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martes, 01 de mayo de 2007

Tengo enormes problemas para convencer a mis co-personas de la realidad. De la realidad del cambio climático o de la realidad de las fórmulas de la física.

Hago física por amor a la belleza. Hoy, al volver de una comida con unos amigos, venía mirando las nubes. Había nubes bajas de desarrollo vertical, cúmulos de buen tiempo, y encima de ellas, a unos 8.000 metros, cirros con ondulaciones que denotaban una circulación rápida del aire a esa altura en forma de ondas. La armonía entre los dos movimientos, el aire ascendente a nivel de superficie y las olas del aire bien arriba, era de una belleza espectacular, similar a la de una partita para violín de Bach, por ejemplo.


Pero me cuesta trabajo convencer a los demás de esa belleza.


La realidad es dura. La belleza de la realidad deriva en parte de su dificultad. Una canción pop es, por definición, facilona: Un ritmo 2x4 sin cambios, machacón, simple. Una duración limitada a unos 3 minutos. Una melodía sin problemas y una armonía generalmente inexistente. Las músicas de Bach, de Haendel, de Wagner, de Mahler, son complejas, con ritmos constantemente cambiantes, con voces entrecruzadas, con melodías que se desarrollan en el tiempo, con armonías exquisitas. La belleza de la naturaleza, y de las ecuaciones que la describen, es dura, pero inmensa.


Es difícil hablar de la realidad. Es muchísimo más fácil contar cuentos, despertar ilusiones. El ser humano teme la muerte. ¡Qué fácil es atraer su atención prometiendo la vida eterna! El ser humano odia la pobreza. ¡Qué fácil es decirle: Yo te haré rico!


Lo verdaderamente difícil es decir al ser humano: “La muerte es real, pero el resultado de tu trabajo, en el único mundo que existe, es casi eterno”. Lo difícil es decir al ser humano: “Yo no te haré rico, pero con tu trabajo, duro, podrás hacerte rico tu”.


El mensaje del cambio climático es rechazado. Exige reconocer la realidad. Exige ponerse a trabajar duro.


No hay paraísos, pero hoy somos ricos. Podemos seguir siéndolo o podemos volver a la miseria. Podemos creer en la ilusión o podemos trabajar la realidad.


¿Qué hacemos?

21:18 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (17)

Con frecuencia se confunde la meteorología con el clima. La riqueza de los españoles en general, y es posible que la de cada uno de nosotros en particular, ha aumentado a lo largo del tiempo, pero a lo largo de ese tiempo unos meses somos mas ricos y otros tenemos problemas para llegar a fin de mes. Si estamos en uno de esos meses con problemas, ¿afirmamos que vamos camino de la pobreza? Es preciso mirar las cosas con una perspectiva de años, décadas y siglos.

La temperatura del planeta está subiendo, la temperatura de España ha subido alrededor de 1ºC con una desviación de mas/menos 0.2ºC a lo largo de los últimos 58 años. Pero en unos puntos de España la temperatura ha bajado a lo largo de esos 58 años, en otros, evidentemente, ha subido bastante más de ese grado centígrado. Unos años nieva en Mayo y otros no hay nieve desde Febrero.


Un estudiante, Luis, puede tener una media de 4 con las siguientes notas: 3,4,5.


Otra, Ana, puede tener media de 6 con 2, 6 y 10.


Deberíamos, pues, decir, que no es posible que Ana sea mejor que Luis, porque ha sacado un 2. Pero Ana aprueba y no lo hace Luis.


La realidad es que, en media, la temperatura sube, los glaciares desaparecen (animo a los lectores de este blog a subir a Monte Perdido este verano) y España se desertiza en medio de inundaciones.


Miremos las cosas con perspectiva, no seamos políticos condenados a una miopía que les impide ver a mas de 4 años de distancia.


¿Aceptamos la realidad?

21:15 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (6)

Estos días ha llovido un poquito en Madrid. Los nuevos túneles de Gallardón se han inundado: No había desagües previstos para esas lluvias. En una universidad pública se han cambiado las redes de ordenadores. Cuando se quiso hacer telnet a uno de ellos desde otro país la nueva red rechazó la conexión. Los diseñadores de la nueva red ¡No habían pensado que los ordenadores son un conjunto interconectado! Se diseñan grandes autovías que colapsan cada día a las horas punta, porque ¡No se consideró, a la hora de su diseño, que las autovías solo sirven para llevar gente de un sitio a otro, y no se pensó en la entrada a los sitios!




En este país (y en los demás, pero los casos que vivimos son los del nuestro) cada persona, cada ingeniero, es una isla, un ente aislado del resto de sus co-personas, un ser que diseña según solo lo que ella o él han estudiado, sin pensar que el mundo es un conjunto acoplado, un ente armónico en el que cada parte esta conectada con todas las demás.


El MEC de nuestro país quiere “animar” a los alumnos a que sigan estudiando, vía el desprecio a las notas de los exámenes, acortar las carreras (a 3 años) para la mayor felicidad de los estudiantes. El Estado se erige así como un dispensador de felicidad, en vez de un garante del éxito. Con alumnos suspendidos y carreras de 3 años, ¿quien puede tener una visón general de un sistema, de un conjunto de carreteras, ciudades, economía, empresas, etc? Hemos creado, y vamos a exagerarlo, unos profesionales que hacen redes de comunicaciones que no comunican, túneles que se inundan porque desconocen la hidráulica, carreteras que se atascan porque desconocen las ecuaciones de los fluidos.


¡Bien!

21:13 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (2)