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miércoles, 11 de abril de 2007

Esta mañana he puesto en esta página un blog, horrorizado por lo que escuché ayer sobre el informe de impactos. Las televisiones, esforzándose siempre en elegir las situaciones más derrotistas posibles, eligen frases sacadas de contexto de entre lo que los gestores sociales comunican a la población.


Es claro que el daño que ya ha hecho el ser humano al planeta es hoy irreversibe en la escala temporal humana. Es claro que aunque mañana mismo dejásemos de emitir CO2 a la atmósfera, la temperatura de ésta seguiría subiendo a lo largo del siglo XXI. El daño está ya hecho y eso es lo que quiso comunicar el Ministerio de Medio Ambiente (MMA) ayer a los medios de comunicación. El MMA está perdiendo la piel, y así lo digo en todos mis blogs, en todas mis conferencias, en todo lo que escribo, para que estos impactos no pasen a más. El  MMA se bate el cobre frente a la indiferencia de muchos, de muchos que, por poner un ejemplo, permiten que los 4x4 sigan circulando por las ciudades españolas.

El daño ya hecho es grave, pero no es crítico. Podemos seguir viviendo, mal, pero seguir, siempre que consigamos no pasar de 2ªC de subida en la Temperatura Media Global (TMG). Para ello tenemos todas las herramientas en nuestras manos: Tenemos toda la tecnología disponible para conseguir que eso no ocurra. El MMA, y el Secretario General de Cambio Climático, Arturo Gonzalo, lo debió decir ayer en los medios de comunicación, pero éstos, que lo que quieren es el susto, el agobio, la angustia, no lo emitieron. La impresión que sacaron muchos españoles a los que he preguntado, es que inevitablemente las costas se inundarían hasta medio metro en el 2070, y que inevitablmente dejaríamos de tener agua en España.

Pero es claro que no es inevitable que pase ésto. Si el MMA tiene ayuda, ayuda real, en euros contantes y sonantes, de otros ministerios, si el resto de los ministerios hace caso al MMA y acepta invertir una parte substancial de sus presupuestos en combatir el cambio climático, el derrotismo que se vivió ayer en las televisiones puede convertirse en optimismo.

Como digo en todos los blogs, en todos los mails, en todas mis intervenciones públicas, aún tenemos algo de tiempo, no mucho, pero sí algo, para invertir el proceso. Para conseguir esa inversión lo único que tenemos que hacer es hacernos conscientes de la energía: Pensar en términos de energía. Es un cambio leve, suave, fácil de hacer, no cuesta ningún esfuerzo, y nos ahorra tirar el dinero a un pozo. Es algo tan fácil como pensar, cuando queramos acelerar el coche, en la energía que estamos gastando para nada. Cuando dejamos de apagar una bombilla, en el dinero que estamos tirando. Cuando bajamos un grado centígrado la temperatura de los radiadores en invierno, cuando subimos ese grado la temperatura del aire acondicionado en verano, podemos pensar en la cantidad de energía y de dinero que estamos ahorrando.

Es este esfuerzo de cambio de forma de pensar el que está promoviendo el MMA.

Es triste que la emisión errónea de una parte del mensaje del MMA por las televisiones produjera esa falsa impresión de aceptación del cambio climático.

De nuevo, es preciso decirlo alto y fuerte: Podemos frenar el cambio climático.  No tenemos mucho tiempo, pero podemos hacerlo. Los 18 gobiernos de España, con sus presupuestos, deben aceptar lo que propone el MMA, y ponerse al tajo.

Es preciso, y esto lo digo yo, de los 2000 millones para autovías, dedicar 1000 millones para energía renovable. De los 400 millones para TVE, dedicar 200 millones para energía renovable. De los 1000 millones para la minería del carbón, dedicar 500 millones para energía renovable.

Se puede hacer. No hay nada más urgente.

18:04 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (13)

Durante la Semana Santa el IPCC hizo público su informe sobre impactos, en una versión aguada debido a las presiones de EEUU y otros grandes emisores de CO2, o generadores de emisiones, como los paises de la OPEC.


Ayer se expuso en el MMA la parte de ese informe que corresponde a España. No es nuevo, y vengo diciendo exactamente lo mismo que el informe desde hace algunos años, en los blogs, en los periódicos, en las teles, en las conferencias.

Lo que si es nuevo es el derrotismo del Ministerio en la exposición de ayer. Ya no se habla de parar el cambio climático, sino de adaptarse a sus efectos.

ESTO NO ES POSIBLE. NO ES POSIBLE ADAPTARSE.

El problema es que ayer se habló solo de los impactos primarios del CC. Pero si no paramos el CC los efectos secundarios de los impactos primarios acabarán con nuestra civilización.

No es posible mantener la civilización actual sin agua. No es posible mantener la vida social española con las costas inundadas. No es posible mantener nuestra civilización frente a la presión de 200 millones de subsaharianos que se nos vendrán encima.

A mi se me acusa de catastrofista y de apocalíptico. Pero yo insisto una y otra vez que aun tenemos tiempo, si nos dejamos de las chorradas de Herri Batasuna, de ETA, de las chorradas de los estatutos de autonomía, de las chorradas mil en que está metido este gobierno y nos ponemos al tajo. Y el tajo es eliminar en veinte años el carbono de la producción de energía, y mientras tanto eliminar la emisión de CO2 al aire.

Se puede hacer. Hoy tenemos dinero, muchísimo dinero. El Banco de España tiene las arcas a rebosar. La situación me recuerda a la de mi abuelo: Tuvo que someterse a una operación quirúrgica cara, y aunque tenía dinero bastante en el banco, nos decía que ese dinero era "para una emergencia".  Tenemos dinero, tenemos energía, tenemos tecnología. ¿A qué esperamos? ¿A una "emergencia"?

Si leemos los informes del comienzo de la segunda guerra mundial vemos que Francia fué derrotada en unas semanas, aunque tenía más aviones, más tanques y más soldados que Alemania. Le faltaban las ganas de luchar. Estos días se está proyectando una versión cruenta del gesto de Leónidas en las Termópilas. La película antígua era mucho mejor, pero ésta vale como ejemplo. 300 espartanos detuvieron al ejército de Jerjes lo suficiente como para convencer al pueblo griego de que podían vencerlo. Lo hicieron porque tenían la tecnología y las ganas de ganar. Y lo hicieron frente al derrotismo de la Asamblea espartana, pagada, casi con seguridad, por el mismo Jerjes.

Si tiramos la toalla perdemos seguro. Pero sabemos que podemos ganar, y a pesar de que algunos economistas nos digan que luchar contra el cambio climático es "sacrificar el bienestar", la realidad es la contraria: Poner en marcha una economía descarbonizada es entrar en una revolución industrial, una revolución que nos traerá, junto con la desaparición de la amenaza de cambio climático, una nueva etapa de prosperidad. Como todas las revoluciones, fastidiará a algunos, sacrificará el "bienestar" de algunos, pero mejorará substancialmente la vida de  todos, incluidos esos "algunos".

Estamos, como los espartanos, ante una encrucijada: Podemos ganar, como demostró  Leónidas, o podemos perder 400 años de esfuerzos y entrar en miles de años de desastre global.

No podemos dudar de la elección a tomar. 



5:49 | gestionado por Antonio Ruiz de Elvira | Enviar comentario (7)