en los salarios y prebendas (billetes de avión, secretarias, etc.) de los parlamentarios? (Unos 100 millones de euros).

En cuanto a que el informe Stern sugiere que para combatir el cambio climático hay que "gastar"  billones (españoles) de euros, lo único que dice el informe Stern es que hay que cambiar de objetivo las inversiones, y que si vamos a invertir  billones de euros en unas cosas, podemos exactamente igual y con el mismo beneficio para empresas y trabajadores, invertir  esos billones de euros en estrategias alternativas. Es una sutil diferencia entre gastar e invertir: Si tomo una comida por la que pago 60 euros he gastado 50 de esos euros, pues las calorías que he ingerido las podía haber ingerido por 10 euros. Si invierto esos 50 euros en un buen libro,  o en un buen fondo de inversión, probablemente recuperaré mis 50 euros y algo más al cabo de un cierto tiempo. El gasto suele referirse a la satisfacción de un deseo actual, la inversión, a garantizar la satisfacción de otros deseos a lo largo del tiempo.

En cuanto al lenguaje apocalíptico de los que escriben sobre el clima, es conveniente leer el lenguaje apocalíptico de los arbitristas españoles, profetas del desastre del siglo XVII que,  curiosamente, acertaron en su diagnóstico de la política de gasto, y de la falta de inversión española mientras llegaba dinero fácil de las minas de plata americanas.

Para hacer algún comentario sobre este blog, entrar en  http://not-clima.net

18:36 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (7)