Ayer circulaba por las carreteras de Castilla-La Mancha y pasé a través de varios campos de molinos de viento.
Hay algunos ecologistas y otras muchas personas que se enfadan porque dicen que esos molinos afean el paisaje.
En estos blogs he hablado a veces de la belleza. Para mí belleza es simetría, es armonía. Los molinos son inmensamente simétricos, sus diseños son maravillosos. ¿Perturban más los molinos actuales que los antíguos de velas? Las aspas de los molinos actuales son un prodigio de diseño, capaces de moverse con la menor brizna de aire.
Y al ver los molinos estoy viendo energía en estado puro, energía que no contamina, que no emite CO2. Y esto es maravilloso porque al acercarme a Albacete se veía sobre la ciudad una nube roja y a acercarme a Madrid otra nube, pero mucho más espesa. ¿Debemos seguir viviendo en medio de la contaminación? Las energías solares, una de cuyas ramas es la eólica, nos ayudan a eliminar contaminación.
Para mí los molinos son bellos